En un encuentro exigente ante un Movistar Estudiantes que resistió hasta el final, el Spar Girona ha sido capaz de sellar con merecimiento el primer billete a semifinales. Todo ello gracias a la estelar dirección de una Laia Palau que superó los 31 minutos de juego para marcar el camino a seguir a un equipo en el que María Araujo sumó desde la pintura para certificar el pase a la siguiente ronda.

 

No dio opción a la sorpresa un Spar Girona que supo jugar a la perfección tanto con el electrónico como con el tempo de partido para imponerse a un Movistar Estudiantes que peleó hasta el final. Un duelo en el que la inercia ganadora de la incombustible Laia Palau supuso el punto de partida hacia una victoria rematada desde la pintura por una acertada María Araujo.

Avaladas por la calidad de todas y cada una de sus jugadoras, el Spar Girona supo sacar adelante un encuentro no exento de dificultad y en el que las gerundenses tuvieron que esperar al último cuarto para certificar un triunfo con el que alcanzar un año más las semifinales de una competición marcada en rojo en su calendario.

Ritmo exterior para impulsar al Spar Girona (19-13)

Había sido señalada por casi todas las previas como una de las jugadoras más determinantes de la Fase Final y Laia Palau no hizo otra cosa más que ratificar las expectativas anotando la primera canasta de la Copa. Un excelso triple con el que entregar a su equipo el control del tempo de partido durante los primeros compases. Porque las primeras acciones del choque tuvieron claro color catalán ante un Movistar Estudiantes que aguantaba el primer impulso serio de su rival (7-7) antes de comenzar a ceder terreno en el electrónico. Especialmente cuando el ritmo exterior de la propia Laia Palau se unió a la energía de una Frida Edelbrink que reforzaba el juego ofensivo de las catalanas con una nueva inercia. Así, las "locales" fueron capaces de sellar un parcial de 12-0 con el que poner el partido muy de cara para sus intereses (19-7). Tan solo un triple aislado de Arica Carter desde la esquina pudo reducir diferencias para un Movistar Estudiantes que no terminaba de encontrarse con su juego (19-13).

 

El acierto desde el 6,75 amplía las diferencias (21-18)

No mejoraron las cosas para el conjunto madrileño con el comienzo de un segundo cuarto en el que las jugadoras de Alberto Ortego focalizaron sus primeros esfuerzos en la contención del rival desde la defensa. Un papel con el que pudieron contener inicialmente al Spar Girona, pero con el que no pudieron evitar un nuevo paso al frente de su rival desde el perímetro. Porque tres nuevos triples casi consecutivos a cargo de Julià Soler, Pao Ferrari y María Araujo le entregaron al equipo una nueva máxima en el partido (37-22). La cara de Gracia Alonso ejercía como el termómetro madrileño y su expresión comenzaba a transmitir la necesidad de que su equipo encontrara una nueva marcha sobre la pista. Así, las de Alberto Ortego empezaron a encontrar en el carácter a su mejor aliado para sumar nuevas acciones ofensivas con las que reducir ligeramente las diferencias al descanso (40-31).

 

Movistar Estudiantes aprieta ante un Spar Girona que no concede (19-18)

Sin dos puntales de su cinco inicial juego como Jana Raman y Leslie Knight, el Movistar Estudiantes regresó a pista con el complicado reto que suponía el seguir creciendo en un encuentro en el que el marcador no había acompañado. Para ello, el rigor defensivo -sustentado por las alternancias en defensa- permitió a las de Ortego contener a un Spar Girona al que Alfred Julbe no dejaba de azuzar desde la banda al grito de "no nos confiemos". Y no era para menos ya que acciones como los dos triples logrados desde el perímetro por las madrileñas comprimieron notablemente el marcador a 4 minutos para el final del cuarto (46-42). Fue este acoso el que obligó al Spar Girona a sacar su mejor juego a lo largo del tramo final de un cuarto en el que un último arreón, unido a una falta en el triple sobre la bocina final, con sus correspondientes tiros libres, terminó por devolver el +10 al electrónico (59-49).

 

El trabajo de pico y pala da sus frutos ante un Estudiantes sin fuerzas (14-6)

Con el encuentro ya muy complicado para sus intereses, el Movistar Estudiantes terminó cediendo a lo largo de los diez últimos minutos de un choque en el que las fuerzas no dieron para más. Así lo reconoció en la rueda de prensa post partido un Alberto Ortego que valoró el trabajo de sus chicas ante un Spar Girona que supo cerrar el partido a la perfección para poder pensar ya en unas semifinales para las que esperan rival (73-55).

FEB