El conjunto lucense, con solidez en defensa y acierto exterior en momentos decisivos, logra la décima victoria de la temporada y se asienta en las posiciones de play off por el título
Durán Maquinaria Ensino se impuso ayer por 55-71 al Araski en un encuentro en el que el conjunto lucense fue netamente superior al final de la primera mitad y también en los últimos minutos del choque, lo que le permitió tener un cierre de duelo bastante tranquilo y cómodo para sumar la décima victoria en lo que va de temporada.
El Ensino sabía que estaba ante una buena oportunidad para afianzarse en los play off y el Araski era consciente de la necesidad de ganar porque ocupa puesto de descenso. Esa tensión y esos nervios se notaron en un primer cuarto en el que ninguno de los dos conjuntos estuvo especialmente acertado en ataque y optaron por el físico para contener defensivamente a su rival (12-14).
El segundo cuarto mostró una imagen mucho mejor por parte el Ensino, que dio un paso adelante y tomó el control en el juego y el marcador. Con Giomi y Alicia Flórez como referencias en ataque, las lucenses empezaron a rozar la barrera psicológica de los diez puntos de ventaja.
Además, el acierto exterior, con varios triples encadenados, permitió ese despegue en el marcador para el conjunto que dirige Suso Garrido. Al descanso, la diferencia era de diez puntos ante un Araski que no estaba nada cómodo y tampoco tenía acierto en las posiciones cercanas al aro.
El Ensino sufre en el tercer cuarto
La salida del tercer cuarto fue quizá el peor momento para el Durán Maquinaria Ensino. Fueron unos minutos en los que el conjunto vasco encontró la conexión entre su juego exterior y interior, hasta el punto de equilibrar el marcador mediado ese tercer cuarto (40-40). Ahí, el Ensino no perdió los nervios y siguió con su plan de partido (47-51).
Quedaban diez minutos por delante y la verdad es que la superioridad de las lucenses fue notable. Se mantuvo un notable acierto en la línea exterior, con Haidara y Fequiere apoyando con acciones realmente buenas para el juego colectivo; y lo más importante es que las jugadorás más relevantes en el Araski permanecían bien cubiertas y a las locales se les hacía de noche al intentar anotar.
Raúl Duarte
elprogreso.es
foto ARASKI