Fue condenada a 15 días de arresto tras participar en dos marchas pacíficas contra el gobierno de Lukashenko, que tampoco permite a los atletas hacer declaraciones a la prensa

 

La bielorrusa Yelena Levchenko, quien ha sido jugadora del Atlanta Dream en la WNBA y el UMMC Ekaterinburg en la Superliga rusa, fue nombrada mejor pívot en el Mundial de 2010 y finalista de la WNBA ese mismo año, vivió una pesadilla durante las dos últimas semanas. La deportista de 37 años fue liberada este jueves tras sufrir quince días de arresto administrativo por enfrentarse a Alexandr Lukashenko, considerado el último dictador de Europa, y no ha tardado en denunciar el trato recibido en el centro de reclusión de Okréstina.

«Han puesto en peligro mi salud. Me requisaron el colchón y las sábanas. No hay agua caliente y no me han permitido ducharme desde hace trece días. Han bloqueado la cadena del váter. He vivido en un nido de bacterias. Estuvieron cinco días sin sacarme a pasear. Tengo piojos. Todo esto daña mi salud», ha explicado tras su liberación la deportista más crítica con el régimen bielorruso. ¿Su delito? Participar en dos marchas pacíficas contra el Gobierno entre el 23 de agosto y el 27 de septiembre. Este jueves también le impusieron una multa por participar en una de ellas.

Pese a su participación en estas protestas, Levchenko pasó a estar en el punto de mira tras criticar al régimen por manipular los resultados de las elecciones presidenciales del 9 de agosto y reprimir con violencia las manifestaciones de los últimos dos meses. La baloncestista también ha criticado el decreto emitido por el Ministerio de Deportes bielorruso, que obliga a los deportistas a aprenderse por contrato el himno nacional y les prohibe hacer declaraciones a la prensa sin la autorización de sus clubes o federaciones. También les fuerza a ondear únicamente símbolos nacionales rojos y verdes en contraposición a los rojos y blancos que protagonizan las protestas.
El COI pide explicaciones

Levchenko denuncia «presión psicológica» sobre los atletas y considera que el decreto viola los Derechos Humanos. También afirma que su país se parece cada vez más a Corea del Norte. «En el siglo XXI no es posible adoptar esos métodos en el centro de Europa», ha afirmado la jugadora, quien además es una de los 830 deportistas que han firmado una petición para poner fin a la violencia policial, liberar a los presos políticos y convocar nuevas elecciones. «Se han equivocado de chivo expiatorio. Yelena ha vivido tanto y ha tenido que superar tantas cosas para ganar que no será posible doblegarla. Es fiel a sus principios y, antes que nada, a sí misma», comentó a su vez la jugadora de baloncesto Natalia Marchenko.

Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), ha adelantado que investigará si Minsk discrimina a los atletas por sus opiniones políticas y se ha interesado por Levchenko ante el Comité Olímpico Bielorruso. También ha enviado una carta a Lukashenko pidiéndole «que confirme que los deportistas bielorrusos podrán seguir preparándose para los Juegos Olímpicos, cualquiera que sean las opiniones que hayan podido expresar». Hace apenas siete semanas Yelena Levchenko aún compartía imágenes suyas entrenando en sus redes sociales

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