España sufrió y remontó hasta 10 puntos de ventaja para derrotar a una combativa Egipto, y colocarse segunda antes de los cruces de octavos de final. Su rival saldrá del grupo de Estados Unidos, Italia, China o Mali, todavía por decidir.

Era un partido complicado, por la calidad de una sorprendente Egipto que venció con comodidad a Puerto Rico, y porque estaba en juego el segundo puesto que, en teoría, deja un camino menos difícil en los cruces. España está demostrando en esta primera fase que será un equipo peleón y combativo, sin una jugadora que acapare un excesivo protagonismo en ataque, pero que serán competitivos en los cruces.

Eso sí, una Copa del Mundo es un torneo especial. Primero por el poderío físico de equipos americanos, africanos e incluso asiáticos. Y por otro, porque son jugadoras que no están acostumbradas a jugar con baloncesto tan diferentes. La zona de Egipto, su ataque un tanto anárquico y la falta de acierto en el tiro exterior durante el primer tiempo provocaron que las africanas se colocaran hasta 10 arriba en el segundo cuarto. Pero la reacción fue constante y España no sólo remontó ese -10 sino que se colocó al final del partido con ese +17 que les dota de confianza para la decisiva fase de cruces a todo o nada.

El primer cuarto comenzó con una buena España, sobria e intensa que con una canasta de Laia Solé puso el 11-4 con el partido controlado. Pero Egipto consiguió superar mejor la defensa presionante de las jugadoras de Miguel Ángel Ortega y en ataque tiraban del talento de Han Ghonim, excelente jugadora, que fue recortando distancias. Un tiro libre de María Barneda colocó el 22-17 al final del primer cuarto.

En el segundo el ritmo cambió. Egipto superaba la defensa española y los tiros exteriores entraban. Las africanas se sentían cómodas y llegaban a ponerse 10 arriba tras canasta de Abdelqawad. Laia Solé seguía estando acertada y Sara Iparragirre se sumó a la anotación con su gran muñeca desde el exterior.  El partido era un ida y vuelta constante pero España seguía por debajo en el marcador (39-42) antes de llegar al descanso.

Se sabía que iba a ser un partido duro y España estaba preparada. Egipto seguía defendiendo en una zona que dificultaba los ataques cinco contra cinco. Por eso pidió Ortega más riesgo en la defensa y buscar los robos de balón y las transiciones rápidas. Y con un robo de Iris Junio y un contraataque de Aina Ayuso que terminó en 2+1, España volvió a colocarse por delante en el marcador 55-54. Ghonim notaba un bajón físico mientras que el banquillo español rendía tanto en ataque como en defensa.

Un parcial de 0-5 con robo y canasta de María Barneda el marcador se iba a 69-58 y obligaba e Egipto a pedir tiempo muerto. El sufrimiento y el compromiso daba resultado y la confianza de España subía al mismo tiempo que bajaba la de las egipcias. La zona egipcia se rompía mejor con el juego entre pívots, y el partido se controlaba a medida que pasaban los minutos. De nuevo, las doce jugadoras en cancha; con Sara Iparragirre, Laia Solé y María Barnera superando los diez puntos anotados.

FEB