El técnico malagueño asume los mandos del Liga Femenina Challenge como sustituto de Pablo Bernabé en su regreso a los banquillos de un equipo femenino y a la provincia tras su paso por Burgos en LEB Plata

 

El CAB Estepona Jardín de la Costa del Sol y Francis Tomé han llegado a un acuerdo por el que el técnico malagueño se hará cargo del equipo hasta el final de la presente temporada, sustituyendo a Pablo Bernabé y tras un impás en el que el cuadro esteponero disputó cuatro encuentros con un cuerpo técnico interino mientras se encontraba y llegaba a un acuerdo con el que se considera el entrenador que mejor se amolda a las necesidades de la entidad para afrontar el tramo final liguero.

Tomé, de 49 años, ha desarrollado el grueso de su carrera como entrenador en Málaga, a excepción de la que fue su última temporada en los banquillos, la 2021/22, que comenzó con el CB Tizona en LEB Plata hasta su desvinculación en abril de 2022, cuando el conjunto burgalés se encontraba en quinta posición. Una campaña antes había logrado guiar hasta el ascenso a Liga Femenina 2 al CB Alhaurín de la Torre, con una fase final que se celebraría en la localidad alhaurina y con un equipo reforzado para el tramo importante de la temporada con Eva Cases Rey, con quien se reencontrará en Estepona.

Antes de su paso por los banquillos del CB Alhaurín de la Torre, Tomé ya contaba con una extensa carrera en categorías de formación y FEB, pero siempre con equipos muy jóvenes, como el caso del CB Marbella en Liga EBA y antes en Nacional, o el Clínicas Rincón, como vinculado de Unicaja, con el que llegó a ascender hasta LEB Oro ayudando a que muchos jugadores que después han hecho carrera profesional se desarrollaran. Ese es uno de los motivos por los que desde el CAB Estepona se apuesta por el entrenador malagueño, entendiendo el club como una entidad que mira constantemente a la cantera —como se ha visto en los últimos partidos con cuatro canteranas gozando de minutos y una quinta entrando en convocatoria en la segunda categoría del baloncesto nacional siendo júniors o cadetes— no como una necesidad sino como un objetivo, que a medio plazo no es otro que poder aumentar el número de séniors ‘made in CAB’ que formen parte de la primera plantilla.

C.A.B.