Una vez terminada la primera vuelta de Liga Femenina Endesa, la mejor en la historia de Movistar Estudiantes con 10 victorias y 5 derrotas, el entrenador Alberto Ortego la analiza, con pausa y calma, en esta completa entrevista que puedes disfrutar en formato escrito y audiovisual.

 

Antes de esta entrevista le aclaramos a Alberto Ortego que no es uno de los habituales «canutazos» de previa de partido de Movistar Estudiantes donde hablamos de «sota, caballo, rey, parte médico, qué destacarías del rival». Que vamos a hablar con un poquito más de calma.

Con la cámara delante, sin obesionarnos con que quepa en el minuto de las publicaciones de Instagram o los 15 segundos de la Stories. Esto es otra cosa. La que merece la mejor primera vuelta en Liga Femenina Endesa de la historia de Movistar Estudiantes.

Ha sido la mejor primera vuelta de la historia de Movistar Estudiantes en LF Endesa. Si te lo dicen en agosto… qué hubieras respondido.
Si en agosto me dicen que vamos a tener 10 victorias, me lo creo… pero en toda la temporada. 10 victorias eran las cuentas en las que pensábamos que estaría la salvación. Pero no estaba en la mente de nadie conseguirlas en la primera vuelta. Desde luego, si nos lo dicen en agosto lo hubiéramos puesto mucho en duda.

En todo momento al hablar de objetivos se hablaba de permanencia. Con 10 victorias y 5 derrotas, ¿se podría dar por conseguido ese objetivo?
Sí. El objetivo de la permanencia, con 10 victorias en la primera vuelta, está logrado. Si no matemáticamente, si virtualmente, podemos decir que Movistar Estudiantes somos equipos de Liga Femenina Endesa el año que viene. Nunca nadie ha descendido con 10 victorias. Hemos tenido una primera vuelta tan sumamente buena en tantos aspectos que hemos podido conseguir el objetivo que nos trazamos en agosto medio año antes.

¿Hay algún momento en la temporada en que habléis con el equipo de cambio de objetivos, que hablar de Copa y luchar por ser cabezas de serie no despista del objetivo principal, sino que es más motivador mirar hacia arriba que hacia abajo?
El objetivo en esta primera vuelta ha sido siempre ganar partidos, todos los posibles, pensando en la permanencia. Pero durante casi todo este tiempo hemos estado en puestos de Copa, algo que las jugadoras saben, que está ahí.

Pero estábamos centradas en ganar los máximos partidos que pudiéramos, porque sabíamos que haciendo una primera vuelta muy buena el premio, además del objetivo de la permanencia, podía ser la Copa. No dimos charlas sobre la Copa, ni hemos hecho números ni cuentas sobre qué hacía falta para clasificarnos, sino que ha habido una dinámica de ir a ganar los máximos partidos posibles, porque el estado del equipo era muy bueno para ello. Y eso nos ha llevado a clasificarnos con dos jornadas de antelación, a conseguir este premio.

¿Piensas que al principio de la temporada Movistar Estudiantes es “el equipo sorpresa” , un recién ascendido ante el que te confías, y luego ya nos conocen y pasamos a ser “un rival a batir”?
Los equipos que subimos tienen la vitola de equipo recién ascendido, aunque todos los entrenadores preparan cada partido con el máximo respeto al rival, independientemente de dónde venga.

Pero sí somos un equipo que nadie – ni nosotras, ni las rivales- se esperaba que estuviera aquí, en la parte alta, siendo molestas deportivamente hablando. Y es inevitable que cuando ganas 10 partidos de 15 en la primera vuelta te miren con otros ojos, que quieran saber qué está pasando, por qué Movistar Estudiantes ha ganado tantos partidos, algunos con marcador abultado, por qué hay tanta solvencia.

Sí, hay un puntito de que te miren con otros ojos, y seguramente los partidos de la segunda vuelta no van a ser como los de la primera en ese sentido.

Lo principal siempre es el club, pero seguro que para ti es un orgullo tremendo ser el entrenador que ha llevado al Estudiantes a sus dos únicas participaciones en la Copa de la Reina…
Estar en las dos Copas de la Reina del club no tiene más importancia que haber estado en el sitio oportuno en el momento oportuno. No le doy más importancia. Lo principal es que Movistar Estudiantes ha logrado la segunda clasificación para Copa de su historia. Lo otro es una anécdota, más cuando entre Copa y Copa han pasado 16 años. Me quedo con que esta clasificación es muy importante para el proyecto del club.

Si ves los equipos que jugaron la Copa de la Reina de Valencia 2005 da que pensar: Avenida fue campeón por primera vez y sigue siendo el coco; pero Ros Casares, UB Barça, Mann Filter y Hondarribia Irún ya no existen, el entonces Caja Canarias descendió y ha vuelto ahora y Celta sigue en LF2… ¿esto pone en valor la apuesta del club por el equipo femenino?
Uffff… sí. Nos lleva a darle mucha más validez a nuestro proyecto del femenino ver que muchos de equipos que estaban en Valencia 2005 ya no existen, y Movistar Estudiantes seguimos ahí. Es verdad que hemos tenido una travesía con momentos buenos y malos, pero nuestro proyecto es un proyecto vigente, consolidado, con presente brillante y futuro mejor todavía.

Me alegra ver que estoy en un sitio donde se apuesta por manera tan decidida por el baloncesto femenino. Hay clubes con momentos de gloria y que desaparecen, otros que pasan por LF2 como hemos pasado nosotros… pero clubes que perduren más de 30 años con un proyecto de baloncesto femenino como llevamos en Movistar Estudiantes hay pocos. En ese sentido siento satisfacción absoluta y felicidad por estar en un sitio que, con sus altibajos deportivos, tiene un proyecto muy consolidado.

Sé sincero, habiendo tenido en la mano un objetivo tan goloso como ser cabeza de serie en la Copa, ¿deja mal sabor de boca no haberlo conseguido? Eso implicaría un cruce más fácil, más posibilidades de seguir soñando…

No ser cabeza de serie en la Copa no nos afecta en absolutamente nada. El equipo es maduro, parte con unos objetivos que están cumplidos y la Copa de la Reina es un premio. Y en ningún momento un premio nos puede suponer una frustración o un cabreo. Ser cabeza de serie da un hipotético mejor cruce, pero para nosotras el premio es ya ir a la Copa. Ser o no cabezas de serie no me ha supuesto ni un minuto de tristeza o decepción, cometeríamos un error enfadándonos por el premio en un año donde estamos logrando tantas cosas históricas.

Queda muchísimo para la Copa, será en marzo, la sede aún está por confirmar… ¿cómo crees que llegará Movistar Estudiantes al mes de marzo?
Al mes de marzo espero que el equipo llegue, básicamente, con salud. Si no tenemos salud en este año tan complicado, deportivamente sé que no vamos a llegar bien. En marzo está la cita de la Copa de la Reina, que es importante, pero no vamos a girar toda la segunda vuelta en torno a ese evento, sabiendo que vamos con la idea de rendir y dar la cara. Pero sigo diciendo que ese es el premio.

A la segunda vuelta hay que darle sentido, planificarla bien, y aunque intentaremos llegar a marzo de la mejor manera posible, no vamos a hipotecar la segunda vuelta por llegar bien a un fin de semana concreto.

Aun así, como te digo, intentaremos llegar de la mejor manera posible, aunque las planificaciones casi nunca salen como esperas, menos en este año tan complejo con tantas cosas que no controlas.

Has mencionado el tema de la salud. En la temporada del COVID, no ha habido ni un positivo en toda la primera vuelta; ni ninguna lesión en el primer equipo, has podido contar con todas las jugadoras cada semana. ¿Cuánto de suerte y cuánto de prevención hay en esto?
Con el COVID y con las lesiones, a día de hoy, hemos tenido mucha suerte. En el COVID hay un componente de prevención que nos hemos tomado muy en serio, pero no tienes el control absoluto, así que no haber tenido ningún positivo en el equipo sí tiene componente de suerte.

En las lesiones sí hay un trabajo muy importante de prevención, aunque por supuesto también existen factores de suerte que no controlas. Quiero poner en valor el trabajo del cuerpo técnico, son cosas que no se ven, pero la preparación física del equipo es muy buena, ya se vio el año pasado con el esfuerzo físico del equipo cuando ganó 21 partidos consecutivos antes de la pandemia. Competimos a un nivel muy alto sin apenas altibajos. Y eso ahora mismo se está replicando un poco en esta primera vuelta de LF Endesa.

El equipo está bien cuidado, en buenas manos, con los servicios médicos y de fisioterapia del club, intentando mimar a las jugadoras en ese sentido: se hace un buen trabajo para prevenir lesiones. Luego está el típico esguince, que te toca o no, las lesiones fortuitas, y ahí por suerte no hemos tenido problemas.

Podemos estar muy muy satisfechos de cómo han ido las cosas en este sentido, y es parte del éxito de la primera vuelta: ha habido química y hemos jugado bien, pero también ha sido posible porque no hemos sufrido lesiones ni COVID, lo que ha hecho que hayamos podido entrenar todas juntas siempre. Todo ha salido tan bien que se ha visto reflejado en resultados. ¿En segunda vuelta puede haber alguna incidencia? Claro, y si llega estaremos listos y trabajaremos para solucionarla.

Con la salida de jugadoras muy importantes y carismáticas como Mariana, Irene San Román, Aitana Cuevas, Paula Palomares o incluso Judy Jones tocaba empezar de cero al hacer un bloque, pero de nuevo lo habéis conseguido ¿cuáles han sido las claves para volver a hacer un bloque con tantas jugadoras nuevas?
Para hacer bloque con un proyecto nuevo con tantos fichajes ha sido clave el periodo que no se ve: desde que acaba la temporada hasta el verano cuando tienes perfilado el equipo.

Teníamos claro que para el regreso a la Liga Femenina Endesa queríamos el mayor número posible de jugadoras que conocieran la categoría, aprendiendo de la experiencia de hace unos años, que no fue buena. También teníamos en la cabeza la forma de jugar que buscábamos, y que queríamos jugadoras que se adaptasen a esa manera de ver el baloncesto. En ese sentido, hemos podido renunciar a buenas jugadoras que no pensábamos que fueran a encajar en el estilo que queríamos.

Lo primero era mantener un bloque sólido del año pasado, que han sido María Espín, Leslie Knight y Gracia Alonso; y después incorporar jugadoras con experiencia en Liga Femenina Endesa que pensábamos que se podrían adaptar a cómo queríamos jugar. Para ello hay un trabajo brutal detrás de análisis y estadística avanzada, y ahí quiero nombrar al entrenador ayudante David Gallego, que ha hecho un trabajo brutal de “scouting”, pasándome la información ya muy masticada.

También pido muchas referencias de las jugadoras a nivel humano, saber cómo se han comportado en otros equipos; y como en este mundillo nos conocemos todos, siempre puedes hacer una llamada a sus ex entrenadores, compañeras… para saber cómo se adaptan a la ciudad, si son introvertidas o extrovertidas, su carácter… Pero luego llega el primer día de entrenamiento y toca empezar a encajar las piezas.

Ha sido clave y nos ha salido bien, pero hacer esto no asegura el éxito, ni mucho menos, porque todo el mundo en verano hace los equipos pensando que va a funcionar. A nosotras sí nos ha funcionado, porque desde el primer día hubo conexión y química entre ellas. Algo que tiene mucho más valor porque está siendo un año donde no podemos hacer muchas actividades fuera de la cancha para hacer equipo.

Pero desde el primer momento hubo química y la magia que se ha visto en los partidos. Y todo viene porque las jugadoras se divierten, se lo pasan bien en el día a día, y creo que cuando va a un sitio a pasártelo bien, se afronta de otra manera. Pienso que de las 10 victorias, dos o tres vienen por esto: porque son una piña, van todas juntas remando en la misma dirección, en los momentos malos de los partidos se buscan y apoyan unas a otras. Eso permite en ocasiones sacar victorias complicadas y que se deciden por un tema anímico, de compañerismo e intensidad más que por temas tácticos.

¿Qué tiene de especial este equipo?
Que sus principales características son la alegría y la química entre ellas, eso permite que puedan expresarse en el campo de la manera en que lo hacen. Ves un equipo que disfruta, con mucho compañerismo, muy implicado. Eso hace que hayan sido claves para incluso por encima de lo táctica llevarnos partidos que se ponían complicados. En ese sentido han encajado todas las piezas como si fuera un puzzle.

¿Y cómo se consigue eso?
Para conseguir la química de un equipo deben confluir muchas cosas, y la más importante son ellas, las jugadoras. Tú puedes tener tu librillo, pero no todos los años se consigue, todos los entrenadores aspiramos a tener un equipo con esta química entre ellas.

Es importante cómo gestiones el grupo, a nosotros nos gusta más que tratar con jugadoras, tratar con personas, que nos vean como personas cercanas. Evidentemente soy el entrenador y el que toma decisiones, pero queremos que vean al cuerpo técnico como personas cercanas, quienes les vamos a ayudar en lo que necesiten dentro y fuera de la pista. Queremos que estén a gusto y que sólo piensen en baloncesto.

Si tienes esto ganado, creas situaciones en las que todo fluye, en las que los problemas se pueden hablar, para que si alguna persona está incómoda por lo que sea lo exteriorice y no acabe siendo un problema mayor. Intentamos crear un ambiente de confianza, y ellas se dediquen a jugar. Con buenas jugadoras, que lo son, que por detrás tienen todo cubierto y están felices, pues es más fácil.

No siempre es así, no siempre aciertas, y cuando lo haces solo queda una cosa: disfrutar y alargar el chicle todo lo que puedas, para que dure hasta final de temporada.

¿Cuál ha sido el mejor momento y el peor momento de la primera vuelta?
El mejor momento de la primera vuelta han sido los tres primeros y últimos meses: ¡toda la primera vuelta! Ha sido espectacular. Sí reconozco que tras el partido en cancha de Araski me empiezo a ilusionar, me reafirman en que el equipo es competitivo y coge buena dinámica.

El peor momento, deportivamente no lo hay. Lo peor ha sido la lesión, la semana pasada, de la jugadora del Nacional que nos ha ayudado en los entrenamientos Carlota Menéndez, que la va a tener varios meses fuera de las pistas.

A diferencia del ACB, habéis podido tener algo de público en el Movistar Academy Magariños, ¿ha hecho más fácil la temporada?
Me ha dado pena no poder compartir con nuestra gente el año que estamos haciendo. A nivel deportivo creo que no ha tenido mucha influencia, porque en todas las canchas se jugaba con aforo reducido, pero no poder compartir esta primera vuelta con nuestra gente es una pena.

Estamos convencidos de que el Movistar Academy Magariños estaría lleno, y esta pista llena… motiva mucho. Entre jugar con 80 personas y 0, claro que es mejor jugar con 80, pero ha sido un poco descafeinado.

Conseguida la permanencia y tras esta primera vuelta histórica… ¿Cuál es el objetivo para la segunda parte de la temporada?
Para la segunda vuelta marcarse un objetivo es complicado: no vamos a ganar la liga ni a descender, y estamos en ese grupo de equipos por debajo de los grandes, ahora mismo por encima de la clase media. Así que, con los objetivos cumplidos, debemos ser lo suficientemente ambiciosas para planificar una segunda vuelta que nos motive, ya que no vamos a jugar finales ni partidos a vida o muerte.

En ese sentido nos debemos exigir intentar repetir la primera vuelta, sabiendo que es complicado porque cuando has hecho una primera vuelta tan por encima de las expectativas la segunda siempre es más complicada. Por muchas cosas: porque los rivales te ven con otros ojos, porque es cuando los grandes se juegan sus Euroligas y sus campeonatos y los de abajo se refuerzan; y todos los equipos tienen un plus de motivación al jugarse sus objetivos. Así que ahí nosotras debemos ser muy ambiciosas para intentar seguir en las posiciones donde ahora estamos, intentar entrar en playoff.

Otro objetivo debe ser que las jugadoras que han participado menos en la primera vuelta tengan más presencia, creo que es algo que está en nuestro debe y tenemos que sacar adelante. Pero siempre manteniendo la motivación del grupo, para que la segunda vuelta no se haga larga. Y eso pasa por tener como objetivo mantenernos en estas posiciones muy encima de lo que pensábamos, porque el nivel competitivo del equipo hemos visto que puede estar aquí, en estos puestos de playoff.

Y en el plano personal, ¿tú cómo te sientes?
Yo me siento completamente feliz por el hecho de entrenar a este equipo. Siempre digo una cosa: por suerte o desgracia, para mi el baloncesto es un hobbie, aunque le dedico muchísimo tiempo al equipo, tengo otra actividad. Aunque en ese sentido sí somos profesionales, tener otra actividad me hace ver muchas cosas de otra manera, no dependo tanto de un mal resultado, no le tengo tanto miedo.

Me lo tomo como una pasión, vengo y disfruto como un enano entrenando. El equipo es muy entrenable y viene con una actitud magnífica para poder entrenar todos los días. Mientras perciba que no me cuesta salir de casa para venir a entrenar creo que tendré esa felicidad; cuando deje de ser así, y como no dependo de ello para vivir, tomaré otra decisión.

Ahora mismo estoy feliz, pero no por los resultados, eso es un plus. Ganar lo hace más fácil, no nos vamos a engañar, pero me quedo con que la sensación de salir de casa a entrenar no me cuesta, aunque haya días que sea a las 21:30 horas. Mientras esa llama esté viva, será todo felicidad.

Santi Escribano
Foto: Juan Pelegrín

 

ESTUDIANTES