La jugadora del Valencia Basket vive su mejor momento después de volver a España. Tras el título europeo, disputa la semifinal de la Liga Endesa y mantiene el sueño de estar en los Juegos Olímpicos de Tokio

 

Una semana después de ganar la Eurocup y ser elegida mejor jugadora de la final, Queralt Casas ya ha pasado página. El siguiente reto, la Liga Endesa, ocupa suficiente energía para pensar en lo logrado, pese a ser el primer título de un Valencia Basket que asoma en la cabeza de una competición renacida. “No hay tiempo para disfrutar, ya haremos valoraciones al final de la temporada”, dice a Newtral.es con conciencia de liderazgo. “Es pasado, tenemos que trabajar”.

El pinchazo de la liga durante la anterior crisis económica provocó insolvencias y la salida de una generación de jugadoras españolas a países donde podían desarrollarse profesionalmente. Anna Cruz, Marta Xargay o la propia Queralt Casas vivieron los mejores años de su carrera en el extranjero. Tres años en Francia, y dos etapas en Turquía y Hungría fueron suficientes para que la escolta volviera con ambición. En la temporada 2019/2020, fue elegida en el mejor quinteto inicial.

Unos meses antes, siendo parte del Sopron húngaro, recibió una llamada irrechazable del Valencia Basket. “No tenía pensado volver a España, porque siendo mi casa sabía que el día que regresara sería incapaz de volver a hacer las maletas, y quería alargar mi etapa en el extranjero. Pero me ofrecieron un proyecto ambicioso con el que ir a Euroliga en poco tiempo y disputar el título de liga. No me lo pensé mucho porque no podía decir que no”, dice.

La presencia de los equipos españoles en la élite europea, con el Valencia Basket como campeón de la Eurocup y Perfumerías Avenida como finalista de la Euroliga, corrobora su apuesta. “Hay una gran diferencia de nivel respecto a cuando me fui, pero sobre todo en la repercusión de lo que hacemos. Me gustaría que el progreso fuera más rápido, pero la competición ha ganado mucho, no hay un partido al que vayas pensando que lo tienes ganado”.

“Soy tan exigente que casi nunca me siento realizada”

Aunque a estas alturas de la temporada es determinante para su equipo, Queralt Casas reconoce las dificultades del inicio. El parón por la pandemia del COVID-19 y la ausencia de público descolocaron a una jugadora que empezó a sufrir al salir a la pista. “Estaba en lo más hondo mentalmente. Soy una jugadora con mucho carácter y nunca me había puesto a temblar hasta ese punto así que decidí trabajar con un profesional. Gracias a ese trabajo hoy me encuentro super bien”.

Con los títulos en juego, la escolta siente seguridad para sumar en el equipo. “La mente es más importante que el físico, y eso que el baloncesto es un deporte muy físico. Si no tienes confianza, lo tienes muy difícil por mucho que entrenes”, explica, también en relación a un grupo en el que el triunfo suma ambición. “Sabíamos que teníamos una gran plantilla y que podíamos competir con Perfumerías Avenida o Girona, pero un título te hace creer en un objetivo común”.

Ese estado anímico va ligado a la competitividad innata de la jugadora. “Soy tan exigente conmigo misma, que casi nunca me siento realizada con mi trabajo”, expone. “Eso también me hace mejorar, aunque con el tiempo te das cuenta de que no puedes estar al 100% siempre pero tienes que estar en los momentos importantes. La experiencia te ayuda a leer el partido y tomar buenas decisiones para el equipo, y con eso basta”.
“Mi sueño es ir a los Juegos Olímpicos”

La primera vez que Queralt Casas fue a la absoluta, en 2013, se encontró en un vestuario histórico para España. Amaya Valdemoro, Laia Palau, Elisa Aguilar… “Era muy chocante compartir equipo con ellas. Era muy joven y muy tímida, y cada una sabía su rol ahí”. Con 20 años, recibió una bronca y fue la propia Amaya quien se acercó. “Me quedé en shock, dejé de llorar. ¿Me está hablando Amaya? Yo apenas decía algo y mi ídolo, que además era muy competitiva, vino a decirme que tenía futuro y necesitaba paciencia”, recuerda.

Con el oro en el Eurobasket, se inició una nueva etapa de éxitos donde Queralt sumó más tarde el bronce en el Mundial 2018 y un nuevo oro en el Eurobasket 2019. “En ese ciclo de seis años he aprendido y madurado mucho”, dice Queralt Casas. “Con la experiencia que he tenido en otros países y lo que supone la adaptación a nuevos constantes, he mejorado en la pista. He tenido la suerte de jugar en equipos donde se han ganado títulos y eso te quita nervios a la hora de jugar partidos importantes”.

El mejor momento de la temporada de Queralt Casas llega cuando solo quedan semanas para decidir qué jugadoras representarán a España en un verano apasionante para el baloncesto, con Eurobasket en Valencia y Juegos Olímpicos en Tokio. “Estoy en un momento de mi vida en el que no tengo que demostrar más, llevo muchos años haciéndolo, y eso me quita presión. Estoy haciendo una buena temporada y ojalá tener ese premio, porque el único sueño que me queda es disputar unos Juegos Olímpicos. No depende de mí al 100%, pero voy a darlo todo para poder estar”.

 

Mamen Hidalgo
newtral.es
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