El Spar ha llegado al tramo final de la temporada -le quedan entre uno y cuatro partidos de vida- al límite y con la sensación de que le falta aire a pesar de los esfuerzos de Julbe para hacer rotaciones en todas las posiciones.

Ni el técnico ni el club quieren poner ninguna excusa para una posible eliminación contra el Valencia -campeón de la Eurocopa-, pero aparte de la baja ya conocida de María Araújo Julbe debe afrontar la semifinal -mañana está la vuelta- con Vasic con sus persistentes problemas en la rodilla y con otras jugadoras tocadas, como es el caso de Paola Ferrari.

Que el equipo haya llegado justo a las semifinales no es consecuencia de una situación particular de estas últimas semanas, sino de la acumulación de partidos, campeonatos y de pequeñas dificultades que se ha ido acumulando sobre la espalda de las jugadoras y el cuerpo técnico. La temporada ya comenzó con el problema de Gray, el fichaje estelar del curso, que llegó a mediados de octubre y se perdió la supercopa y las cuatro primeras jornadas de liga, lo que obligó a un sobreesfuerzo durante algunas semanas Laia Palau, ya con 41 años, y Eldebrink. La sueca, además, se lesionó en la burbuja de la Euroliga en Fontajau y también estuvo unas cuantas semanas de baja. Más presión para Palau.

El equipo ya arrastraba, además, la lesión de Oma desde el curso pasado. Cuando la jugadora comenzó a entrar en la rotación de Julbe decidió fichar por el Ensino en busca de más minutos. Esto significó automáticamente más carga para jugadoras como Vasic, Araújo y Elonu. Con los pabellones cerrados y en plena crisis, no había dinero para fichar como habría hecho en alguna temporada anterior y se incorporó una joven jugadora, Claudia del Moral, con poca experiencia y que ha tenido poco protagonismo.

Las lesiones y la carga de partidos, con todo, no vienen solas. Tras la burbuja de Girona llegó la de Schio, tres partidos en cuatro días de una exigencia máxima por el reto que se había propuesto el club y las mismas jugadoras de llevar el equipo a los cuartos de final de la Euroliga. La liga, mientras tanto, no se detenía y llegó, por supuesto, la copa, otra semana de locura con tres partidos en cuatro días, dos contra el Avenida y el Valencia, en la histórica final que dio el título a el equipo de Julbe. Más desgaste sobre todo para las nueve intocables: Elonu, Palau, Vasic, Eldebrink, Araújo, Labuckiene, Gray, Reisingerová y Ferrari.

La fiesta continuó con el doble partido de cuartos de final en Salamanca contra el Avenida en que el equipo cedió pero se dejó la piel. Después llegaría el anuncio de Vasic que se retira a final de temporada. Juega infiltrada algunos partidos y eso se nota. El capítulo final es la lesión de la jugadora que probablemente estaba más en forma, Araújo. Adiós a la temporada. Sin embargo, remontar nueve puntos en Valencia no se ve como una quimera. De hecho en la final de copa el equipo ganó exactamente por diez puntos (62-72).

 

AVENIDA VENCE EN MALOSTE
El Avenida puso un pie y medio en la final de la liga con una clara victoria en la ida de las semifinales en la pista del Gernika. Las de Íñiguez, que no contó con Cazorla, no notaron el esfuerzo de la final a 4 de la Euroliga, en el que plantarse en la final, y dominaron desde el principio sobre todo por la superioridad en el rebote (25 a 39) y al acierto bajo los aros de Katie Samuelson y Nikolina Milic.Rosó Buch fue de las más destacadas del equipo vasco.

 

Lluis Simon
lesportiudecatalunya.cat
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foto LOKKOS X EL BALONCESTO FEMENINO