La alero cumple plazos, admite que tras la grave lesión tuvo un momento duro del que pasó página y empuja desde la distancia a sus compañeras de selección

 

María Pérez Araújo (Vigo, 1997) está en plena recuperación de la grave lesión de rodilla que le dejó sin play off, Eurobasket y Juegos. Fue a finales de marzo y la jugadora viguesa del Uni Girona tuvo sus malos momentos, pero superado el trance, invierte todas las horas en su recuperación. Sin marcarse plazos ni obsesionarse y con el aval de un club que apostó por ella renovándole un año con otro opcional. A día de hoy, la polivalente jugadora de baloncesto ya puede caminar sin molestias, su primer gran logro en un camino en donde no hay fechas para el retorno.

-¿Cómo va la recuperación?
-Bien. Por suerte, se están cumpliendo todos los plazos. Estoy muy contenta.

-¿En qué punto del proceso está?
-Ahora mismo, que parece poco pero para mí es mucho, ya estoy caminando perfectamente, sin ningún tipo de cojera, y ya comienzo a hacer ejercicios un poco de fuerza. De flexión voy muy bien y poco a poco espero poder hacer más cosas. Ahora mismo solo puedo hacer bici y los ejercicios de goma.

-¿Baraja alguna fecha estimativa para el regreso o no?
-No, para nada. No nos hemos puesto fechas porque si no te metres presión y al final cada uno lleva sus tiempos. Cuando esté bien y el médico me dé el visto bueno, volveré.

-¿Cuántas horas le dedica a la recuperación diariamente?
-Ahora vengo de estar dos semanas en un hospital de Barcelona haciendo un intensivo de mañana y tarde e incluso la primera semana estuve allí ingresada para poder hacer hacerlo todo más intenso. Ahora estoy en Girona, pero volveré a ir. Estoy a tope, lesionada me paso más tiempo en rehabilitación, gimnasio y fisio que antes.

-Con la perspectiva del tiempo, ¿qué recuerda del día de la lesión?
-Creo que fue bastante mala suerte. Venía de estar tocada de la otra rodilla, también tenía un vendaje en el tobillo y creo que al final el cansancio que llevaba acumulado de los partidos y de la temporada hizo que el cuerpo petase. Fue fortuita del todo, estaba defendiendo normal, sin giros ni nada, y noté como que la rodilla iba para adelante y para atrás. Estuve tirada mucho rato y cuando me levanté, hizo crack y ya me di cuenta que algo estaba roto.

-¿Tenía clara la lesión?
-Confiaba que fuese menisco, pero al final era también el cruzado. Y ya está, no hay nada que hacer.

-¿Se le vino el mundo encima?
-La verdad es que me costó, en especial al principio. Cuando estaba en el pabellón, me acordaba del play off, de los Juegos, del Eurobasket en casa... De todo lo que tenía a corto plazo. En un final de temporada en donde estás a tope, de repente todos esos planes desaparecen y la verdad es que es una buena bofetada.

-Está bien de ánimo, parece.
-Ya pasé mi momento. Después de la lesión, no quería conceder entrevistas ni nada, porque tenía que tomar mi tiempo y mi espacio, pero ahora no puedo hacerle nada, solo intentar recuperarme lo mejor posible y las sensaciones son buenas.

-Y ahora, cuando ve el Eurobasket por la televisión, ¿siente envidia sana?
-Ahora solo puedo pensar en recuperarme para volver a tope para poder estar ahí. Desde luego que me gustaría estar ahí, pero son mis compañeras, son mis amigas y deseo toda la suerte para ellas.

-¿Es cierto que este tipo de lesiones hacen más fuertes a los deportistas?
-Eso dicen. Igual es porque pasas tantas horas de recuperación y cada paso cuenta. Son muchos meses en los que cuesta entrenar solo y pensar solo en ti y en tu aspecto físico, cosas en las que durante la temporada no te da tiempo. Ojalá sea cierto el dicho y vuelva más fuerte.

-¿Echa de menos practicar el tiro y todas esas cosas?
-Ya comenté que algún día me sentaré en una silla en Fontajau y tiraré unos tiros.

-¿La recuperación le impide estar en Vigo este verano?
-No, porque el 1 de julio tengo cita con el traumatólogo y es el que me tiene que dar la aprobación, entre comillas, de que me puedo ir a Vigo, sobre el día 5, y que pueda seguir ahí la rehabilitación hasta agosto.

 

«Nada más lesionarme me dijeron que no me preocupase por la renovación»

El Uni Girona anunció la renovación de la alero por un año más otro opcional el pasado martes, pero la ampliación de contrato era un hecho desde el mismo día que cayó lesionada. En el mismo pabellón, el director deportivo del club catalán le dijo que no se preocupase por su renovación, que contase con ella. Un gesto que la viguesa no olvida.

-¿Qué tal la renovación?
-Muy contenta, llevábamos tiempo hablando de la renovación y ahora se hizo público. Ya llevo dos y ahora le sumo otra.

-Con opción de una cuarta campaña.
-Las dos partes queríamos dejar abierta la opción de poder seguir o no el cuarto año.

-¿Se lo habían propuesto cuando se lesionó?
-Justo cuando me lesioné vino Pere (Puig, el director deportivo del club) al pabellón cuando yo todavía estaba en la pista y me dijo que no me preocupase por la renovación, que contase con ella y que me centrase en la rodilla, que era tiempo de pensar en mí. La verdad es que lo hicieron súper bien.

-Una decisión que transmite confianza por parte del Girona.
-Desde luego. Yo siempre me había sentido muy bien en Girona, estoy muy cómoda y muy a gusto y en un momento así me lo han vuelto a demostrar.

-¿Y para usted qué significa seguir en Girona?
-Aquí estoy muy cómoda, me siento como en casa, es una ciudad en donde se respira mucho baloncesto, a la gente le gusta mucho el básquet femenino y es bonito estar en un sitio así.

X.R.C.
lavozdegalicia.es