El equipo vigués ganó al Al-Qázeres (53-57) en la ida de la promoción de ascenso

 

Cada punto cuenta", repitió una y otra vez el compañero encargado de la narración del partido en Cáceres. Y tanto que es así en una eliminatoria de baloncesto por suma de puntos, un ‘rara avis’ en este deporte. El 9-7 del último cuarto refleja a la perfección lo vivido ayer en el pabellón Ciudad de Cáceres. Había otro partido por delante, pesaba en el ambiente y ningún equipo quería perder lo no ganado hasta ese momento. El Al-Qázeres se vio fuera de la eliminatoria en las dos ocasiones en las que el Celta Zorka Recalvi obtuvo una renta de nueve a favor. Las jugadoras de Cristina Cantero, en un mal día en el tiro, deseaban terminar y hacerlo por delante en el marcador. Una ventaja escasa, pero que hace encarar con un punto de confianza el encuentro del próximo sábado en Navia.

Ganar es positivo y comenzar con renta también, pero queda esa cierta sensación de que las celestes dejaron salir con un aire de vida al equipo extremeño del partido de ayer porque la dinámica, tras superar el errático inicio olívico, caminaba hacia una victoria amplia, un resultado contundente cuando el electrónico reflejaba el 44-53 favorable para el Celta Zorka Recalvi en los inicios del último parcial. En otras circunstancias, en un encuentro normal, en una tarde sin pensar en el encuentro de siete días después, se intuía que era el momento de apretar, de subir una marcha la velocidad ante un Al Qázeres que estaba perdido, sin claridad y asfixiado por la retaguardia de las jugadoras de Cristina Cantero. Pero no era el día para arriesgar, era para asegurar y, en la contención, el Celta Zorka Recalvi perdió los pocos minutos de brillo que tenía en la parcela ofensiva dentro de un partido de defensa, de mucha defensa porque “cada punto cuenta”. Y lo hace mucho y lastra y obliga a pensar y las manos aparecen en defensa. Hay más contactos de los habituales, no se racanea un esfuerzo. Es el ‘play-off’.

Y el Al-Qázeres sobrevivió en el último cuarto con la bombona de oxígeno y cuando la ex céltica Celia García anotó un triple en un partido en el que estuvo, podría ser desaparecida, pero realmente fue maniatada por las viguesas. Todo ello en un encuentro que comenzó con dominio cacereño, que duró lo que tardaron las célticas en dejar de enviar el balón contra el aro. Las seis primeras posesiones fueron erradas hasta que con 8-0 tuvo que parar Cantero el encuentro. Había tiros liberados y rebote, pero no entraban y llegó la interrupción.

Sirvió porque el encuentro, a partir de ahí, resultó celeste. Eso sí, el avance fue como una hormiga, miga a miga. El Celta primero recortó distancias, después empató el partido al descanso (30-31) y, tras él, comenzó a tomar ventaja. Con un trabajo defensivo notable, sin conceder nada en la zona y, por momentos, abusando en el rebote.

Garfella lideró la anotación ayer desde la segunda unidad y con un triple tras otro. Eso sí, para la sentencia, que fue posible, quedó pendiente de los puntos de Musa y el mal día de Regina Aguilar.

Al-Qazeres Extremadura:  Andersen (14), Stephanie Martínez (5), Primm (8), Zaragoza (10), Celia García (7) -cinco inicial-, Fontela, Galiana (3), Sira Hisado (4), Gedna Capel (2).

Celta Zorka Recalvi:  Sila (1), Senosiain (11), Murjanatu Musa (8), Regina Aguilar (4), Cliney (6)-cinco inicial-, Marina Gea (6), Elba Garfella (17), Alejandra Sánchez (2), Sara Vidal (2), Selimovic.

Parciales:  14-10, 16-21 (30-31); 14-19 (44-50); 9-7 (53-57).

Jorge Castro
atlantico.net