Quesos El Pastor tiene muy complicada su continuidad en la máxima categoría del baloncesto femenino español, y nadie en el club es ajeno a ello.

El equipo naranja se mantiene último de la clasificación de la Liga Endesa con solo tres victorias en 25 partidos disputados, mientras que el penúltimo clasificado, el Bembibre tiene seis triunfos en este momento, los mismos que Al-Qazeres, que sería el primer equipo en salvarse en caso de que la Liga finalizara hoy mismo, frente a los ocho que tienen Campus Promete, Spar Gran Canaria y Casademont Zaragoza decimotercero, decimosegundo y decimoprimero en la tabla, respectivamente.

Pese a este más que peliagudo panorama, todavía quedan cinco jornadas por delante en las que las naranjas quieren competir y dar el máximo o, al menos, eso desea el presidente naranja que empieza a asumir que el descenso está muy cerca, aunque las matemáticas todavía están de su lado. “Lo que nos queda lo queremos competir al máximo, dejar el pabellón alto y defender el nombre del club, de Zamora y de los patrocinadores que han estado con nosotros”. “La situación está muy difícil, pero tenemos que competir y dar la cara hasta el final”, insistía Carlos Baz quien cree que se ha llegado a esta situación por muchos condicionantes no por un solo motivo. “Ha sido un poco por todo, no podemos echar la culpa a un aspecto en concreto. No hubo pretemporada, estuvimos confinados por el COVID… el comienzo estuvo muy condicionado”, recordó el máximo responsable del club zamorano. A lo largo de estos meses lo que no se puede negar es que la entidad zamorana ha tratado de reconducir la situación con un cambio en la dirección de banquillo y de numerosas jugadoras, lo que demuestra que se ha intentado hasta el final. Los últimos fichajes de Gidden y Vivians pretendían ser un revulsivo con el que agarrarse a la categoría, pero lo cierto es que, aunque el nivel sí ha subido a nivel global en la plantilla, no ha sido suficiente. “No estamos desahuciadas y se va a intentar hasta el últimos instante”, insistió Baz.

A pesar de este pundonor, quien más y quien menos, ya piensa en la Liga Femenina 2 y como este paso atrás “debería ser un impulso”. Sobre este asunto Carlos Baz explicó que la idea de la Federación Española de Baloncesto es remodelar la L2 donde, en caso de descenso, jugará el Zamarat. “La idea que tienen es que experimente una importante remodelación. Va a ser parecido a la LEB ORO, con un solo grupo por toda España y eso la va a convertir en una categoría más competitiva”, comentó el presidente. No obstante, y aunque inevitablemente miran de refilón a la L2, por ahora siguen siendo equipo de Liga Femenina y ya tienen la mirada puesta en el próximo partido en Tenerife, que será el sábado 20 de febrero. Después quedará recibir a Valencia; ir a Bembibre en lo que ya será la verdadera última bala; jugar en casa con Girona y finalizar en Lugo frente a Ensino. Hasta ese último compromiso estará, salvo sorpresa inesperada, Fran García al frente del banquillo. Lo que no está confirmado es si el asturiano continuará o no en el equipo.

Con todo, el presidente quiso recordar que “han sido diez años en Liga Femenina y a eso hay que darle valor porque no lo consigue cualquiera. Incluso nos clasificamos para la Copa de la Rey”, recordó Carlos Baz quien, por sus palabras, admite que el club tiene futuro aunque se baje un escalón y eso es lo más importante

Paz Fernández
laopiniondezamora.es