El regreso del baloncesto profesional con la WNBA ha vuelto a mostrar que Chelsea Gray tiene una habilidad especial para repartir asistencias en una manera de ver el baloncesto que coincidirá con la de Laia Palau el próximo curso jugando con el Uni en Fontajau

 

«Me gusta que el público lo pase bien en los partidos, forma parte de mi manera de entender el baloncesto». En noviembre de 2015, dos días antes de un Uni-Ekaterimburgo donde mantendría un duelo espectacular con Diana Taurasi en Fontajau, Chelsea Gray explicaba su filosofía de baloncesto en una entrevista con Diario de Mallorca. Gray sólo jugó un par de meses en Girona, poco después de su exhibición contra el Ekaterimburgo el Agu Spor turco se la llevó poniendo mucho dinero sobre la mesa, pero se marchó dejando tras de sí muchos «ohs» del entonces menos numeroso público de Fontajau por alguna de sus asistencias imposibles. En el momento de su salida, Chelsea Gray era la máxima anotadora de la Liga, con casi veinte puntos de media por partido, pero en la retina de los aficionados gerundenses quedaron más grabadas sus asistencias que no sus puntos. Una pasadora mágica, seguramente la mejor que hay en estos momentos en el baloncesto estadounidense, que, el próximo curso, si el coronavirus no lo estropea, compartirá pista al Spar Girona con la gran autora de las asistencias más plásticas del baloncesto europeo desde hace más de una década: Laia Palau.

Como ocurre con la NBA masculina a Disney World, la WNBA está disputando en formato de concentración en la IMG Academy de Brandenton (Florida) y, en los primeros partidos, ya está quedando clara la calidad de Chelsea Gray. Casi cinco años después de su breve paso por Girona, el primer lugar donde demostró que las lesiones a Duke ya eran historia y que era una estrella de primer nivel, la base norteamericana volverá a Fontajau plenamente consolida en la élite del baloncesto mundial. Indiscutible en la selección de los Estados Unidos y en Los Angeles Sparks, Chelsea Gray ha brillado en los primeros partidos de la vuelta de la WNBA.

La pasada madrugada, el ahora de nuevo base del Spar Girona estuvo más de 33 minutos en pista para liderar la victoria de Los Ángeles contra Connecticut con 15 puntos y 6 asistencias. Una actuación similar a la que la base hizo en los dos primeros partidos de las Sparks, de momento tres victorias, convirtiéndose en la líder de un equipo que aspira al título (como el que ganaron en 2016 con un baloncesto decisivo de Gray en la final) y que también con jugadoras tan importantes como las veteranas Candance Parker, o Seimone Augustus y Nneka Ogwumike, además de la también ex-Uni Brittney Sykes.

En este especial inicio de WNBA en la burbuja de Florida, Chelsea Gray es la segunda jugadora de la competición, que ha repartido más asistencias, siete de media por partido, sólo superada por Courtney Vandersloot (Chicago Sky y Ekaterinburg en la temporada europea). En el conjunto de su carrera en la WNBA, Chelsea Gray ha superado las 700 asistencias.

A Fontajau, repartiéndose los minutos en la posición de base o jugando juntas, Chelsea Gray coincidirá con Laia Palau. Historia viva del baloncesto europeo, la base de Barcelona fue la primera jugadora a superar las 1.000 asistencias en la Euroliga. Y de eso ya hace cuatro años, cuando jugaba en Praga. En Girona ha añadido unas cuantas más a su cuenta y no parece que vaya a parar. Y menos ahora, que serán dos pasadores mágicas jugando juntas en Fontajau

Marc Verdaguer
diaridegirona.cat
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foto LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO