Tras ser oficial de mesa, entrenador y delegado, ahora ejerce de narrador en el Celta, el club de su vida

 

Nano solo jugó un año al baloncesto como federado, en categoría cadete. Cualquier otro chaval hubiese cambiado de actividad a la velocidad de la luz, pero Fernando Ameneiro Bravo (Vigo, 1976), se declara un friki de todos los deportes, lo devora todo en la televisión y acumula tres décadas como socio del Celta de fútbol, y un loco del deporte de la canasta. Por eso solo fue cambiando de ubicación en el pabellón. Del parqué pasó a la mesa como oficial, luego a la grada como aficionado, se sentó en los banquillos como delegado y entrenador y ahora ejerce de narrador en las retransmisiones de los partidos y en labores de prensa en el Celta de baloncesto femenino, el club de su vida.

«Como jugador, solo jugué una temporada como federado cuando era cadete en un equipo mercantil, que fue a donde fuimos con los que valían para otros clubes porque soy de salesianos, pero en ese momento era una carrera muy buena y aquellos que no eran tan buenos tuvimos que ir a jugar otros lados »,

Con 23 años las ocupaciones le dejaron sin tiempo material y estuvo desconectado durante un lustro. Hasta que una llamada telefónica volvió a enseñarle el camino del básquet. «Me llamó un amigo para ver un partido de Celta Vigourban (su nombre entonces), que fue el último que jugaron en la Liga Feminina 1, creo que fue 2005 y allí volví a conectarme», lo que se tradujo en presencias en fase finales de la Copa de la Reina y desplazamientos para ver al equipo en otras canchas.

Cuatro años después, de las gradas volvió a la cancha. “El club decidió expandir su personal y mi nombre era Miguel Méndez, quien sabía que yo era un fanático del stand. Y yo fui su delegado en el equipo junior, Miguel Méndez, quien hoy es Dios en este baloncesto. Imagina lo orgulloso que podría estar cuando el equipo de tu ciudad te llame para unirte al club », recuerda casi emocionado.

Aquella fue la puerta de entrada para convertirse en un multiusos en el equipo femenino más laureado del deporte vigués a lo largo de la historia. Hizo de delegado de equipos de cantera y se sacó el nivel 1 de entrenador y ejerció de técnico de los equipos de la base celeste que jugaban competiciones zonales.

En plena efervescencia baloncestística llegó un segundo parón por motivos laborales. Licenciado en Dirección y Administración de Empresas, Nano trabaja como consultor informático desde hace ocho y en una época de su vida tuvo que viajar con asiduidad a Sudamérica.

Un año después volvió a la casa del baloncesto vigués y lo hizo para ayudar desplegando su otra gran pasión, el periodismo. "No es una vocación frustrada, pero siempre me ha gustado el periodismo ”, dice. Nano comenzó a escribir en una página de referencia como Lokos x baloncesto femenino - «trabajando y colaborando en copas de reina» y en la última etapa del desaparecido Gestibérica masculino también había ejercido, desinteresadamente, en el departamento de comunicación.

Entonces el Celta le propuso asumir las funciones del departamento de prensa y comenzó una singladura a la que hace poco más de un año le ha sumado un nuevo elemento, la narración de las retransmisiones de los partidos del primer equipo por streaming. “No pensé que me iba a adaptar tan rápido. Recibí buenas críticas tanto de mis compañeros de equipo como del club, y eso ayuda", comenta mientras se declara admirador de los narradores que le ponen pasión. Y él, aunque lo haga de un modo altruista, se lo toma muy en serio a la hora de preparar los partidos estudiando a los rivales y recopilando todo tipo de datos, consciente sobre todo que en este tipo de retransmisiones tienen una importante audiencia en los aficionados del equipo visitante. A su buen desempeño le ayudan sus funciones anteriores como entrenador y oficial de mesa. »Siempre es bueno conocer el juego. No solo mi experiencia como entrenador, sino también como oficial de mesa porque sabes a lo que apuntan los árbitros »

Reconocido en su función dentro del club, recuerda con especial cariño el primer año en LF2 con un montón de canteranas y sitúa en el lado más amarga la muerte de Paco Araújo -la persona que confió en él- y el partido perdido ante el Leganés el año pasado en el play off que valía medio ascenso.

De cara al futuro no se ve entrenando y no esconde que le gustaría ejercer de delegado del primer equipo pero en ese puesto está Laura Alonso, otra de sus debilidades dentro del club.

X.R. Castro
foto: Xoan Carlos Gil
lavozdegalicia.es