Atada la clasificación, entre los ocho mejores de Europa, ahora el equipo salmantino tiene dos partidos para asegurar el primer puesto y un cruce lo más favorable posible.

 

Cuatro años después Perfumerías Avenida ha conseguido el que era su primer gran objetivo europeo de la temporada: El equipo salmantino regresa a los cuartos de final de la máxima competición continental.

El triunfo ante Nadezhda sumado a los tres anteriores que ya había sumado, y que le permiten situarse con 4-0 en su grupo, le da la clasificación matemática cuando aun faltan dos jornadas por disputarse con el encuentro que debe jugar este viernes ante Dynamo Kursk y el lunes ante Izmit.

Una victoria ante el conjunto ruso, que suma dos victorias, significaría el primer puesto seguro pasase lo que pasase el último día sin olvidar tampoco que Avenida venció a Kursk con un +15 en la primera burbuja. Si está en cuartos ya es un objetivo cumplido, ser primero sería un tremendo logro porque, a priori, depara un rival más factible en la siguiente ronda.

 

 

 

ROBERTO ÍÑIGUEZ: "ORGULLO DE QUE EL CLUB ESTÉ DONDE MERECE"

El entrenador de Perfumerías Avenida, satisfecho y feliz con cómo juega y afronta los partidos su equipo y preocupado por los problemas físicos.

Acabó el partido y Roberto Íñiguez valoraba lo que signfica. "Estamos entre los ocho mejores equipos de Europa, hemos conseguido clasificarnos para los cuartos y muy orgulloso que creo que es donde este club en un año muy complicado siempre debe estar. Esa era mi idea cuando viene y muy orgulloso de ellas. El segundo punto es que estoy preocupado con el tema físico, ahora con lo de Emese, me preocupa que esto tenga un coste. Lo tengo en la cabeza, ver si podrá jugar mañana y que tiene. La verdad es que estoy algo preocupado".

Destacó que el juego le hace sentir "bien cuando veo a mi equipo hacer lo que queremos hacer. A veces te puede salir bien o mal pero con la intensidad y el foco de lo que queríamos hacer. A ellos les faltaba Billings y lo notan pero creo que el trabajo ha sido muy bueno, independientemente del rival. Me siento feliz y orgulloso pero ya de hace tiempo".

Le molestó, eso sí, la dureza en algunos momentos del juego. "Una cosa es jugar intenso, incluso agresivo y otra jugar peligroso. A mi equipo siempre le transmito que hay que jugar intenso, con actividad, con agresividad en el buen sentido pero no peligroso. A una jugadora mía si hace una falta en el aire que no toca, la recriminaré, si da un equipo que no toca, la recriminaré y hablaré con ella. Para mí ese es el momento me he exhaltado un poco y no debería haber hablado con su coach pero me ha salido así. Yo respeto la intensidad, la agresividad, el uso de manos, de cuerpos, pero hay faltas que son peligrosas que no hay que hacer".

 

Teresa Sánchez
tribuansalamanca.com
foto FIBA