La clara derrota de ayer ante Gran Canaria y la victoria de Bembibre sentencian virtualmente el descenso zamorano

 

Quesos El Pastor desperdició ayer la última oportunidad que le quedaba para meterse en la lucha por la salvación y se queda virtualmente descendido a dos victorias de Bembibre y a tres de Cáceres, que tienen además un partido menos y a ambos tendría que superar en las seis jornadas que faltan para el final de la Liga Endesa.

El equipo naranja no fue competitivo ayer, tuvo momentos de buen juego, de acierto, pero otros en los que demostró por qué se encuentra donde se encuentra cerrando la clasificación de la categoría de élite del baloncesto español en la que ha permanecido once temporadas pero no parece posible que pueda jugar una más. Los nuevos fichajes no han dado el efecto buscado, y la ausencia de Amy Okonkwo en los últimos partidos ha supuesto la puntilla para el equipo que Fran García no ha sido capaz de enderezar.

Ni siquiera en las primeras acciones del partido pudo el Quesos El Pastor tomar la delantera en el marcador, aunque la contienda se planteó igualada con un ritmo altísimo de juego y sin ninguna contemplación por ambas partes a la hora de lanzar a canasta. Abie Wolf imponía su ley bajo el aro, pero era Gran Canaria la que llevaba la iniciativa en el marcador hasta el empate a 8 que fue el último signo de supervivencia que mostraron las de Fran García en toda la primera parte.

El encuentro entró en un periodo de imprecisiones del que salía victorioso el equipo insular en el que Sparkle Taylor comenzaba a imponer su ley que le ha convertido en una de las mejores jugadoras exteriores de la Liga. Vivians no veía aro con claridad y a Gidden ni se le esperaba en ataque. Pese a todo, el marcador cerraba el primer cuarto con un equilibrado 20-15.

Pero la delicada situación del Zamarat se agravó al reanudarse el partido con un recital de errores que permitieron a su rival escaparse a 26-15 justo cuando Fran García solicitaba un tiempo muerto para frenar la escapada canaria.

Pero nada consiguió el técnico asturiano que veía cómo su equipo acusaba tal vez el haber conocido antes de iniciarse su partido, la victoria de Bembibre contra Ensino Lugo, con lo que el equipo berciano todavía ponía más difícil la salvación de las naranjas.

El partido continuó y la reacción zamorana no llegaba. Nuestras jugadoras conseguían que sus rivales sacasen lo mejor de si mismas pese a que le daban la ventaja de fallar cuatro tiros libres seguidos mediado el segundo cuarto.

Marina Lizarazu se sentó para tomar oxígeno en el banquillo, y Annamaría Prezelj volvía a demostrar que es más una escolta que una directora de juego. Y en medio de un desastre de juego por ambas partes, Gran Canaria seguía incrementando su ventaja hasta llegar a las máximas de 34-18 en el minuto 15 y a 39-20 en el 17.

Doce minutos tardó Vanessa Gidden en anotar sus primeros puntos, un 2+1, mientras Taylor seguía asumiendo casi toda la responsabilidad atacante del Spar para anotar con el tiempo casi agotado dos tiros libres que suponían sus 16 puntos en los primeros 20 minutos, periodo en el que su compañera Sika Kone, de solo 18 años, había capturado ya 8 rebotes.

Gran Canaria mucho más relajado en la segunda parte y Quesos El Pastor mucho más serio. El equipo zamorano parecía haberse sacado de encima en lastre de la ausencia de Amy Okonkwo que sigue lesionada. Taylor llegaba a los 20 puntos, pero algo había cambiado porque ahora Victoria Vivians conseguía frenar a su compatriota. Marina Lizarazu imponía un ritmo mucho más lento en el que se encontraba agusto el Zamarat.

Y con esta tónica, las zamoranas comenzaron a creer en sus posibilidades y poco a poco fueron reduciendo su desventaja aprovechando los peores momentos de un equipo muy jóven e irregular como es el canario. Vivians comenzaba a entrar en juego y se hizo la líder y la gran jugadora que es para llegar al equipo naranja hasta 9 puntos.

Saltaron todas las alarmas en el pabellón de Paterna con un triple de Vivians nada más comenzar el último cuarto (58-51) pero entonces apareció María España para contrarrestar la gran actuación zamorana con tres triples casi seguidos que arruinaron las esperanzas del Quesos El Pastor que volvía a distanciarse con 71-55.

Fran García hizo un último intento solicitando un tiempo muerto cuando ya solo quedaban 4´47 para el final. Pero nada cambió ya porque tampoco había fuerzas para mucho más por ambas parte. Y el partido se fue muriendo con ventajas para Gran Canaria cercanas a los 20 puntos

Manuel López-Sueiras
laopiniondezamora.es
foto: Antonio Martel