Tiempo para reflexionar, para realizar valoraciones y tomar decisiones. Finalizada la temporada, el Spar Girona focaliza su actividad para preparar a conciencia el próximo curso con el objetivo de construir una plantilla lo suficientemente competitiva para luchar por todos los títulos en juego.

Se mira en la plantilla, donde habrá cambios, y también en el banquillo, porque Alfred Julbe está más fuera que dentro del club. La posibilidad de renovar su contrato siempre ha existido y la voluntad de sentarse y hablar de él ha estado bien presente para ambos lados. Ahora bien, el técnico parece que ha tomado la decisión de hacer las maletas y Uni, por su parte, se huele esta posibilidad. Si hay un adiós, por tanto, toca buscar un relevo y el club, que siempre intenta curarse en salud, tiene más de una opción en la agenda. El nombre propio que lidera la lista es el de Bernat Canut, hasta ahora y desde hace cinco temporadas, al frente del Cadí-La Seu.

Pero primero hay que ir paso a paso. Para entrar, debe dejarse salir. Y las salidas deben estar pactadas y consensuadas. Alfred Julbe llegó a Girona en noviembre de 2020 después de la destitución de Èric Surís. Una temporada y media después, con buen papel en la Euroliga (dos años clasificándose por los cuartos de final) y una Copa de la Reina en las vitrinas, la relación parece haber llegado a su fin. Esta semana Julbe comunicó a las jugadoras que no continuaría al frente del equipo una vez terminara la temporada. El curso está terminado, porque la victoria del pasado jueves en Valencia (66-73) fue insuficiente para enjugar los 12 puntos en contra del partido de ida por lo que la eliminación en las semifinales de la Liga Femenina era un hecho. El técnico, por tanto, parece tener cuello abajo que se irá. Uni, por su parte, también piensa en esa dirección, pero todavía no han recibido, por parte del entrenador, que se quiera marchar. Por tanto, todavía no se ha hablado de ello. El club respetará su voluntad, al tiempo que siempre tendrá buenas palabras hacia Julbe, de quien se destaca su profesionalidad y compromiso, sin queja alguna a pesar de los contratiempos que, sobre todo esta temporada, ha tenido que afrontar por culpa de las lesiones y bajas por coronavirus.

El tema se resolverá en breve. Será entonces cuando se anunciará qué es lo que ocurre y cuál es el desenlace. Por ahora, el escenario es el de cambio y si las cosas no se tuercen o se cambia de opinión, así será. Por tanto, toca buscar un sustituto. La maquinaria está ya en marcha. Es aquí donde aparecen varios nombres. Uno de ellos es el de Bernat Canut. El catalán, al frente del Cadí-La Seu durante cinco años, gusta y mucho a Fontajau. No hay acuerdo cerrado ni nada en firme. Sin embargo, ya ha habido algún contacto. Él mismo ya ha dejado caer alguna vez en los últimos meses que quiere cambiar de aires, posibilidad que gana bastante con sus últimas declaraciones. «No lo he decidido, siempre dedico unos días cuando acaba cada temporada para valorar qué me apetece hacer». El Cadí quiere renovarlo, pero hay «más opciones», como él mismo reconoce. «Son cinco años y podría ser que se marchara. Siempre he dicho que me gustaría terminar mi etapa haciendo una buena temporada y ésta lo ha sido. Posiblemente sería un buen momento para dejarlo». El viaje, si acaba decidiéndose por venir a Girona, podría ser por partida doble porque el fichaje de Irati Etxarri, jugadora del Cadí y revelación de esta Liga, está muy bien encaminado.

 

Carles Rosell
diaridegirona.cat
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foto LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO