Cuando todavía no se habían apagado los ecos de su decisiva canasta para dar el título de la Eurocup al Valencia y de su elección den el drafft de la WNBA en el mejor puesto de la historia de una española, la excéltica Raquel Carrera ha vuelto a deslumbrar.

Lo hizo el pasado jueves en el primer partido de la Liga Femenina, siendo clave en la victoria valenciana en la cancha del favorito, un Perfumerías Avenida salmantino que acaba de jugar –y perder ante el Ekaterimburgo del técnico vigués Miguel Méndez– la final de la Euroliga.

La ourensana Carrera, que pasó cuatro años claves de su formación en las filas del Celta Bosco, cerró ese partido siendo la más valorada y quedándose con el título de MVP. No sólo por sus números –19 puntos (5/8 TL y 7/13 TC), 7 rebotes, 1 asistencia, 1 recuperación, 1 tapón y 6 faltas recibidas–, sino por su enorme aportación, otra vez, en los segundos decisivos.

El Valencia afrontó su última posesión de la prórroga con empate a 64 puntos. Y, como sucedió en la final de la Eurocup, el equipo diseñó una jugada para que la cerrase Carrera, a sus 19 años. Asistencia de Cristina Ouviña y entrada a canasta con la derecha de la ourensana ganando la opción a su defensora, quien además le hizo falta. El tiro adicional, cómo no, también lo convirtió la excéltica. Y así acabó el partido. Las valencianas tendrán mañana por la tarde una gran oportunidad de hacerse con el título de Liga y engordar el palmarés de Carrera.

Justo tras el partido, la pívot dio muestra de su capacidad competitiva. "Me gusta mucho competir y partidos como éste hacen que me venga muy arriba. Una final, en un escenario como éste, contra un gran rival... Pero la clave está en que me estoy sintiendo muy cómoda en el equipo. Las compañeras me lo están poniendo realmente fácil. Jugar con ellas es muy sencillo y eso se nota sobre la pista", comentó la ourensana de forja celeste.

atlantico.net
foto FIBA