El asturiano Fran García, que ha regresado al puesto de primer entrenador del Quesos El Pastor Zamarat, declaró ayer que “el domingo recibí la llamada del presidente del Zamarat, Carlos Baz, me preguntó sobre la posibilidad de que pudiera volver yo, estuvimos hablando durante un rato, aunque no de dinero, sino de lo deportivo y llegamos pronto a un acuerdo”.

Fran García no lo ha pasado demasiado mal en Islandia con los problemas que causa el Covid: “Tuvimos un caso positivo en nuestro equipo y nos sometimos a los test más una semana de cuarentena, pero allí la vida era normal sin mascarillas y sin nada, aunque en los últimos días parece que se está complicando la cosa”.

Fran García conoce a las jugadoras del Quesos El Pastor que ya estuvieron a sus órdenes en la pasada campaña (Ana Faussurier, Amy Okonkwo y Marta Montoliu) y cree que “el equipo está bien y vamos a ver si una vez que pueda entrenar con ellas, a ver cómo responden a lo que yo quiero. Lo primero será ver cómo está la cosa”.

El técnico gijonés reconoce que el nivel de la Liga Femenina se incrementa año a año: “Cada año es más difícil porque además siguen entrando grandes clubes de ACB con músculo económico como ha ocurrido este año con Casademont y con los demás equipos es lo de todos los años, todo el mundo compite, es una liga muy igualada en la que no hay partido fácil aunque haya equipos en un escalón superior como Valencia, Avenida o Girona, y luego, todo el mundo puede ganar a cualquiera”.

Cree además que el Quesos El Pastor tiene tiempo todavía para recuperarse de la mala situación que ocupa en la tabla: “Queda tiempo para recuperarse pero lo principal ahora mismo, es superar esta espiral de derrotas en la que hemos entrado y esto lo vivimos muchas veces los entrenadores. Es complicado recuperar el nivel anímico y mental porque te empieza a entrar la ansiedad y te cuesta ver el aro. Eso es lo primero, que las jugadoras tengan de nuevo buenas sensaciones en la cancha y recuperarlas en el tema anímico”.

Fran García ha pasado un año entrenando en la liga islandesa femenina: “Decidimos entre el club y yo salir porque se estaba complicando la cosa, es más, no se volverá a jugar ya hasta enero, han mandado a las americanas para casa, y decidimos cerrar el tema y me vine para Gijón hace tres semanas”.

Hasta la mañana del miércoles, una vez que conozca el resultado del test al que se ha sometido, no comenzará a dirigir los entrenamientos del equipo pensando ya en el encuentro que se jugará en Zaragoza contra el Casademont que estará disponible una vez que la jugadora que había dado positivo antes del partido aplazado contra Araski, haya arrojado un resultado negativo en la nueva prueba que se le ha efectuado”.

El entrenador del Quesos El Pastor se lamenta asimismo de que la Junta de Castilla y León haya establecido que los partidos de Liga Femenina tendrán que jugarse a puerta cerrada: “Es una pérdida a todos los niveles porque en casa, lo que te da la afición en los malos momentos y la motivación a las jugadoras lo perderás, pero son los tiempos que corren y hay que adaptarse a lo que digan las autoridades y no podemos hacer nada”.

Por otra parte, Alfred Julbe ha relevado en el banquillo del Spar Girona a Èric Surís, destituido inesperadamente este domingo pese haber clasificado al equipo para la fase regular de la Euroliga. Julbe ya debutó ayer en el partido aplazado de Liga Femenina contra el Pajariel Bembibre al que derrotó por 46-77.

Manuel López-Sueiras
laopiniondezamora.es