Tras unas merecidas vacaciones con la medalla de oro europea colgada del cuello, Laia Palau emprendió hace tres meses la aventura del baloncesto australiano. Desde Melbourne, donde está ya inmersa en la Liga del país, la Gran Capitana de la Selección Femenina nos explica sus primeras impresiones y nos hace llegar su optimismo ante la inminente ‘ventana’ de clasificación para el Eurobasket 2019.

Desde Australia, al habla Laia Palau:
¿Qué nos puedes explicar de tu nueva experiencia?
Estoy muy contenta con la experiencia que estoy viviendo aquí, la manera de trabajar y en general de vivir en este país es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en general en Europa. No lo puedo comparar con Estados Unidos pero diría que está un poco a medio camino.

¿Cómo se vive el baloncesto en Australia? ¿Te han recibido bien?
A nivel de baloncesto es bastante diferente, es mucho más físico, trabajamos mucho en pesas, la forma de jugar, se va más al contacto, hay menos talento y en general menos capacidad de ‘leer’ el juego. Pero es igualmente potente, y además las meten... No parecen muy habilidosas pero a la mínima que te despistas las ‘enchufan’. Nuestro equipo además es nuevo, nos está costando coger el ritmo. Yo estuve lesionada al principio, me perdí los dos primeros partidos. Pero ellos están muy contentos de mi forma de entender el baloncesto y yo estoy sorprendida y encantada. En nuestro pabellón hay ¡quince pistas! de baloncesto. Se funciona muy a la americana, con mucha gente profesional dedicada al equipo.

¿Y el país?
Es otro mundo, como no tienen el peso de la historia todo el mundo es superoptimista, la gente se te acerca en la calle, te hablan, te preguntan, quieren saber… Es una experiencia extraordinaria.

En unos días hará cinco meses que conquistasteis el oro en Praga. ¿Cómo se recuerda?
¡Claro que se recuerda! Es lo último que he hecho en Europa, de hecho me acuerdo cada día, cuando entreno, porque el dinamismo, el lenguaje que tenemos en la Selección y el baloncesto que jugamos es algo muy especial, y lo echo en falta. Pero creo que más o menos nos pasa a todas: después de la Selección vuelves al club, y aunque son clubes potentes que juegan competiciones potentes, no es lo mismo, no es lo que tenemos en la Selección… Y me acuerdo también porque la gente me pregunta, me habla, y me doy cuenta de que todos estos años en la Selección son años realmente magníficos, inmejorables.

¿Sigues la Liga DIA? ¿Qué te pareció la idea del Open Day?
La sigo como puedo, piensa en el desfase horario… Sí seguí el Open Day y me pareció una gran iniciativa, de hecho cuando en 2003 fui a jugar a Bourges en Francia lo empezaban a implantar, nos reuníamos en París, y es una gran jornada de celebración para el arranque de la Liga, de encontrarnos todas, de hacer ambiente... Y es una excelente manera de tener la repercusión mediática que en general nos falta.
 
Y en unos días las ‘ventanas’ de clasificación para el Eurobasket 2019, ¿eres optimista?
Claro que soy optimista. Tengo una fe ciega en este equipo y en Lucas. En principio Holanda y Bulgaria son equipos a los que podemos ganar, pero nosotras queremos alcanzar nuestro mejor nivel siempre, independientemente de cuál sea el rival, y si conseguimos jugar nuestro baloncesto es complicado que nos puedan parar. Las ‘ventanas’ son pocos días, poco tiempo para preparar, pero todas las jugadoras están en ritmo y se trata de encontrarnos, vernos las caras, recordar cuatro cosas y adelante. Así que por supuesto lo veo desde la distancia pero con optimismo.

FEB
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO