Por fin llegó la hora de la Copa de la Reina y después de quince años el Durán Maquinaria Ensino vuelve a este torneo.

Como recuerdo de dicha competición copera cualquiera que se acerque a las oficinas del club podrá ver en las estanterías las dos copas de subcampeonas que lograron las lucenses en una época de éxitos deportivos que parece volver. Lo malo de esta edición es que el bombo han querido que el rival en los cuartos de final sea el Perfumerías Avenida, uno de los mejores equipos nacionales y anfitrión del torneo.

Como bien señalaba Carlos Cantero, uno de los principales escollos que tendrán que salvar sus jugadoras será la presión, no por jugar contra uno de los cocos sino por la que genera un pabellón lleno de aficionados apoyando al rival; más que nada, porque gestionar estas difíciles condiciones ambientales no se puede entrenar. Podríamos tener en cuenta que el Durán Maquinaria Ensino ya ganó al Perfumerías esta temporada, pero hace menos dos semanas el equipo salmantino venció a las lucenses por un contundente 80-50 que es ejemplo de la situación real de ambas escuadras.

Por ello, para obtener la victoria y el pase a semifinales todo transita por cometer los menos errores posibles, tanto en ataque como en defensa, y aumentar un porcentaje de acierto en los tiros que en los últimos dos encuentros ha descendido. Si se consigue, puede que se llegue a los últimos minutos con posibilidades de ganar, pero hay que reiterar las dificultades que ello entraña. Tampoco podemos olvidar que las locales, a pesar de su calidad, también son humanas y la presión se puede volver en su contra. Ellas están obligadas a ganar, sí o sí, no tienen otra opción, pero en cambio el Ensino va a competir, a jugar y a añadir un adoquín más en su camino de regreso al éxito.

Loly Vilares

foto: Óscar Cela
lavozdegalicia.es