La canterana, que regresó al Celta el año pasado tras cuatro años estudiando en Estados Unidos, confía en las opciones de su equipo de sorprender en el play-off

 

Ángela Coello (Vigo, 1997) volvió hace un año a su casa, el Celta, tras cursar estudios universitarios en Estados Unidos mientras seguía practicando baloncesto. Tras vivir dos fases de ascenso en la distancia, y con ganas de estar con el equipo, ahora ha llegado su momento, como ella dice. El conjunto vigués inicia hoy la pelea por un billete para Liga 1. Y pese a saber de la dificultad del reto, ni mucho menos descarta a las célticas para dar la sorpresa ante Barça y Alcobendas.

-¿Cómo vivió en la distancia las dos fases anteriores (2018 y 2019) que disputó el Celta?
-Seguía siendo mi equipo, soy canterana y me dio mucha rabia. Fue un sí, pero no. Lo merecían, incluso teniendo un equipo joven, dieron la sorpresa de llegar a la final y no pudo ser. Lo viví animando desde lejos y pensando que ojalá pudiera estar allí con ellas. Ahora ha llegado mi momento.

-¿Qué significado tiene para usted poder jugar esta fase?
-Me hace mucha ilusión, tengo muchísimas ganas. Toda jugadora quiere vivir lo que es una fase de ascenso, y más sabiendo que meternos ahí era la meta desde principio de temporada. Tenemos la liberación de que el objetivo está conseguido y además es mi primera fase. La motivación es doble.

-¿Tiene algún recuerdo de niña del Celta en Liga 1?
-Sí, recuerdo ir al pabellón central a ver el Vigo Urban. Pero era muy peque.

-El director deportivo del club, Carlos Colinas, habla de «grupo de la muerte». ¿Cómo lo ve?
-Es cierto que si analizas los cuatro grupos, el nuestro es el más complicado, pero no creo que sea cosa de que nos vayan a pasar por encima para nada. Es el más complicado porque somos tres equipos fuertes, incluidas nosotras. Creo que van a ser partidos intensos, que requerirán mucha fuerza física y mental y se van a decidir en el último minuto. Va a ganar el que mejor sepa jugar con presión, pero el grupo creo que está para competirlo. No creo que ni Barça ni Alcobendas se alegren de jugar contra nosotras.

-¿Qué destaca de los rivales?
-El Barça está invicto, no lleva ninguna derrota y es uno de los favoritos junto a Leganés y Ferrol. Salen porras y claramente se piensa que van a ascender ellas. Pero también tienen que jugar con esa presión. Tanto Barça como Alcobendas son muy buenos equipos, duros, y creo que la competitividad va a estar ahí los 40 minutos de partido. Nosotras también tenemos nuestras armas y van a tener que apañárselas para sacar los partidos.

-Así que está claro que ve opciones para el Celta.
-Creo en nuestras opciones al 100 %. ¡Dicen que a la tercera va la vencida!

-¿Cómo se viven estos días previos en el vestuario?
-Estamos mentalizadas, tenemos muchísimas ganas y también hay esos nervios de que vas a jugar una fase. Ahora da igual lo que haya pasado antes, durante la temporada, tienes que centrarte en estos partidos y ganarlos como sea. Son rivales contra los que no hemos jugado esta temporada y ese es un factor determinante a la hora de enfocar los entrenamientos. Hemos subido la intensidad y tenemos ganas de ir con todo lo que sabemos hacer, de demostrar el trabajo de toda la temporada.

-Decía que parten de cero, pero ¿qué lectura hace de que se les escapara la segunda plaza
-Tuvimos un desliz en un partido en el que no debíamos haberlo tenido y nos costó el segundo puesto. Ahora ves el grupo del Ardoi (que quedó segundo) y piensas: «Podríamos haber sido nosotras». Pero ya está hecho, es lo que nos ha tocado y nos ha servido para recordar que hacemos cosas muy bien, pero que tenemos que ser más constantes. Fue como un toque de atención para saber que si nos pasa eso ahora, tenemos que saber cómo salir del paso y solucionarlo ya en el momento.

-Volvió al Celta hace algo más de un año. ¿Qué balance hace de este tiempo?
-Lo poco que pude jugar desde que volví el año pasado fueron dos meses difíciles por llegar a mitad de temporada, en las condiciones en que estaba el equipo y tener que adaptarme de nuevo al juego de aquí. Comparándolo con ahora, creo que ya estoy adaptada al 100 %, contenta con mi trabajo de este año. He evolucionado tanto deportiva como personalmente y eso se nota.

-Y se ha traducido en mucho más protagonismo.
-Sí, es como que he conseguido hacerme un hueco y se disfruta el baloncesto de otra manera.

-Cuando volvió, ¿ tuvo realmente la sensación de estar en casa al ser un plantel diferente?
-Aunque las jugadoras fueran otras, el cuerpo técnico era prácticamente el mismo y la forma de jugar la conocía. Tenía que adaptarme a las compañeras, a jugar con ellas. Yo, que siempre había sido la del Celta, era la nueva.

-¿Se considera un referente para la cantera?
-¡Tendrían que decirlo ellas! Es cierto que se pueden fijar en mí en el sentido de que al final, el trabajo tiene su recompensa. Yo he estado en la situación que están ellas, de doblar categoría, tener muchos entrenamientos y partidos en una misma semana. No siempre es fácil compaginar con los estudios, pero se puede.

 

M.V.F.
foto: X.C. Gil
lavozdegalicia.es