Tras un verano de lo más entretenido para los amantes del baloncesto femenino, Valencia Basket y su afición vuelven a ilusionarse con una nueva temporada llena de desafíos y retos.

La selección no tuvo suerte en los momentos en los que se deciden los partidos importantes y no pudo cumplir con las altas expectativas generadas. El revuelo posterior ha distraído a la afición de la relevancia de lo conseguido hasta ahora y nos oculta que muchas veces el hilo que separa él éxito de las derrotas es muy fino; no es para nada fácil estar siempre en la pomada. Cabe además tener cuenta que la temporada regular 20-21 fue muy exigente, la liga Endesa es cada vez más competida y a las jugadoras les puede costar ahora un poco más llegar en plena forma a los veranos con la Selección. Recordemos que Avenida y Valencia estuvieron luchando por el título hasta el último partido en encuentros muy disputados.

Ahora empieza la nueva temporada, con la Súper Copa. Un trofeo que quizás no se valora lo que se debería. El año pasado Avenida lo obtuvo y su técnico estuvo recordando la importancia de dicho éxito. Pero es un hito que marca el camino y la ambición de cada equipo. A dicho evento, Valencia podría llegar como favorita: un sorteo más favorable en semi-finales y la ausencia de una sola jugadora en la WNBA (Becc Allen), hacen que el equipo valenciano parta quizás en la pole position.

Valencia Basket ha apostado por la continuidad en su plantilla y por ofrecer una oportunidad real a las jóvenes promesas de l’ Alquería. Una apuesta valiente muy acorde con la filosofía del club. Algunos aficionados se quedaron algo despagados con la ausencia de más fichajes. Cabe recordar que la plantilla de Valencia es la misma que la del año pasado con las bajas de María Pina y Laura Juškaitė (jugadoras 10 y 11 de la anterior rotación valenciana) y la incorporación de Angela Salvadores, quizás no tan conocida por la afición, pero se trata de una jugadora con un gran potencial y que bajo paraguas del sensato equipo técnico valenciano y la paciencia y temple de Rubén Burgos, puede dar grandes alegrías a la afición Taronja. Además, hay que tener en cuenta que la Pívot Marie Gülich llegará más fresca al equipo al no haber disputado este año la WNBA.

La Súper Copa abrirá pues el camino de una temporada ilusionante en la que esperemos poder volver a los pabellones con público para disfrutar en directo del Baloncesto en mayúsculas de una de las mejores ligas mundiales.

 

DIEGO INTRIGLIOLO
LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO (VALENCIA)