Spar Girona no se da por vencido en su intento de volver a tener público en Fontajau en sus partidos, y trabaja para que sea posible el próximo 12 de marzo coincidiendo con la visita del Araski.

La directiva que lidera Cayetano Pérez no lo logró para poder jugar la burbuja de la Euroliga del diciembre con la afición al lado, pero ha seguido insistiendo; ahora el último paso ha sido adherirse al proyecto «Abrir Girona», impulsado por el centro de Blockchain de Cataluña, participado entre otros por el Ayuntamiento, la Generalitat, la Universidad y las cámaras de comercio. El objetivo es que entre finales de este mes y el próximo se organicen en la ciudad eventos con público, seguros y libres de Covidien-19. Uno de estos actos sería un partido del Girona FC en Montilivi y, desde ahora, también, algunos de Uni, que aunque inicialmente no formaba parte de la iniciativa, ha pedido la adhesión.

Según confirmó ayer Cayetano Pérez, el proyecto llegará esta misma semana en el Procicat, el órgano que deberá evaluar si se puede salir adelante y en qué condiciones. En este programa el Spar Girona trabaja para intentar que la primera prueba piloto con el regreso de los espectadores al baloncesto en Fontajau fuera el viernes 12 de marzo coincidiendo con la visita del Araski (20.00). «Por cuestiones de tiempo, y teniendo en cuenta que la primera semana de marzo está la Copa, este sería el primer partido posible», apuntaba el presidente. El Uni también propone que si la FIBA ​​les concede la burbuja de los cuartos de final de la Euroliga esta también se pueda jugar con gente al pabellón (entre el 14 y el 20 de marzo), y finalmente, también reclama abrir puertas el 27 del mes que viene coincidiendo con el partido de Liga con el Perfumerías Avenida (que también es el rival en Europa).

El proyecto «Abrir Girona» se basa en una aplicación de móvil que garantiza el pase «Covidien-free» para asistir a diferentes eventos con seguridad a los espectadores. Habrá actos empresariales, representaciones teatrales, ferias comerciales y partidos de fútbol y baloncesto. El Uni, muy tocado económicamente por los efectos de la pandemia, necesita los ingresos de socios y venta de entradas para ser viable y por eso no pierde la oportunidad de trabajar para volver a llevar público en el pabellón «de forma segura». Aunque la temporada se pudo comenzar con aficionados en Fontajau gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento y la Generalitat (con un aforo máximo de 2.200 espectadores), desde mediados de octubre que, con el endurecimiento de las restricciones, todos los partidos se han jugado a puerta cerrada

Jordi Roura
diaridegirona.cat
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