La temporada 2021-2022 será recordada por los aficionados de Perfumerías Avenida porque el equipo mantuvo su dominio en el baloncesto nacional sobreponiendose a todos y a todo.

 

Perfumerías Avenida ha disputado 61 encuentros oficiales esta temporada y ha ganado 53 y de los que perdió en competiciones nacionales tan sólo se cuentan tres, aquel primero en la Final de la Supercopa y dos en Liga frente a Girona uno de los cuales lo cedió por un punto y cuando ya tenía la primera posición de la Liga Regular asegurada. Hablamos primero de lo que dejó escapar porque tardamos mucho menos que si nos ponemos a repasar los éxitos en la que ya es seguramente una de las mejores temporadas del club por los resultados deportivos y también por como fue el trayecto para conseguirlo. Y nos referimos tanto a juego como a las circunstancias que se han ido sorteando.

Perfumerías Avenida ha conquistado en Valencia la octava Liga de su historia y lo ha hecho en la que la final número 17 de la historia del club de las cuales 16 las ha disputado de manera consecutiva. Es campeón con un balance de 36 partidos ganados y solo dos perdidos, una marca muy difícil de igualar.

Pero es que además, como hiciera en aquella temporada 2005-2006 en la que ganó su primer campeonato, vuelve a conquistar el 'doblete' porque también fue campeón de Copa de la Reina tras ganar los tres partidos que disputó en Valencia. Con aquel título, además, lograba la plaza de la Euroliga con acceso directo, el único equipo español que en principio la tendrá de esta manera.

Una máxima competición continental en la que se volvió a meter en la 'Final Four' con la mejor trayectoria firmada nunca en una fase de clasificación -perdió sólo tres encuentros y dos fueron ante Ekaterinburgo-, y se metió en esa fase final tras doblegar a Girona en un emocionantísimo cruce de cuartos que venció 2-1. Por segundo año consecutivo en la cita de los cuatro mejores de Europa, el equipo de Íñiguez acabó colgándose la medalla de bronce.

Y los resultados deportivos llegaron tras un año en el que tuvo que pelear con rivales y también con reveses. Primero la tardía incorporación de las jugadoras que llegaban de la WNBA sin las que inició los primeros partidos de pretemporada. Posteriormente cuando comenzaba a rodar todo llegó la Navidad y tras ella el Covid 'atacó' el vestuario azulón lo que obligó a dejar de entrenar y provocó que el calendario del equipo salmantino, ya de por sí ajustado, se volviera una auténtica locura. Sin apenas entrenar sucesión de partidos y viajes que se recrudeció tras el parón FIBA cuya finalización trajo además el momento más complicado del año.

Sin Katie Lou Samuelson, recuperándose de una lesión en Estados Unidos, con Fasoula y Lo lesionadas, Khaleah Copper vivía momentos personales muy duros que llegaron a hacer temer incluso que pudiera continuar la temporada y todo cuando el equipo se jugaba meterse en los cuartos de la Euroliga, afrontar esa ronda y disputar la Copa. Y ahí, en el peor momento, creció como nunca el EQUIPO y seguramente, donde parecía que ya era imposible que quedaran fuerzas, la semilla de lo hoy recogido se agarró a la tierra con más fuerza que nunca.

Teresa Sánchez
tribunasalamanca.com
foto FEB