Osés Construcción Ardoi se juega este sábado 16 de abril (19:45h) el primer partido de ‘playoff’ en Zizur, encuentro ante el que Jotas Unzué, David Arricibita, Gorka Pérez y Maider Vicente llegan con cientos de horas de trabajo a sus espaldas

 

Una plaza en un playoff tiene mucho detrás. Cientos de horas, minuciosos análisis, varios quebraderos de cabeza y ganas, sobre todo ganas.
No es la primera vez que lo hacen, el Osés Construcción Ardoi se enfrentan este sábado 16 de abril a su tercera fase de ascenso consecutiva, la que esperan que sea la definitiva, ante el Manuela Fundación Raca en Zizur (19:45 h). Los cuartos de la fase de ascenso serán dos partidos en dos semanas, uno en Zizur y otro en Granada, y en caso de superar al rival, entre el 30 de abril y el 1 de mayo disputarán las semifinales y finales en Murcia.
Todos los enfrentamientos comienzan antes de lo que parece, y con David Arricibita, el segundo entrenador del equipo zizurtarra, que a lo largo de la semana puede llegar a ver 11 partidos de la categoría, unos 363 a la temporada. “Yo cojo los últimos encuentros del rival y los corto un poco a lo bruto, con todas las acciones de defensa y ataque, cuando ya tengo todo el contenido, de unos tres o cuatro partidos, se lo paso a Jotas para que él escoja lo que cree que necesita para enseñárselo a las jugadoras. Yo me centro más en el equipo, en acciones e ideas de juego. Requiere tiempo, le suelo dedicar unas seis horas a la semana a analizar el comportamiento rival”, añade Arricibita, que corta los vídeos con la aplicación Longomatch, aunque ha generado un programa añadido que modifica lo creado para que Jotas pueda usar los vídeos con otra aplicación que se llama Nacsport.

JOTAS Y DAVID, LA MENTE DEL OSÉS
Cuando Jotas Unzué, técnico del Osés, tiene el material, se pone a la acción. “Veo todos los cortes, los filtro, los pongo por categorías y distribuyo el contenido. Por un lado mando los cortes al blog, donde hacemos un vídeo de unos ocho minutos, cuatro centrados en ataque y otros cuatro en defensa, algo no muy denso donde me centro en el rival. Eso lo hago en la primera vuelta, pero en la segunda, como ya hemos jugado contra ellas, también incluyo acciones nuestras. Después de eso elaboro otro vídeo que les pongo el viernes, antes del entrenamiento, donde está todo más detallado. Suele durar unos veinte minutos y lo vemos todo el equipo junto porque lo vamos explicando. Es un trabajo duro, de una doce horas a la semana”, dice. El equipo, en vídeos, invierte 294 minutos a la temporada.

Si es un rival conocido, como es el caso de este sábado, ante el Manuela, utilizan los trabajos anteriores. “Esta vez ha sido diferente porque hemos jugado contra ellas hace dos jornadas. En este caso, sumamos sus dos últimos partidos a lo que ya teníamos y se simplifica un poco. Es la misma idea, pero hay que tener en cuenta qué ha pasado con las jugadoras. Normalmente lo cogemos como un equipo nuevo, pero esta vez ha sido muy reciente”, añade Arricibita.
Después del segundo análisis, tras una charla entre ambos, hacen un barrido con las conclusiones. “Antes del playoff lo que hacíamos era introducir ideas nuevas o propias el lunes, el martes seguir y añadir situaciones defensivas, el jueves situaciones concretas ofensivas y un repaso de lo anterior y el viernes la conclusión de todo, un enfoque del partido y una charla sobre cómo lo íbamos a preparar. Ahora nos hemos saltado el trabajo propio y lo que hemos hecho, desde el primer día, ha sido potenciar lo que nos ha ido bien y mejorar los aspectos en los que más flaqueábamos”, dice Jotas.

 

GORKA Y MAIDER, EL LADO FÍSICO
El Osés conoció su plaza de ascenso con dos jornadas de antelación, lo que hizo que todo cambiara. “Sí hemos preparado los partidos, pero con la vista puesta en playoff. En los entrenamientos también ha variado el contenido, no estábamos tan pendientes de qué hacía el rival, lo más importante era que todas las jugadoras llegasen bien”, cuentan Jotas y Pérez.

Esa es la tarea de Gorka Pérez, preparador físico, y Maider Vicente, fisioterapeuta. De media, una jugadora profesional de Liga Femenina Challenge invierte 10 horas en pista y tres en el gimnasio cada semana, unas 429 al año. Si a esto se le suma el partido, serían unas 528.
La labor de Pérez comienza en verano. “Según se van incorporando jugadoras al equipo les mando la preparación física y el trabajo que tienen que hacer para encarar la pretemporada en forma”, explica.
Esa época es muy importante y por eso Gorka organiza su trabajo con antelación, quiere que todas arranquen y acaben en forma. “Durante el año sí que metemos más caña con sesiones en pista y físicas, y luego semana a semana les mando el trabajo teniendo en cuenta la carga que ellas llevan. Hay una estructura general de todo el año, pero la realidad es que entre lo que nos va pasando, lesiones o minutaje, cada semana cambiamos cosas entre Maider, Jotas y yo. Hay que ir adaptándose a las circunstancias”, añade.

Los entrenamientos siempre comienzan con ejercicios de calentamiento y algún que otro juego. “La parte que me toca es muy agradecida, me gusta todo lo que hago con ellas, no podría quedarme con ningún ejercicio. Además, no son nada quejicas, son más de picarse, pero rinden muy bien”, dice. Su tarea va más allá de los entrenamientos colectivos, con cada una trabaja de manera diferente. “Itziar está preparando una oposición, pero en el caso de Diana o Filipe, hacemos un control de cargas teniendo en cuenta cuántas sesiones van a hacer, ahí se incluyen las físicas, las de entrenamiento en pista y en el gimnasio, las sesiones de tiro por las mañanas y el partido. Según cómo se vean se valora la intensidad y los ejercicios que tenemos que meter”.

Sin embargo, todos tienen claro que la última palabra la tiene Maider. “Ahora, en playoff, la que más manda es la fisio, ella nos dice cómo van las jugadoras y si tenemos que frenar a alguien o hacer algo especial. Ahora es curioso porque a nivel de preparación lo que buscamos es mantener. Hacemos un trabajo específico de final de temporada, pero salvo que Maider nos mande algo, lo que buscamos es que ellas entrenen en su posición”, añade.

El equipo trabaja como un semáforo. “Hacemos una escala con las sensaciones que le cuentan a Gorka y con el nivel de dolor que yo observo. La jugadora que nos sale en verde pasa sin problema, se le trata alguna sobrecarga o entra en el plan de prevención, la jugadora en amarillo trabaja con Jotas, Gorka y conmigo, y la que está en rojo solo conmigo”, cuenta Vicente. Las jugadoras no reciben tratamiento todas las semanas, depende de la disponibilidad y la situación en la que se encuentren, aunque intentan que todas, al menos cada quince días, pasen por las manos de Maider.

En esta última fase la labor de la fisioterapeuta es más sencilla. “Físicamente las tenemos bien, es ir adaptando las cargas. Lo más importante es gestionar la fatiga, que lleguen el sábado al 100%. Cada una, por lesiones anteriores o dolencias habituales, tiene su plan, salvo la que está perfecta, y es un plan preventivo que ellas hacen cada día o cada dos. Además, hablo con las jugadoras continuamente, sobre todo después del entrenamiento y si me dicen que tienen molestias cambio el plan, sobre todo modifico los ejercicios repetitivos”, dice.

Apunta los minutajes de los partidos y las sensaciones en un excel para organizarse. “Si ya sé que tienen es más fácil porque pongo mejor los tiempos y sé que tratamiento les va bien. Gestiono con Jotas y Gorka la situación y hacemos un plan teniéndoles en cuenta a ellas, a su semana y el rival que le toca”, añade Vicente.

 


EL MANUELA, RIVAL POCO GENEROSO
El Manuela Fundación Raca es el rival el Osés Construcción Ardoi en cuartos de final, un rival al que el equipo zizurtarra se ha medido en dos ocasiones. La tercera será este sábado a las 19:45h en Zizur. “Es un partido difícil porque aunque no tiene una rotación muy larga, todas las jugadoras son peligrosas en algo. Es un conjunto muy móvil, todas atacan en uno contra uno y eso hace que sea complicado. Hay que elegir quién te puede hacer más daño o menos y saber nosotras dónde podemos atacar. Son chicas que juegan muy bien el uno contra uno y cada error que cometes en defensa lo penalizan enseguida, no te dan oportunidades. Si pueden, lo meten siempre. Lo más importante del partido será no cometer errores, si lo hacemos les regalaremos puntos”, explica Arricibita.

“Hemos trabajado en eso, en evitar los fallos. Dan igual las trampas, no tiene que ver ser valientes con ser precisas, pero hay que entender cada situación”, añade Jotas Unzué.
El equipo granadino finalizó cuarto la fase regular, con 21 victorias de 30, cuatro más que el Osés, y su pieza clave es la base Ana Boquete.

 

EN CIFRAS
​1.764 TANTOS han encajado las trece jugadoras del Osés en 30 partidos.
2.035 CANASTAS del Manuela Fundación Raca.
3 AÑOS consecutivos lleva el equipo zizutarra logrando una plaza en los playoff de ascenso.

Laura Villanueva
fotos: Jesús Caso
diariodenavarra.es