La noche de este sábado 3 de octubre pasará a la historia del baloncesto nacional como aquella en la que se pudo ver por primera vez sobre las pistas de la LF Endesa un enfrentamiento entre las secciones femeninas de dos clubes de la Liga Endesa.

Un duelo que midió en la Fonteta al Valencia Basket y al Casademont Zaragoza en una jornada de emotivos centenarios para Embutidos Pajariel Bembibre y Georgina Bahí y en la que Markeisha Gatling recordará para siempre una histórica canasta

 

Comenzando por Valencia donde la LF Endesa asistió a un encuentro histórico y siguiendo por Bembibre y La Seu d´Urgell donde se vivieron sendos centenarios, la tarde-noche del sábado sirvió para escribir una nueva página para la historia de una competición repleta de alicientes en cada jornada:

 

La Fonteta, protagonista de un encuentro para la historia: El FC Barcelona hace ya algunos años o el Valencia Basket durante las últimas temporadas habían sido algunos de los conjuntos que habían apostado por el baloncesto femenino desde unas secciones que, originalmente, habían surgido en torno a las categoría smasculinas. Un abanico que durante estas últimas temporadas se ha ido abriendo con fuerza para protagonizar nuevos desembarcos como el del Unicaja el pasado curso en la LF2 o el de un Casademont Zaragoza que parece haber irrumpido con las ideas claras en la LF Endesa. Una llegada que propició precisamente en el día de ayer el primer enfrentamiento directo entre las secciones femenina de dos equipos que se han enfrentado en no pocas ocasiones en categoría masculina y que, desde ayer, tienen ya su propia historia en la LF Endesa. Cuarenta minutos de juego para la historia que supusieron igualmente el debut del equipo de Carlos Iglesias en la competición y en el que la victoria se decantó a favor del equipo con mayor experiencia, el entrenado por Rubén Burgos. Aunque, en esta ocasión, el peso de la historia tendrá un valor mucho más valioso del que pudiera deparar el nombre del ganador del encuentro.


Las 200 razones para el orgullo del Pajariel Bembibre: Ocho años han transcurrido desde que la LF Endesa pudiera presenciar el primer encuentro de la competición llegado desde la comarca de El Bierzo. Desde entonces, su representante en la Liga, el Embutidos Pajariel Bembibre, ha sido capaz de disputar 200 partidos de manera ininterrumpida en una Liga desde la que se han hecho fuertes como institución. Porque el conjunto hoy presidido por Amparo Villadangos es ya toda una institución tanto en la comarca como en un baloncesto nacional en el que se han convertido en uno de los mejores ejemplos de trabajo. Un club de esos capaces de lograr los mejores resultados posibles pese a contar con modestos recursos y que celebró su segundo centenario de la mejor manera posible: con victoria de las de Pepe Vázquez ante el Spar Gran Canaria para sumar la primera del curso. O en números más globales, su triunfo número 77 con el que redondear así las bodas de brillante con las victorias alcanzadas el pasado curso en la LF Endesa.


Georgina Bahí y las 200 noches de la guardiana de los Pirineos: Llegó por primera vez a La Seu d´Urgell en el ya lejano verano de 2012 y, con la única excepción de una temporada en el Beroil Burgos, la pívot Georgina Bahí se ha convertido en el epicentro sobre el que gira cada año el proyecto del Cadí La Seu. Una jugadora imprescindible en los esquemas de Bernat Canut y que en la noche de este sábado vivió uno de los momentos más emotivos con la camiseta de un equipo al que ha ayudado a protagonizar las páginas más brillantes de su historia. Todo ello a través de 200 noches de juego que recibieron ayer merecido tributo sobre el parqué del Palau d´Esports con la celebración de un emotivo homenaje. Camiseta conmemorativa, ramo de flores y vídeo de esos con los que soltar alguna lagrimita y que fueron la antesala de un partido 201 en el que, sin embargo, la felicidad no pudo ser del todo completa ante la derrota de su equipo frente al Ciudad de La Laguna.


Markeisha Gatling y aquella canasta para la historia: Y de vuelta a Valencia, el debut del Casademont Zaragoza en la competición durante la noche del sábado iba a estar repleto de alicientes. Porque, como es lógico, una primera vez da para un buen número de estrenos en el anecdotario. Uno de losprimeros y a su vez más importante fue el logrado a los 5 segundos de partido cuando el conjunto rojillo fue capaz de anotar la que será recordada como la primera canasta de la historia del club en la LF Endesa. Una acción surgida de las manos de la experimentada Julie Vanloo y culminada en posiciones cercanas al aro por la debutante Markeisha Gatling. Dos puntos que en Zaragoza ven ya como el inicio del que se presupone un largo camino en el baloncesto nacional.

FEB