Cuando el Uni vuelva esta tarde en Girona para empezar las vacaciones, Noemí Jordana hará un rato que habrá terminado su segunda jornada como maestra sustituta del CEIP Ramon Muntaner de Peralada. Tal cual.

Esta es una historia que merece ser contada sin adjetivos grandilocuentes. No es necesario, la grandeza rezuma sola. Ilustra la excepcionalidad de esta jugadora (pasarán días antes no ponga el prefijo ex-) y la singularidad de este club que ya encadena tres temporadas cuestionando el poder establecido. El pasado miércoles, tras el partido de Salamanca y con la derrota en las piernas y en la cabeza, Noemí Jordana cogió un coche de alquiler y se plantó de madrugada en Madrid. Leo Rodríguez la acompañó para que no fuera sola, aprovechando que tiene familia en Madrid. El objetivo de Jordana era ser tan pronto como fuera posible en Torelló, su pueblo, donde viven sus padres.

Al día siguiente, el viernes, víspera del que podía ser el último partido de la temporada, en el entrenamiento de la mañana faltaba una jugadora, y no cualquiera. Noe Jordana, que es maestra especializada en educación especial, hacía dos años que se había apuntado a las listas del Departamento de Enseñanza para cubrir bajas, en previsión de una retirada del baloncesto que intuía no lejana. Ley de Murphy, el primer trabajo le ha venido ahora y el primer día de trabajo era el pasado viernes, justo cuando el anuncio de su retirada ocupaba la portada de El Deportivo. Más de un tempranero que ya había abierto el diario se sorprendió de verla allí.

Al día siguiente, sábado, en la sesión de tiro de la mañana, Noe Jordana tampoco estaba. Justo a esa hora enterraba su abuelo, el padre de Ramón Jordana, en Torelló. Ahí está la prisa por volver de Salamanca. Sólo unas horas más tarde se cargaba el equipo a la espalda para tumbar al Perfumerías Avenida y forzar el desempate, consciente de que el lunes podría viajar a Salamanca porque ayer, martes, la escuela de Peralada (como muchas en Cataluña) hacía fiesta.

Pero no es cuestión de que la maestra sustituta pida fiesta el segundo día de trabajo. Por eso, cuando Jordana tocó su último balón como profesional, se duchó y dejó la ciudad donde nunca lo han disfrutado y tanto la han temido por carretera. Esta mañana, y aunque ayer la escuela le hizo saber que la dispensaba de ir a trabajar hoy, la habrán vuelto a ver llegar, baldada después de nueve horas en la carretera pero con la sonrisa de siempre. Por suerte, el presidente Lorenzo Biargé y el directivo Cesc Riera han ofrecido generosamente a hacer turnos al volante en los 900 km de vuelta. En esto de la calidad humana, el Uni sigue siendo un club diferente. Para bien.

La retirada de Noe Jordana y su manera de entender el baloncesto -impregnada de su manera de ver la vida- es una muy mala noticia para el deporte. Pero a poco que traslade su sabiduría, determinación y criterio deportivo en las aulas, la escuela que la tenga en su equipo docente verá cómo mejora su nivel. Como ha mejorado el Uni durante seis temporadas.

Toni Romero
lesportiudecatalunya.cat
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foto: Alejandro López (LOKOS X EL BALONCESTO FEMENINO)