Si hiciéramos una encuesta entre las más de 200 jugadoras del club preguntando si conocen a Andrea Carrera, seguro que más del 95% de las respuestas serían negativas.

Sin embargo, su historia y trayectoria se merecía un espacio para que todo el mundo conozca a una jugadora que actualmente disfruta de su pasión por el baloncesto en el equipo Celta Universidade Vigo, de la primera senior autonómica pero que ya vistió la camiseta de este club prácticamente en el primer año de existencia del club tras su refundación en 1996. Un pasado y una trayectoria entre las mejores que se pueden escuchar. “Cuando empecé en el club no había nacido ninguna, Dios mío, qué mayor soy” dice entre risas al comentarle el objetivo de la entrevista.

En un rato Andrea disputará un partido con su equipo en un club al que ha retornado trece temporadas después tras un tiempo sin jugar. “Lo dejé el año pasado porque mi cuerpo me lo pidió. No estaba disfrutando nada, estaba sufriendo por la lesión de espalda que padecía y así estuve el año pasado y parte del anterior sin jugar partido alguno por la lesión” .
El retorno se produjo este verano. “Me propuso Carlos Colinas el proyecto de volver a casa. La idea de volver a jugar en Vigo y en el equipo donde empecé y tuve mis inicios, me hacía feliz. Estaba encantada y no me lo tuve que pensar nada. La idea de terminar donde empezó todo” apunta con una mirada entre la ilusión del reencuentro y la melancolía de los tiempos pasados.

 

SUS COMIENZOS
Pero echemos la vista atrás conociendo su trayectoria. Sus inicios fueron como muchas niñas de su edad: “en el colegio no tenia ni la menor idea de que existía un equipo femenino en Vigo. Jamás pensé que me iba a dedicar a ésto, yo sólo jugaba porque me gustaba. No tenía el interés de querer llegar a profesional. Me gustaba tanto entrenar y jugar que solo con ello ya era feliz”.
Andrea comenzó en el Colegio Mariano a conocer la magia de este deporte. “Empecé en un lugar con fama de trabajar bien en baloncesto. Uno de mis primeros entrenadores fue Miguel Méndez con el que coincidí en el Mariano, en el Celta y más tarde también en la selección U20. Tenía 8 años, hacía ballet y mi padre aceptó que me cambiase de ballet a baloncesto, que era de las actividades extraescolares del colegio”. Su talento y condiciones no pasaron desapercibidos y llamaron la atención de la entidad celeste. ”Permanecí hasta los 14 años en el colegio y pasé a jugar en la primera generación de equipos de cantera del Celta actual (1997).” Para los que no vivieron aquellos tiempos, “el tratamiento a la cantera de aquellos tiempos era muy distinto al de ahora. Hoy en día se entrena muchas horas, con más entrenamientos específicos y en general más medios. Y con muchos más entrenamientos físicos” señala como contraste entre los 20 años de diferencia respecto a los tiempos actuales en el baloncesto de base.
Sus primeros pasos los dio rodeado de jugadoras que también hicieron del baloncesto su profesión durante un tiempo de sus vidas: “de mi generacion fueron jugadoras como Patricia Quiroga que jugó varios años en Ourense o Ana Martin que hizo su vida en el Arxil y Ana Román que jugó en muchos equipos de Liga Femenina-2”. Llegábamos al intersector pero no disputamos ningún campeonato de España”.

 

PASO AL PRIMER EQUIPO
Sin embargo, Andrea siguió creciendo como jugadora y era una de las más destacadas de su generación. “Cuando era junior de segundo hacía vida con el senior, con el junior sólo jugaba los partidos. Fue el ultimo año que se ganó un título (Copa de la Reina 2001)”. Echando la vista atrás, nos dice que “pasé de ser una niña que no conocía el baloncesto femenino a en tres años estar entrenando con Laura Grande, Mar Xantal, Pilar Valero”. Sus ojos de nuevo se iluminan cuando habla del vestuario de aquella temporada, la última en que el Celta ganó titulos. “Eran las mejores jugadoras que existían en aquel momento”. Pero no sólo dentro de la pista, sino que en el vestuario “me acogieron bien, me cuidaban, me protegían”. Temporada que recuerda con cariño porque “el equipo era muy corto de elementos y completabamos la plantilla Patri Quiroga y yo. También habían llegado de fuera otras jóvenes como Noemi Jordana, Mireia Navarrete e Iria Villar que luego alcanzarían grandes metas”. Hablar de estas jugadoras es saborear historia auténtica de nuestro club.
Su temporada de entranamientos con ellas era un clinic continuado de perfeccionamieto. Nos cuenta que “iba a los entrenos nerviosa, me temblaban las piernas por la ilusión que tenia. Intentaba fijarme en todo lo que hacían, siempre con mucho respeto, siempre atenta a sus indicaciones, absorbiendo como una esponja”. Además “el grupo era muy bueno, se conocían de llevar muchos años juntas y era un equipo que nunca olvidaré. Fue algo más que mi primer equipo profesional”. Su admiración por las que eran sus compañeras alcanza cotas como·que “es el grupo con el que más me ha impactado jugar. Son las que había estado siguiendo desde que estaba en el club, las admiraba, quería ser como ellas. Tuve muchísima suerte en jugar con esas personas, dirigidas además por un cuerpo técnico que también era espectacular” en aquel año en que se ganó la copa de la reina en Canarias.

 

PASO POR LIGA FEMENINA-1
El debut de Andrea Carrera se produjo en la jornada el 7 de Octubre de 2000 en la jornada 4 de la temporada 2000-01. Fue en la cancha de Santa Rosa de Lima en Barcelona. Lo recuerda perfectamente porque “estaba super feliz de haber metido un tiro libre”, indica entre sonrisas. Andrea viajaba siempre con el primer equipo y entrenaba todos los días con ellas siendo junior. En el partido en que debutó enfrente estaba Cathy Boswell, una leyenda del baloncesto mundial, con la que tuvo la fortuna de conocerla ya que coincidió en su etapa en Guadalajara. “Una buena jugadora y una extraordinaria persona” apunta.

La Copa de la Reina ganada por Celta Banco Siméon en 2001 tiene un sello especial para Andrea. Recuerda la semifinal ante Canarias, club anfitrión. “El pabellón estaba lleno a reventar. Yo estaba flipando. Lo ganamos por poco tras un duelo muy igualado todo el partido. Luego la final ante Salamanca la recordaré siempre. Halcón Viajes tenía a jugadoras de la talla de Elisa Aguilar, Amaya Valdemoro, Emma Bezos… Recuerdo que tenían el balón para ganar el partido y en una resolución rápida lo ganamos nosotras”. Andrea puede presumir de ser campeona de ese título aunque lamenta que “no tengo ninguna foto yo sola por el trofeo”. Aun así, se siente “muy afortunada” por haber vivido aquella experiencia, rodeada de tanto talento deportivo y humano en la pista.

Era un año además donde acaba sus estudios de bachillerato y se organizaba bien con los estudios. ”La ilusión que tenía podía con todo. Perdí muchos momentos de estar con mis amigos, pero yo no lo pienso así. Yo gané en estar con las jugadoras, en realizar viajes, vivir experiencias”. Y en el mes de Marzo, el destino de la temporada cambió con el fatal accidente de circulación que se llevó por delante la vida del presidente José Manuel Gómez Carballo y el vicepresidente Camilo Pérez. El equipo quedó muy tocado y finalmente perdió en semifinales de liga ante Universitari. “Fue un año muy duro por todo: la plantilla era muy corta y lamentamos mucho la lesión de Laura Grande en Octubre aunque Noemi Jordana hiciera una gran temporada”. El rol de Andrea debido a la lesión de Grande cambió, pasando a ser segunda base del equipo.
Carrera ha compartido vestuario con jugadoras que han estado en el salón de la fama de la FIBA como Mujanovic “era una estrella de quien pensabas que algún día no le apeteciera entrenar, sin embargo era una profesional ejemplar” indica con admiración sobre la jugadora bosnia. La rival contra la que más le impactó jugar es Elena Tornikidou. “Era muy lista y lo hacía todo tan sencillo”. La rusa se retiró con más de 40 años y Andrea va por el mismo camino (actualmente cuenta con 36 años).
En su primera temporada senior fue la temporada jugó bastantes partidos. Por ello considera que “cuando te daban la confianza en un partido y luego te la mantenían en el siguiente, sería por qué algo estaría haciendo bien”. También confirma que “se hace facil jugar con jugadoras buenas. No tiraba demasiado a canasta, iba a hacer mi rol que era intentar dar descanso a alguna compañera, intentar no perder balones y hacer alguna cosilla (se ríe) pero yo no era determinante en aquella plantilla” asume con naturalidad.

Cierto que sus números nunca fueron espectaculares (61 partidos en 6 temporadas en Liga Femenina-1) pero la ética de trabajo de Andrea siempre ha sido admirable. Si hubiera sido con el equipo en Liga Femenina-2 estaría rompiendo los registros. Considera que “no jugaba mucho pero nunca le eché la culpa al entrenador, yo misma me exigía en los entrenamientos. El entrenador hace su trabajo y pone a las jugadoras en que confía que van a ganar el partido. No sería yo quien le hubiera dicho que debía jugar más minutos. Supone un respeto máximo por su figura porque no llueve a gusto de nadie. Intentar que cambiara de opinión mediante mi trabajo era mi tarea” apunta en un momento en que recordamos los malos momentos.

El equipo era más joven e inexperto pero la liga seguía siendo competitiva y por eso el club dio un primer paso atrás. Los años posteriores a los títulos recuerda que “teníamos buen equipo con Noe Jordana, Cris Cantero, etc.. Grandes jugadoras del Celta como María Revuelto, que incluso fue a unos Juegos Olímpicos (Pekin 2008). Yo aprendí de todas. Desde la que estaba en el banquillo hasta la que jugaba 40 minutos”. La temporada 2005-06 fue la ultima en que militó en el primer equipo céltico, aunque apenas jugó.

Aun así paso un año más en la disciplina del filial del Celta que jugaba en categoría nacional, dirigido por Carlos Colinas y Mariano Villalón. Era un equipo que jugaba en categoría nacional con canteranas conocidas como Zoila González o alguna de las juniors que se proclamaron en 2007 campeonas de España. “El paso atrás lo di porque a mí me gusta el baloncesto y quería jugar. Inicialmente pensaba podía jugar en un liga 2 como luego surgió, pero por estudios esta temporada se quedó en Vigo”.

 

OURENSE y GUADALAJARA, PRIMERAS PARADAS EN LIGA FEMENINA-2
La temporada 07-08 debutó en Liga Femenina-2, categoría en que sumó un total de 92 partidos en tres clubes. El primero fue Pabellón Ourense, que “es el año que más entrené en mi vida. Ya me habían ofrecido ir años anteriores. Fue duro. Entrenábamos muchisimo. Físicamente nunca estuve tan bien como ese año. Aguantaba lo que fuese”. Para ella supuso un salto grande ya que jugaba más minutos (26 de promedio) pero en una liga diferente. Sus recuerdos pasan porque “me sentía importante y Jorge González, mi entrenador, me hacía sentir importante”.

Al año siguiente surge la posibilidad de irse a vivir lejos de Galicia por única vez en su vida. ”Guadalajara estaba haciendo un equipo bueno, competitivo y hablando con mi agente decidimos ir allí”. Pese a las dificultades deportivas fue un año espectacular para ella por la gente que le rodeó. Aunque fue la experiencia más cercana al profesionalismo “buscaba otras cosas: jugar a gusto, tener un buen vestuario. Se intentó ascender pero tuvimos dos cambios de entrenador y no se logró. Jugué con muy buenas jugadoras como Erika “la Cucha” Gómez, Claudia Aponte, Chineze Nwambo, Boswell… un gran equipo”.

 

Era el año 2009 y la crisis comenzó a estrangular el baloncesto en forma de patrocinios. Los años del ladrillo hicieron que muchos proyectos se fuesen a pique y muchos clubes desaparecieran. Guadalajara aguantó un par de años, pero Andrea volvió a Vigo y consiguió un trabajo ya fuera del baloncesto. A nivel deportivo su siguiente viaje fue Baiona, que una temporada más tarde tuvo una vinculación con el Celta. “Con lo que volví otra vez a casa” dice entre risas. “Nos entrenaban Cibrán Barbosa y Santi Cancelo. En el segundo año ganamos la liga y también la fase de ascenso, pero por motivos económicos no salimos. Eramos gente del club y un trampolín para las juniors de aquel tiempo (María Centeno, Carmen Llamas)”.

Hasta aquí la primera parte de este recorrido. En una segunda entrega haremos repaso de su paso por Arxil Pontevedra, su retiro momentáneo y su vuelta a casa de la mano del equipo filial en la presente temporada.

 

 

@NanoAmeneiro
Fotos: Archivo Celta Baloncesto y Jorge G.Marqués
CELTA BALONCESTO