Campeón de Liga Dia y Copa de la Reina en las dos últimas temporadas, Miguel Ángel Ortega cambia la élite por el baloncesto de formación y será el seleccionador de la U17 Femenina que disputará la Copa del Mundo de la categoría en Minsk (Bielorrusia).
El técnico gallego fue subcampeón de Europa con la U18 Femenina en 2016 y llegó a los cuartos de final con esa misma generación en el Mundial U19 del pasado verano. Ahora será el máximo responsable de la generación del 2001 que disputará la Copa del Mundo U17 en Bielorrusia. Un reto de exigencia para un entrenador acostumbrado a ganar.

En los dos años y medio en Perfumerías Avenida ha ganado tres Ligas Dia, dos Copas de la Reina y dos SuperCopas. Un palmarés inmaculado para un entrenador que forma parte de ese gran elenco de seleccionadores de formación para este verano de 2018. El pasado fin de semana se concentró en Íscar junto a la U18 para una primera toma de contacto antes de la lista definitiva para la Copa del Mundo.

¿Una concentración positiva?
Por supuesto. Estoy muy contento. Es positivo tener días de convivencia para ir conociéndonos todos: el equipo técnico y las jugadoras. Siempre viene bien saber cómo son las chicas, y no estoy hablando sólo de cómo son como jugadoras sino también como personas. Ha sido una toma de contacto para ir trabajando en la orientación que queremos dar al grupo para sacar el mejor rendimiento posible.

Habéis estado también con la U18 Femenina ¿Ha sido un aliciente más?
Todos los técnicos de las selecciones trabajamos en la misma dirección, estamos en la misma casa. Al final es una estructura parecida a un club; yo soy responsable de la U17 Femenina y trabajo para que todo vaya bien con ese equipo; pero me siento parte también de la U18, U20 o las más pequeñas. Coincidir, compartir y convivir con otros equipos siempre aporta a ambos.

Vuelves a disputar una Copa del Mundo ¿es un reto más exigente?
José Ignacio Hernández y la dirección técnica de la FEB ha decidido que sea así, y ahí es donde estaré. Es cierto que es un reto complicado porque somos un equipo que viene de ser 5º en Europa, y ahora nos enfrentamos en un torneo a los cuatro primeros clasificados del continente y a los mejores de otros, incluido Estados Unidos. Sin embargo, soy optimista y he visto en estos tres días un grupo sensacional y muy motivado con este objetivo.

¿Y qué características tiene este equipo?
Es un grupo de muchísimo futuro, un equipo a largo plazo. Estoy impresionado del potencial que tienen estas jugadoras, tanto en las exteriores como en las interiores. Tienen que seguir trabajando, pero les auguro un brillante futuro. Ahora la clave es trabajar con ellas para que sean grandes jugadoras a largo plazo, pero también prepararlas para que den el mejor rendimiento posible este mismo verano. Un equipo de futuro que sea competitivo en el presente. Además, me he encontrado con jugadoras con mucha predisposición y con muchas ganas de hacer las cosas bien.

¿Cómo es para un entrenador el cambio de la categoría senior a las de formación?
Este cambio de registro me viene fenomenal. Para mí, estas jugadoras son mis hijas. Tengo un cariño muy grande a todas las que han ido pasado por las selecciones en las que he estado. Trabajar con ellas, compartir experiencias… me llena de ilusión cada verano. Además, tienes siempre esa sensación ilusionante de estar trabajando con las chicas que en el futuro próximo van a ser estrellas del baloncesto.

¿Es importante que los grandes técnicos españoles trabajen con la formación?
Es muy ilusionante representar a tu país, en cualquier categoría. Para mí es lo máximo a lo que se puede llegar. Y ahora tenemos la suerte de estar en una época dulce para los entrenadores españoles en Europa y en el mundo. Están los éxitos de Lucas, de Miguel, de Roberto… tenemos que estar orgullosos de ello.

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