Casademont Zaragoza se ha coronado campeón de invierno tras perder un solo partido en 15 jornadas
Siempre se dice que lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. El Casademont Zaragoza femenino hace días que ha llegado, instalado ya por derecho propio en la élite del baloncesto nacional y europeo, pero no es que se mantenga sino que sigue escalando poco a poco, día a día, semana a semana, para ir marcando nuevas cotas en su breve pero intensa historia.
La última, el campeonato de invierno conquistado por el conjunto de Carlos Cantero tras ganar al IDK Euskotren en casa y aprovechar la derrota del Spar Girona en Gernica. Líderes en solitario de la Liga Femenina Endesa con una primera vuelta de sobresaliente: 14 victorias y una única derrota, precisamente también en casa del Gernika, en 15 partidos. Doce de ellas de manera consecutiva.
Unos números extraordinarios que suponen unas nuevas marcas personales. Nunca había ganado doce partidos seguidos, su mejor racha eran diez, nunca había sumado 14 triunfos en la primera vuelta, jamás había terminado como líder en solitario. El título de invierno no es solo algo honorífico, tiene la ventaja de comenzar la Copa de la Reina el jueves y bien sabe el equipo aragonés que eso puede ser una ventaja.
Es también una confirmación y un respaldo para seguir hacia adelante pensando en todo lo que viene, en pelear por estar en la Final 6 de la Euroliga y en volver a la final de la Liga, esta vez dispuesto a todo, además de pelear de nuevo en la Copa de la Reina que se disputará en Tarragona. Porque con este equipo cada vez que parece que ya ha alcanzado su límite, vuelve a superarse.
Es cierto que cuando se empieza desde cero todo es nuevo y en los inicios el camino está lleno de primeras veces: la primera Copa, el primer playoff, la primera clasificación europea… La cuestión es que este Casademont ha ido dando paso tras paso, sin detenerse nunca, desde que echó a andar en el 2020, y los sigue dando después de cinco años.
No solo son los títulos, máxima expresión del éxito, esa inolvidable Copa de la Reina de 2023 y la Supercopa conquistada el pasado mes de septiembre en Huesca. Es también haberse instalado en el top 3 de la competición nacional y en el top 8 de la Euroliga. Haberse quedado a las puertas de la Final 6, haber alcanzado la final de la Liga Femenina Endesa el curso pasado.
En este, ha dado un paso más. Con la plantilla más amplia y ambiciosa de su historia, con doce jugadoras entre las que cuesta distinguir a titulares y suplentes, el Casademont Zaragoza comenzó conquistando su segundo título, la Supercopa, continuó remontando 21 puntos ante el Brno para regresar a la Euroliga y ha acabado dando un golpe encima de la mesa en el Roig Arena. Dos golpes, para ser exactos.
El equipo de Carlos Cantero ha dado un paso al frente ganando dos veces en casa de su archienemigo, del rival con el que había chocado hasta ahora cuando quería seguir avanzando. Le remontó 20 puntos en la Euroliga y le ganó por 20 puntos en el partido aplazado de Liga. También se ha impuesto a un Spar Girona que parecía invencible y al Perfumerías Avenida y al Jairis, los otros dos equipos en discordia por entrar en el podio.
Y ha ganado donde otras veces había tropezado, en partidos que parecían más asequibles pero se le atragantaban. Ha ganado jugando bien y muy bien pero también en días peores, en jornadas menos acertadas pero en las que el equipo ha tirado de orgullo, marca de la casa, pero también ha impuesto una rotación más amplia y de mayor calidad que la de la mayoría de equipos de la Liga. Así sigue avanzando, paso a paso, siempre hacia adelante.
Raquel Machín
foto: M.A. Gracia
elperiodicodearagon.com