La ala-pívot polivalente de 19 años, firmó su mejor partido con el Celta en Cáceres para encarrilar la primera eliminatoria por el ascenso a la élite

 

«Hice el partido en el que parece que estás tocada por la varita mágica», dice Elba Garfella Bejar (Valencia, 2003) de su actuación del sábado en Cáceres, cuando lideró el triunfo del Celta en el partido de ida de la eliminatoria de cuartos de final. La canterana del Valencia Básket, que llegó a Vigo el pasado verano, anotó 17 puntos, capturó ocho rebotes, robó un balón y volvió a casa con un 22 de valoración. Su mejor registro de la temporada.

Elba fue el primer fichaje del Celta para la campaña 2022/23. Tenía 19 años cuando aterrizó en Vigo, abandonando la academia del equipo taronja, en el que había permanecido desde los once años. Los técnicos vigueses habían puesto el ojo en esta ala-pívot de 185 centímetros, internacional sub-18 y sub-20, y ella se dejó querer desde el primer día. «El año pasado vine con Paterna y noté que era un club muy familiar, de hecho, se lo dije a una compañera. No me lo pensé mucho cuando me lo propusieron», recuerda mientras confirma aquella intuición. «Es una pasada lo bien que se lleva todo el mundo, todos se conocen, se ayudan y la niñas nos tienen como sus referentes».

Ese buen ambiente del club es extensible al primer equipo. «Somos un grupo humano muy bueno, fuera de la pista tenemos mucha conexión y dentro de la cancha se nota aunque sea el primer año en el Celta de la mayoría. Tenemos muchas cosas positivas que contrarrestan lo de ser novatas», precisa.

La valenciana, que estudia magisterio infantil a distancia y en junio le esperan los exámenes, llegaba con la intención de cambiar de aires y de contar con un mayor protagonismo, pero también con el deseo de vivir una experiencia personal distinta. «Por el simple hecho de no estar con tus padres, ya hay un cambio. Creo que este año estoy aprendiendo y madurando mucho tanto dentro como fuera de la pista». Dentro, acumula más de 600 minutos de juego, es la segunda reboteadora del equipo y ha demostrado sus dotes de defensora. «A mí me gusta mucho defender y, sobre todo, sentir que mi par está agobiada y no está cómoda, ahí es cuando veo que estoy haciendo bien mi trabajo. Yo me centro mucho en la defensa».

En ataque, tira de la polivalencia, ya que puede jugar de alero o meterse en la pintura. «En ataque estoy muy cómoda en la línea de tres tirando y también me encanta el poste bajo. Siempre intento aportar rebotes ofensivos (lleva 58) para tener segundas oportunidades en ataque. Tengo ese punto de polivalencia, dependiendo de si me cubre una jugadora más grande o más pequeña, puedo elegir en función de la lectura del partido. Ese punto me da bastante libertad».

Superada con nota la liga regular, ahora busca el premio gordo en las eliminatorias por el ascenso y el primer cometido es dejar en el camino al Al-Qázeres para entrar en la final a cuatro. «El partido va a requerir el 100 % de concentración. Vamos a necesitar mucha intensidad, sobre todo a nivel defensivo, y creo que tenemos las ideas bastante claras porque hemos trabajado muy bien. Va ser un partido competido, pero si somos constantes, tenemos concentración, intensidad y ganas, creo que lo podemos sacar», dice.

Desde su prisma, en Cáceres solo faltó un poco más de acierto para aumenta la renta de cuatro puntos que finalmente se trajeron para Vigo. Además, ante las extremeñas dejaron claro que recuperaron el nivel que exhibieron a lo largo del campeonato. «Estamos muy bien, muy cómodas y seguras de lo que hacemos. Confiamos todas en todo y eso se nota», asegura. Por eso la valenciano sueña con meterse en la final a cuatro, dar la campanada y lograr el ascenso: «Llevar a mi equipo a la máxima categoría sería cumplir un sueño. Si hacemos nuestro trabajo bien, podría ser».

Sea o no con ascenso, no le importaría prolongar en el Celta el año de contrato que firmó el pasado verano. «Estoy muy contenta y muy a gusto, pero no sé lo que puede pasar». Si sigue tocada por la varita mágica, todo lo que le suceda será bueno

X.R.C.
foto: Óscar Vázquez

lavosdegalicia.es