a selección femenina de Estados Unidos ha participado en once de las doce ediciones del torneo de baloncesto de los Juegos Olímpicos desde su entrada en el programa en 1976, en Montreal.

No fue a Moscú en 1980 por el boicot estadounidense a los Juegos. El equipo estadounidense presenta un balance de nueve medallas de oro, una de plata y una de bronce y un 96% de victorias, ya que ha jugado 75 partidos, con un balance de 72 victorias y tres derrotas. La última vez que un equipo femenino olímpico de baloncesto estadounidense salió de una pista con la cabeza gacha por haber sido derrotado fue hoy hace 30 años.

El 5 de agosto de 1992, el Equipo Unificado –en este caso digno sucesor de la Unión Soviética– ganó al de Estados Unidos (79-73) en la primera de las semifinales que se jugó en el Palau Olímpic de Badalona. La defensa del Equipo Unificado y la gran actuación de la entonces jugadora del Godella valenciano Natalia Zasulskaia (20 puntos) fueron las claves de la sorprendente victoria de las exsoviéticas, junto al gran desacierto de las jugadoras estadounidenses en el lanzamiento exterior –5 triples de 20 lanzamientos–. Dos días después, el Equipo Unificado ganó el oro contra China (76-66) y Estados Unidos el bronce contra Cuba (88-74).

El equipo estadounidense llegó a Barcelona, ​​en Badalona en este caso, como el gran e indiscutible favorito para ganar el oro olímpico. Quizás no tanto como sus compañeros del Dream Team, pero casi. Estados Unidos llegó a los Juegos de Barcelona habiendo encadenado los títulos olímpicos de 1984 –sin la URSS, que boicoteó los Juegos de Los Ángeles– y de 1988 y los títulos mundiales de 1986 y 1990. El último gran título que las estadounidenses no habían ganado había sido el mundial de 1983. En ese mundial, disputado en Brasil, el título fue para la URSS, que derrotó a Estados Unidos en la final (84-83). Aquella final, jugada el 6 de agosto de 1983 en Río de Janeiro, había sido la última derrota del equipo femenino estadounidense en un gran torneo.

Estados Unidos presentó en los Juegos de Barcelona un equipo con once jugadoras que esa temporada habían jugado en equipos profesionales en Europa o Asia y sólo una que ya había dejado el baloncesto profesional. Por entonces no existía la NBA femenina (WNBA), que no se creó hasta 1996, y la WBL (Women's Professional Basketleague) que se había disputado entre 1978 y 1981 ya quedaba lejos.

Seis campeonas de 1988

Seis jugadoras de ese equipo –Vicky Bullet, Cynthia Cooper, Teresa Edwards, Katrina McLain, Suzie McConnell y Teresa Weatherspoon– habían estado en el equipo campeón olímpico en Seúl –Edwards también en Los Ángeles en 1984– y diez de las doce jugadoras habían formado parte de los campeones del mundo de 1986 y 1990. El Equipo Unificado se presentó en Badalona con cinco de las jugadoras que habían ganado el bronce cuatro años antes en Seúl representando a la Unión Soviética –Irina Gerlits, Irina Minkh, Ielena Khudashova , Irina Summikova y Natalia Zasulskaia–, acompañadas de otras jugadoras como Elena Tornikidou o Elena Baranova. Seis jugadoras eran de Rusia, dos de Ucrania, otras dos de Bielorrusia, y Kazajistán y Uzbekistán tenían una representante cada una. Las soviéticas no tenían rival en Europa –17 títulos seguidos desde 1960–,

En la primera fase del torneo de Badalona, ​​Estados Unidos ganó con claridad Checoslovaquia (55-111), China (93-67) y España (59-114) y terminaron primeros de grupo, mientras que el Equipo Unificado perdió contra Cuba (89-91) en el debut y ganó contra Italia (79-67) y Brasil (76-64) y acabó segundo de grupo. La final esperada tuvo lugar en las semifinales y allí las exsoviéticas sorprendieron a las estadounidenses, las eliminaron y dos días después ganaron contra China lo que podríamos llamar título póstumo del baloncesto soviético femenino. La Unión Soviética sumó entre 1950 y 1991 dos medallas de oro olímpicas (1976 y 1980), seis mundiales (1959, 1964, 1967, 1971, 1975 y 1983) y 21 europeos (el primero el 1 en 1991).

Desde esos Juegos de Barcelona, ​​Estados Unidos ha ganado el oro en los seis Juegos que se han disputado –no han vuelto a perder ningún partido– y en cinco de los siete mundiales que se han jugado. Los herederos de la URSS no han brillado tanto pero han ido haciendo camino, Rusia ha ganado dos medallas de plata olímpicas (2004 y 2008), tres mundiales (1998, 2002 y 2006) y tres títulos europeos (2003, 2007 y 20) . Ucrania fue campeona de Europa en 1995 y Lituania en 1997, y Bielorrusia, bronce europeo en 2007.

Debut con derrota

El baloncesto femenino entró en el programa olímpico en 1936, pero el femenino tuvo que esperar hasta 1976. El mundial femenino empezó en 1950 y el femenino, en 1953. En los Juegos de Montreal, en 1976, se impuso la Unión Soviética en un torneo que se disputó en una liguilla de seis equipos. La URSS llegó a Quebec como campeona del mundo –de hecho, en 1975 había sumado el quinto título seguido–, mientras que Estados Unidos sólo fue octavo.

La historia olímpica del baloncesto femenino comenzó el 19 de julio de 1976 con un Estados Unidos-Japón que fue un desastre para las estadounidenses, que perdieron por 71-84. En el primer duelo olímpico entre estadounidenses y soviéticas no hubo color (77-112) y la URSS ganó, invicta, la primera medalla de oro olímpica de baloncesto femenino, mientras que Estados Unidos se conformó con la de plata.

 

Jordi Camps
lesportiudecatalunya.cat
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