Primera toma de contacto con la que será su cancha durante 20 días. Tras su aterrizaje en la Isla el martes por la tarde, la selección española femenina llevó a cabo ayer dos entrenamientos en el Santiago Martín, la cancha que podría llevarle hasta la gloria el domingo día 30. Tras una sesión de algo más de dos horas, Astou Ndour, llamada a jugar un importante rol en los esquemas de Lucas Mondelo, advirtió, sin embargo de la dificultad de la competición que arranca el sábado 22. "Todas las selecciones son favoritas; no hay una de malas o de buenas porque todas saben jugar al baloncesto en un nivel máximo", señaló seguramente para quizá ahuyentar esas ideas prefijadas que dan a España, sí o sí, un lugar en el podio. Aún así, para la africana "Estados Unidos es ganable".

La senegalesa nacionalizada española reconoce, pese a ser la última en sumarse al grupo, estar "muy bien", pero también dejó claro que no se puede esperar lo mismo de ella que de la jugadora a la que viene a sustituir, Sancho Lyttle. "Como siempre digo, cada una tiene su forma de jugar, no es una cuestión de roles porque somos jugadoras diferentes, pero lo que tengo claro es que estoy aquí para ayudar al equipo al máximo", dijo la pívot en este sentido.

Pese a la dificultad que puede entrañar esta Copa del Mundo, Ndour no esconde, en consonancia con lo declarado el martes por su compañera Leonor Rodríguez, que la selección "está por el bien camino", aunque insistió en la necesidad de "ir pasito a pasito y asumiendo las consignas del entrenador". "Todavía no está todo hecho", dijo Astou, que no quiso mojarse sobre si la versión de España que se verá este fin de semana en sus dos últimos amistosos será casi similar a la que ofrecerá luego en la Copa del Mundo. "Eso lo dejamos a lo que decida el entrenador; haremos lo que él nos diga", se limitó a decir la de Dakar, que por último reconoció sentirse cómoda en la primera vez que pisa el parqué del Santiago Martín pese a que, según recordó, ya había jugado "muchas veces en Tenerife".


DE NUEVO, SUSTO CON NICHOLLS

No debe andar muy confiado el seleccionador Lucas Mondelo con el estado físico de sus pupilas. Así, tanto Alba Torrens como Silvia Domínguez todavía arrastran sendos problemas que deberán solucionar en breve para estar entre las 12 elegidas. Sin embargo, la que parecía más recuperada era Laura Nicholls, dio ayer un nuevo susto, y es que durante la sesión matinal la cántabra sintió una contractura en su espalda que la obligó a pasar y trabajar al margen y a un ritmo muy suave, con los fisios de la selección. A menos de diez días para el Mundial, Mondelo cruza los dedos.

laopinion.es
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO