El equipo naranja, con solo siete jugadoras, estuvo vivo hasta el último minuto

 

Quesos El Pastor vendió muy cara su derrota en un partido muy equilibrado en el que siempre estuvo cerca del Casademont pero, con solo siete jugadoras disponibles, no pudo llegar con un mínimo de frescura al final para llevarse la victoria (71-82). El equipo naranja perdió asi otra oportunidad en su lucha por la salvación que puede ser ya matemática muy pronto.

Era previsible que un equipo que ya se juega muy poco en lo que resta de Liga, afrontase a partir de ahora sus encuentros con mucha más relajación, algo que tal vez hubiera necesitado anteriormente. Y el Quesos El Pastor no se dejó intimidar por un equipo presentó sobre el parquet del Angel Nieto un grupo de estrellas encabezadas por Laura Nichols o Anna Cruz, por la center Gatlin o la base belga VanLoo.

Por contra, en las filas del Zamarat faltaba Amy Okonkwo que no termina de recuperarse de un inoportunísimo esguince, y por si fuera poca esta ausencia, tampoco pudo alinear Fran García a su única base, Marina Lizarazu, tocada en una rodilla. Pero lejos de dejarse influir por estas circunstancias, las zamoranas que quedaban en el banquillo asumieron con una gran seriedad el compromiso de plantarle cara a un duro rival como es Casademont. Y no sólo tomaron primero la delantera en el marcador con un triple de Victoria Vivians, sino que se mantuvieron siempre dentro del partido a lo largo de los dos primeros cuartos.

Si Nichols y Gatlin martilleaban el aro zamorano, Gidden se desdoblaba para contrarrestar este potencial zaragozano e incluso se atrevía a postear con Abi Wolf.

Con 9-13 Ana Cruz dejaba el puesto de base a la joven Ainara Ayuso, momento en el que el Quesos El Pastor aprovechó para igualar a 13 puntos e incluso, tras dos canastas seguidas de Victoria Vivians, el Zamarat tomaba de nuevo la delantera con 19-18 gracias a dos tiros libres que anotó Annamaría Prezelj, culminando unos momentos de gran trabajo defensivo.

El segundo cuarto se mantuvo en una tónica de gran equilibrio entre ambos rivales aunque Casademont veía como Anna Cruz se lesionaba en un tobillo en una acción fortuita cuando el marcador señalaba un empate a 24.

Lejos de acusar la ausencia de Cruz, que llegó al club aragonés hace pocas semanas procedente de Araski donde no llegó a adaptarse, el Casademont mantuvo un alto nivel de juego interior y llegó a adquirir nueve puntos de ventaja (26-35) poco antes del descanso aunque el Zamarat supo reaccionar de nuevo para llegar al descanso con 30-35.

Quesos El Pastor siguió apostando fuerte con un triple de Prezelj nada más reiniciarse el encuentro y Abi Wolf ponía de nuevo por delante a las zamoranas culminando con un 2+1 una gran jugada de todo el equipo.

La reacción zaragozana fue letal y llegó con dos triples seguidos de VanLoo y Handy. Casademont reforzó su moral y volvió a distanciarse hasta siete puntos. Fran García pidió su tiempo muerto para colocar una defensa en zona que sirvió de muy poco ya que la desventaja zamorana se disparó hasta los 9 puntos.

Había que volver a remontar y a ello se pusieron las naranjas con Vivians y Monoliú que recordaron distancias hasta el 47-50 que provocó ahora el tiempo muerto del Casademont.

No comenzaron bien las cosas para las zamoranas en el último cuarto pero volvieron a entrar en el partido pese a que las fuerzas eran ya muy escasas para un equipo con solo siete jugadoras. Pero Vivians estaba por la labor y puso el 54-57 tras una asistencia magestuosa de Marta Montoliu. Apretaba Zaragoza pero Zamora no se descomponía manteniendo desventajas de solo tres puntos.

Wolf desafió a la gravedad con una gran canasta para igualar el partido a 61 a falta de 6 minutos, pero VanLoo acertaba con dos triples seguidos que motivaron un nuevo tiempo muerto de Fran García.

Le vino bien el descansillo al Zamarat, ya muy exausto, y las zamoranas volvieron a por la remontada. Prezelj quería demostrar por qué está en Zamora. Pero la cabeza comenzó a fallar en el bando naranja, de lo que supo aprovecharse un Casademont que no perdonó en los tiros libres pese a que Vivians acertaba desde muy lejos un triple que ponía el 66-72. Además Gidden firmaba un 2+1 al que respondía Parks con un triple que puso el 69-77 que ya fue irremontable pese a que Fran García pidió un nuevo tiempo muerto.

Manuel López-Sueiras
laopiniondezamora.es