El Celta, con una gran defensa, suma ante el Raca de Granada la primera victoria del curso

 

Cuando no entran los tiros, cuando no hay inspiración y se cometen más pérdidas de las habituales, sólo queda la defensa. Es cuestión de bajar la cadera, meter manos, anticipar y pegarse para cazar cada rebote como si fuera el último. A este plan, tan viejo como vigente, acudió el Celta Zorka Recalvi en la visita al Fundación Manuela Raca de Granada cuando el marcador ya señalaba un preocupante 15-7 pasado el ecuador del primer cuarto.

Cristina Cantero pidió un tiempo muerto para parar el partido y dar aire a su equipo que mejoró de forma notable, especialmente en la retaguardia tras la pausa. Es preciso mencionar que el nivel exhibido hasta ese momento era sencillo de mejorar. Con Mulligan en la pista aparecieron los puntos que necesitaban la célticas y el marcador comenzó a ajustarse hasta el 16-13 con el que finalizó el cuarto. La tendencia continuó después. Salvo dos minutos de intercambio de canastas, la retaguardia céltica marcaba el ritmo y la remontada llegó antes del descanso gracias a la inspiración de Mulligan y la momentánea de Davydova y Fequiere (30-33). Las olívicas pasaron de encajar 15 puntos en poco más de seis minutos a recibir los mismos en cerca de catorce. Ahí residió la clave de mantenerse en el encuentro, a pesar de que las pérdidas de balón fueron constantes y con un carrusel de variedades: campo atrás, pase al rival, balón por la banda…

La intención del Celta Zorka Recalvi era mantener el partido por el cauce marcado en el segundo cuarto. Pero una cosa es lo que pretendes y otra, lo que consigues porque el rival también juega. El Raca se encontró ahogado por dentro y también en el pase, pero tiró del lanzamiento exterior en el comienzo del segundo acto y lo hizo con ataques cortos. No obstante, la clave estuvo en la eficacia. De no meter prácticamente ninguno, a cuatro triples casi consecutivos que lastraban el plan vigués. Y estiraba el marcador la formación local (51-46). Las célticas estaban encajando más puntos de los planeados y eso no entraba en lo previsto.

Tuvo que exprimir a su equipo Cantero y darle una vuelta. Sentó a Mulligan, la más inspirada hasta ese momento, para dejar en pista a Fequiere como estilete ofensivo y el resto, a trabajar. Y, poco a poco, el Celta Zorka Recalvi volvió a mandar. Lo hizo desde la defensa y el rebote. Con Davydova, cargada de faltas, mandando en la zona y la retaguardia llevada al extremo. A ello ayudó que las jugadoras de la Fundación Manuela volvieron a errar los lanzamientos exteriores. Se clavaron en los 55 puntos y, como hormigas, las célticas sumaron de uno en uno o de dos en dos para pasar del 55-48 al 55-58. Un 0-10 que terminaría por ser determinante, porque ahí ya quedaban poco más de tres minutos.

El partido se iba a decidir en detalles y esos sirvieron al Celta Zorka Recalvi. En el último minuto, la joven Lamana subió el balón de forma excelsa para evitar la presión. Las locales apostaron por enviar a Mariona Martín a los tiros libres con 61-62 a falta de 13 segundos. Acertaron porque erró los dos, pero también falló Boquete el tiro siguiente y Davydova cazó el rebote para asegurar la primera victoria de la temporada para el equipo de Cristina Cantero

Jorge Castro
atlantico.net