Uno de los tiempos muertos probablemente más impactantes de los últimos tiempos se produjo en el Eurobasket de 2013, en Francia. La selección española femenina de baloncesto ganaba ampliamente a Suecia en el último partido de la primera fase cuando se produjo ese parón. Lucas Mondelo, el seleccionador, tomó la palabra y el tono de su voz ya delataba tormenta. Lo que le pidió a sus jugadoras fue ganar por la mayor diferencia posible, en primer lugar, porque el ‘average’ podía ser importante y, en segundo lugar, “por nuestro orgullo. Nos ganaron el año pasado, nos pidieron un tiempo nuestro en nuestra casa faltando tres segundos y ganando por ocho. La sangre se lava con sangre. Y que no nos vuelvan a faltar al respeto”. Lo que ocurrió fue que a partir de aquel momento subió exponencialmente,el nivel de adrenalina del equipo que superó a Suecia en ese encuentro por 24 puntos de diferencia y posteriormente se proclamó campeón de Europa batiendo en una memorable final a la anfitriona y subiendo a lo más alto del podio europeo por segunda vez en su historia.

Así es Lucas Mondelo, un entrenador al que se le ha olvidado perder. Con el conjunto ruso del Dynamo Kursk, donde tiene como ayudantes a César Rupérez y Roberto Hernández, lleva dos temporadas consecutivas sin ceder ni un solo encuentro en la Euroliga femenina, todo un récord. De momento ya son 34 victorias consecutivas, la última de ellas, en cuartos de final, lo que le ha servido para clasificarse para la Final Four de una competición que conquistó la temporada pasada ejerciendo un gran dominio. Y con la selección española ha conseguido este pasado verano su quinta medalla en los últimos cinco campeonatos, la segunda de oro. Algo tiene Mondelo, algo hace bien, eso está claro, porque lleva años cosechando éxitos en diferentes situaciones, no sólo en los anteriormente mencionados, sino también en los equipos de formación de la selección, en China con el Shanxi Flame o en España con el Avenida Salamanca.

VIDEO 1     “Tiene las cosas muy claras”, “sabe lo que quiere y cómo conseguirlo” y “crees totalmente en lo que te dice” son tres frases recurrentes que dicen las jugadoras cuando uno les pregunta por Mondelo. “Lo que he intentado siempre, con mis aciertos y mis errores, que ha habido de todo –expone este técnico nacido en L’Hospitalet de Llobregat hace 50 años–, es hacer las cosas como yo creo que tienen que ser, porque si un día te vas a casa porque has hecho algo y no ha salido bien, con eso se puede vivir. Pero si al final te tienes que ir a casa, que tarde o temprano te vas a casa siendo entrenador, y te vas por algo en lo que no creías y te has dejado influenciar, eso ya es más complicado de tragar”.

Mondelo bromea diciendo que no hay un secreto y que si lo hubiera escribiría un libro y se forraría, pero lo cierto es que se trata de un entrenador que está dejando una huella profunda en todos los equipos en los que está. Intentando encontrar claves, él insiste mucho en “la adaptación. Para mí es una palabra mágica. Me ha ayudado siempre a entrenar en el extranjero, porque te tienes que adaptar a su cultura y a su forma de jugar, que es diferente a lo que estás acostumbrado. Evidentemente, siempre he tenido buenas jugadoras, pero la idea es que has de adaptarte a lo que tienes. Y dentro de lo que tienes, poder aprovechar lo positivo que saben hacer ellas y unirlo a lo que tú sabes. Yo siempre digo lo del pato, lo tengo como lema en mi cuenta de Twitter, tú puedes entrenar mucho a un pato y conseguirás un pato veloz, pero nunca será un caballo de carreras. Eso es así, tal cual. Yo tengo una filosofía de trabajo y una mentalidad y tengo un baloncesto que me gusta más que otro, pero eso tienes que inculcarlo a tus jugadoras en la medida que puedas, no imponerlo. No sé, eso es lo que yo hago”.

Otro punto en el que habría que incidir es en la gestión del grupo. “Se trata de convencer que nadie es más importante o más fuerte que el grupo entero, poner los egos al servicio del grupo y crear una identidad –considera Mondelo–. Eso se consigue trabajando y dando mucha confianza al jugador en que se puede equivocar. Si tú quieres que tome iniciativas y tome buenas decisiones tendrás que dejar que se equivoque. Si no lo haces, jugará con miedo y hará lo que le pidas, no intentará nada más. Eso se trabaja en el día a día de los entrenamientos, haciendo mucho trabajo de lectura de juego, pones unas normas defensivas y unas normas ofensivas, pero a partir de ahí les vas poniendo problemas a las jugadoras y tienen que leer y tomar decisiones. En función de lo que hay corriges más o menos o trabajas más una cosa o trabajas más otra”.

VIDEO 2  Esa relación con los componentes del equipo parece ser una de las claves. “A quien más he aprendido a escuchar es al jugador, sobre todo cuando llegas a niveles profesionales. Y si les escuchas, ellos te escuchan a ti después”, asegura Mondelo, quien añade que “hay dos cosas que el jugador valora muchísimo: la honestidad y la coherencia. Si eres coherente y honesto con ellos y tienes jugadoras de nivel y calidad humana, entonces puedes conseguir cualquier cosa”. Se trata, en definitiva, de liderar, un concepto tan etéreo en la teoría, pero tan importante en la práctica. “Yo creo que para eso debes tener una gran capacidad de comunicación, la comunicación es imprescindible –sostiene–, porque te permite compartir conocimientos y transmitir pasión, para que eso motive al colectivo. También se necesita capacidad de análisis empática para evaluar, ser justo, oportuno y generoso en esas evaluaciones. Y transmitir confianza y cercanía. La cercanía no debe asustar, al contrario, es necesaria, incluso el afecto. Y todo esto se desarrolla desde la comunicación”.

Ese transmisión se aplica desde el primer momento. “Yo planteo siempre al inicio con las jugadoras charlas individuales, que también mantengo durante el año –revela Mondelo–. Sobre su papel en el equipo, lo que necesita el equipo cada una de ellas, y escucho cuáles son sus motivaciones. Así todas tienen claro qué se espera de ellas, yo también conozco sus expectativas, y todo ello me ayuda a matizar lo que sería el objetivo de equipo. A partir de ahí podemos empezar a trabajar, con las ideas claras, sabiendo de dónde venimos y a dónde queremos llegar. Y el coste que supone esto, porque todo tiene un coste, y es importante saber desde el principio cuál va a tener”. Para todo ello se parte de una premisa básica: “Si no hay compromiso no hay nada. El compromiso es fundamental en cualquier aspecto de la vida, no sólo en el baloncesto. Todo debe tener un alto grado de compromiso si quieres que tenga garantías de éxito. El compromiso conlleva responsabilidad. Si tú a un equipo le planteas un plan para llegar a un objetivo, trabajará en ello en función de tu credibilidad, pero no hay nada más fuerte que creer en el plan e implicarse. ¿Cómo? Escuchando y dando pie a que aporten. Desde el momento en que todos aportan, el plan ya no es mío, es de todos. Y unirlo todo en esa frase que parece tan comercial pero que es tan real: el yo al servicio del nosotros, sumar no restar. Este es el principio fundamental para construir el éxito”.

VIDEO 3  Dejamos la filosofía de gestión de grupo y bajamos a terrenos más técnicos, de estilo de juego. “Lo que queremos en defensa es no esperar el error del contrario, queremos provocarlo –explica Mondelo–, queremos atacar desde la defensa y desde ahí se crea nuestro ataque. Eso te da más confianza para jugar. Si haces eso bien, siempre estás dentro del partido, podrás ganar o perder, pero siempre estás dentro. En ataque lo que primamos es el juego sin balón, ser muy verticales y tener una buena ocupación de espacios. Eso es fácil de decir, pero hay que trabajarlo, porque obligamos a los jugadores a pensar muy rápido. Para que eso salga de forma simple y fácil necesitas muchas horas de trabajo”. Sorprende a veces en sus declaraciones previas a un encuentro que diga públicamente lo que va a hacer tácticamente en un mundo en el que los entrenadores suelen mantener como un arma secreta este tipo de detalles. “Sí, pero fíjate... Hay mucho mito sobre esto –considera Mondelo–. Fíjate que normalmente nosotros siempre hablamos de conceptos, no de normas. Las normas las varías en función del rival y matizas cosas. Los conceptos no los cambias. Muchas veces digo cosas conceptuales del rival. De un partido a otro, con un día de diferencia, el rival tiene poco que hacer, no tiene tiempo de buscar soluciones. Y te diría más, ¡ojalá las busque! El ‘scouting’ es una herramienta muy importante, pero yo creo que ha llegado un momento en que se ha convertido en el ‘Dios Scouting’ y no es así. Es más importante tu estilo y que lo que tú sabes hacer lo hagas bien que dar demasiada información sobre el rival. A las jugadoras les damos la información básica, luego durante el partido, en función de lo que pasa, nosotros vamos dando más si es necesario. ¡Pero ojalá los rivales se centraran en lo que yo he dicho y dejaran de trabajar lo que hacen bien!”.

En definitiva, así es Lucas Mondelo, éste es su método, su estilo, su filosofía o lo quiera que sea que le ha llevado a esta inaudita sucesión de éxitos consecutivos. O quizá simplemente sea lo que él mismo apunta en su propia página web (lucasmondelo.com): “La meta no es lo importante sino disfrutar el camino”.

Jesús Pérez Ramos
mundodeportivo.com
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO