A siete minutos para terminar el partido de ayer en Mendizorrotza, el Uni estaba perdiendo. Anna Cruz había puesto el 50-49 en el marcador que, tras una nueva (pero breve) puesta en escena deslumbrante, de un equipo que iba camino de estremecer las buenas sensaciones de las últimas semanas cuando sólo faltan cuatro días para que la Euroliga vuelva a Fontajau.

El momento era delicado. El primero desde la llegada de Alfred Julbe. Y cuando la pelota quema, la mejor solución es que esta esté en manos de Laia Palau.

La base barcelonesa mira poco a menudo la canasta contraria, es más que pasar el balón que de jugarse, pero ayer tuvo claro que había que ir al grano. Un par de penetraciones, de aquellas que parece que las haga a cámara lenta, pero que tampoco nadie puede detener, acabaron con dos canastas de Palau que, junto con una alta de Elonu (la máxima anotadora del partido en Vitoria con 18 puntos), dieron la vuelta al marcador. Del 50-49 al 50-55. Entonces los nervios cambiaron de bando y, como no todas las veteranas son como Laia Palau, una antideportiva de Anna Cruz terminó de firmar la carta de rendición del Araski.

Las vascas habían hecho un buen partido. Pero no hicieron lo suficiente para derrotar el Spar Girona, que sigue invicto desde la llegada de Julbe (ayer, con la victoria más corta en esta etapa: 54-62), y que ya espera los ilusionantes partidos de la próxima semana contra Riga, Ekaterinburg y Schio. Por cierto, las rusas ganaron ayer el Enisey en su liga por un brutal 109-38. Y es que, como decía ayer Julbe, «la próxima semana Fontajau vivirá un espectáculo impresionante, espero que en el último momento se decida que nuestro público nos podrá acompañar».

 

diaridegirona.cat
Google Translate (sin revisar)
foto: LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO