El máximo dirigente del Ensino de Lugo, que juega la Eurocup de baloncesto femenino, se estrenó como chófer en los recientes viajes a Logroño y Lérida

 

«Somos un equipo pequeño, sin grandes recursos, en el que todos debemos aportar nuestro granito de arena. No se me caen los anillos por hacer estas cosas». Manuel Durán, presidente del CB Ensino, que compite en la élite del baloncesto femenino y esta temporada se estrena en la Eurocup, no es amigo del protagonismo. Por eso rechaza el mérito que le concede el haber cambiado el sillón de su despacho en las oficinas del Pazo por el asiento de conductor de una de las furgonetas en las que de manera habitual se desplaza la plantilla por España. «Los viajes más largos los hacemos en avión o en autobús, pero en esta ocasión, como eran dos etapas, creímos que lo más cómodo era ir en furgoneta —tienen dos en propiedad y otra que les cede Ditram Automoción—», explica.

El presidente lucense, que es también el máximo dirigente del principal patrocinador del club [Durán Maquinaria], se ofreció como voluntario para suplir a Cata Pollini, la delegada, chófer habitual y en Italia por motivos personales, en la reciente gira de cinco días y casi 1.700 kilómetros que llevó al equipo a Logroño y de allí a Lérida para disputar dos jornadas de la Liga Endesa femenina. «Fue un viaje muy ameno que hasta me vino bien para desconectar de mi trabajo», dice sobre su estreno como conductor del equipo. «Si tuviera que volver a hacerlo, no me importaría», proclama Manuel Durán, que llevó de copiloto al fisioterapeuta y a las más veteranas del equipo de pasajeras. «Ellas van a lo suyo. La mayor parte del tiempo fueron durmiendo o escuchando música con los auriculares. En la otra furgoneta, las más jóvenes creo que son un poco más alborotadoras», añade en tono de broma.

Mandamás del conjunto lucense desde el último tramo de la temporada 2017/18, la del regreso a la máxima categoría, Durán ejerció de algo más que de chófer en los cinco días de concentración en Logroño y Lérida. «Mientras ellas entrenaban yo iba a repostar o al supermercado a comprar frutos secos y otras cosas que me encargaban», relata. «Y después de todo eso —apunta—, aún me quedaba tiempo para visitar a algunos clientes que tengo por esas zonas».

Un regreso amargo

En contra de lo que cabía esperar, el Durán Maquinaria Ensino encajó sendas derrotas en sus compromisos ante el Campus Promete y el Cadi La Seu, lo que amargó el viaje de regreso a casa. «Las lesiones se están cebando con nosotros. Con un efectivo más seguro que habríamos quitado adelante uno de los partidos», sentencia Manuel Durán.

I. MEITÍN BUJÁN
lavozdegalicia.es