El meteórico ascenso del proyecto femenino en las últimas campañas tiene varios denominadores comunes. Uno de ellos, menos visible pero fundamental en la dirección deportiva es el de Esteban Albert, y otro más expuesto e igualmente trascendental en la parcela técnica es el de Rubén Burgos.

El preparador de Ribarroja, al que nunca le han gustado los 'protagonismos', se siente plenamente identificado con los valores que transmite el Valencia Basket y por ello se confiesa ante todo un hombre de club.

«Mi contrato y compromiso es con el Valencia Basket, es la entidad a la que estoy agradecido porque me ha dado una formación y la posibilidad de ser profesional primero como jugador de baloncesto, y que ahora me la da como entrenador. Y que se sigue preocupando por mi mejora y por mi día a día. Esta es mi casa y yo intentaré ayudar al club en la posición en la que me pidan, dentro de la pista, fuera de ella, como aficionado o ayudando donde crean oportuno que yo pueda ser válido», señaló en una extensa entrevista con Superdeporte

En este sentido, aclaró que su «compromiso con la entidad es máximo en la parcela deportiva, bien sea masculina, femenina o de formación en L'Alqueria del Basket. Creo que es lo más importante, a partir de ahí en la posición que el club crea que puedo ser más válido o que puedo ayudar estaré encantando, al igual que he hecho hasta ahora en estos cuatro años con el equipo femenino o anteriormente con el equipo EBA, o antes en la cantera. Yo dependo del club y mi posición la consensuamos con las personas competentes», insistió respecto a un futuro que, incluso él mismo, sabe que pasa por dar continuidad también desde el banquillo al proyecto femenino. «Es verdad que pensamos que esa continuidad que queremos para el equipo femenino se pueda dar también al staff técnico que ha trabajado con la plantilla», admitió el técnico valenciano.

«Tras un año con este éxito nuestra idea es de continuidad para el bloque sin ninguna duda, aunque no siempre depende de nosotros», destacó Burgos, para el que en estos últimos meses «la plantilla nunca ha dejado de crecer tanto dentro como fuera de la pista. El juego ha ido mejorando conforme llegaba la parte final de la temporada y en esa línea lo ideal sería darle continuidad». No obstante, y con jugadores clave como Rebecca Allen o Leticia Romero ya atadas, hay renovaciones que advierte no serán sencillas.

«Una buena temporada colectiva potencia las individualidades del grupo. Hay muchas jugadoras que han jugado a un gran nivel y tendrán propuestas. Sé que han trabajado a gusto en el día a día, que también valoran lo que es el Valencia Basket como club, como entidad, los medios no sólo de instalaciones con L'Alqueria del Basket sino también los medios humanos. Pocos equipos tienen los servicios médicos y la atención individualizada que tenemos nosotros. Hemos intentado que estén lo más cómodas posibles en sus alojamientos, en un día a día sencillo con el personal de mantenimiento del club que se dedica a cuidarlas, y muchos viajes hemos tratado que sean los más cómodos posibles como merece un plantilla profesional. Creo que todo eso suma a la hora de tomar la decisión, y no solamente lo meramente económico, además de jugar en un equipo con las máximas aspiraciones. Conocerlo de primera mano les hace valorar el lugar en el que están y la seriedad y transparencia del club al que pertenecen», explicó el preparador taronja, que confirmó que el hecho de jugar o no la Euroliga el próximo curso no condiciona nada la idea del proyecto.

«Jugar Euroliga no depende de nosotros, depende de la normativa que es la que es. Nosotras tenemos que intentar hacerlo lo mejor posible y sería bueno, pero no es cosa nuestra. La dirección deportiva trabaja durante todo el año en la confección de la plantilla, y en esa línea sigue independientemente del escenario en el que estemos», indicó Burgos. «Nuestro proyecto es de recorrido, así lo ha sido, tenemos muy claros los pasos a dar, poco a poco y merecidos en la pista. Nos ha ido muy bien hasta ahora, intentando siempre mejorar un poco lo hecho la temporada anterior, no hay que correr. Evidentemente por méritos deportivos ha habido temporadas que hemos dado uno, dos e incluso tres pasos, pero nuestra mentalidad es muy clara y en ella vamos a seguir», subrayó el entrenador del equipo femenino del Valencia Basket, que no ocultó que esperan con ilusión la decisión que pueda tomar la FIBA respecto a la participación de un tercer equipo español en la máxima competición continental.

«Deportivamente hemos competido a muy buen nivel con el subcampeón de la Euroliga que es el Perfumerías, y con un equipo como Girona que ha jugado los cuartos de final de la Euroliga. Hemos ganado la Eurocup contra un equipo de un nivel espectacular, que tendrá plaza de Euroliga el año que viene tras ganar la liga italiana. Hemos jugado al nivel que hemos podido ver en los partidos de Euroliga, y lo hemos demostrado», reivindicó Rubén Burgos, aunque siendo justo también quiso matizar que «ha sido una temporada muy especial por el tema del COVID-19, el hecho de que no hayan habido viajes, de que todo se haya disputado en burbujas, eso ha hecho que algunos resultados y algunas circunstancias de esta temporada no las volvamos a ver. Con pabellones sin público, eso habrá condicionado algunos resultados y la propia competición seguramente».

Para Burgos jugar la Euroliga, que es «una competición muy atractiva para el aficionado y para los medios de comunicación», implicaría también algunos cambios ya que es un torneo «muy exigente para nosotros, como equipo y como entrenador, con un número de partidos más alto, con obviamente más esfuerzo y más viajes. Tendríamos que adaptar toda nuestra planificación e intentar hacerlo un poco mejor porque la exigencia iba a ser máxima». Pese a ello, se muestra muy tranquilo si esa oportunidad acaba llegando pues «nuestra cabeza y nuestra mentalidad no cambiará ya que cada competición que afrontamos lo hacemos con esa ilusión y ambición, también lo haríamos en Euroliga pero nada diferente a lo que ya afrontamos en la Liga Femenina Endesa o en la Eurocup».

Algo que tampoco influirá demasiado en los próximos fichajes pues «nuestro club es atractivo para muchas jugadoras, cada temporada hemos intentado ir mejorando nuestra plantilla, aumentando poco a poco nuestro presupuesto sin hacer locuras y tener acceso a jugadoras de primer nivel, espectaculares y de equipos top europeos. Es agradable que las mejores jugadoras tengan en mente unirse a nuestro club y nuestra entidad». Eso demuestra el crecimiento del proyecto, pero sin embargo hay algo todavía mucho más importante. Es el calado social y entre los aficionados taronja.

«El equipo ha enganchado a la ciudad, a la afición y al aficionado de baloncesto, ni masculino ni femenino. Pero no sólo ahora, viene enganchando desde hace varias temporadas y estoy convencido de que el motivo por el que nuestro equipo ha enganchado y engancha es por el esfuerzo, porque tenemos un grupo de jugadoras que lo da todo en la pista ganen o pierdan. Cierto es que este año hemos ganado más y que sólo hemos perdido cuatro partidos en la temporada. Pero creo que la gente se ha enganchado, al margen del título, de las finales o de la visibilidad que los medios y las redes sociales, por el ADN que tiene el equipo y la identidad de siempre dar el máximo, ser un colectivo en el que no destaca una jugadora individualmente. Esos valores son los que enganchan por encima de los títulos y a mí personalmente me da mucha satisfacción como entrenador, más casi que conseguir títulos o reconocimientos. Este equipo es identificado y reconocido por el esfuerzo y por el hambre que demuestra cada partido, y yo añado en cada entrenamiento que el aficionado no puede ver», explicó el entrenador valenciano.

 

Polémica con Íñiguez
Un capítulo no tan agradable a tratar fueron las desafortunadas declaraciones de Roberto Íñiguez, técnico del Perfumerías Avenida, tras la final liguera. Sin entrar a valorar demasiado sus palabras, Burgos indicó que su equipo también «es un equipo honesto», y que lo que consigue «lo merece en el esfuerzo diario». Además, sobre su ayudante Santi Pérez destacó que «es una pieza fundamental. "Sin su presencia no hubiésemos conseguido los objetivos que hemos conseguido. Para mí es un entrenador excelente, en la posición que sea de ayudante o de primero. Se puede preguntar a cualquier persona de baloncesto de este país porque su currículum, respeto y capacidad es muy conocida, muy respetada y valorada. Solo puedo estarle agradecido por su trabajo», dijo.

 

Agradecimiento especial a María Pina Junto a la salida confirmada de Laura Juskaite, una especialmente triste ha sido la de María Pina por lo que significa. Sobre ella Burgos dijo que «es parte de esto, sin ella seguramente yo no estaría aquí porque sin que ella hubiese jugado al nivel que lo hizo no habríamos logrado los objetivos desde la primera temporada en Liga Femenina. Ella ha conseguido aumentar el nivel del juego, fruto de su buena temporada jugó el Eurobasket y fue campeona de Europa. Para mí ha sido un placer poder trabajar estos años con ella, y tengo un agradecimiento máximo a una buena profesional que a mí me ha ayudado mucho como entrenador con su experiencia y liderazgo al equipo».

Fran Escudero
superdeporte.es
foto LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO