Unicaja sacó adelante ante el jovencísimo Segle XXI (70-61) un partido que se le atragantó en la primera mitad pero en el que desplegó su mejor versión en la segunda para conseguir un triunfo que le coloca en cuarta posición (10-6), la que marca la frontera para jugarla fase de ascenso, a expensas de lo que haga este domingo en Lima-Horta.

Con el gran día en el tiro de Angela Rodriguez (cinco triples para 15 puntos), la soberbia dirección de Gema García (11 puntos y siete asistencias), la intimidación de Ndoye (cuatro tapones además de un doble doble de 13 puntos y 10 rebotes), el oficio de Matoso y la buena rotación de Pocek y Ana Jiménez pusieron las bases de una victoria trabajada.

El Segle XXI es un equipo enérgico y entusiasta al que le añade el talento de ser casi una selección española junior, tiene jugadores de la toda la geografía reclutadas. Venía de cuatro derrotas seguidas y de transitar en la zona baja, pero la calidad está ahí. El Unicaja se sintió incómodo con las defensas zonales a toda cancha, agresivas, que planteó el cuadro catalán, que también dominaba el rebote.

Con el regreso de Angel Robinson, aunque se retiró de nuevo con problemas en la rodilla lesionado, y la llegada de Ana Pocek hay más talento a disposición de Lorena Aranda, pero también hay que cuadrar y redefinir roles. Tras dominar hasta casi el final del primer cuarto el Unicaja, el Segle XXI cogió el mando con la salida a pista de Mama Dembele, que obstaculizó los ataques malagueños desde el origen y propició el atasco defensivo. El joven cuadro catalán se sentía liberado para correr y se marchaba al descanso con una peligrosa renta (25-35).

Tras el paso por el vestuario, Aranda reorganizó la rotación. Cogió más protagonismo Angela Rodriguez y la californiana enlazó tres triples, más otro de Gema García, para igualar el marcador (41-41). Como toda tiradora, tiene rachas, pero la aportación de Rodriguez va siendo más consistente con el transcurrir de la temporada. El Unicaja interpretaba mejor la defensa catalana y encontraba situaciones favorables de tiro, mezclando también el juego con la apertura de espacios por el tino exterior.

Un dos más uno de Vero Matoso y otro triple de Gema disparaban en el marcador al Unicaja (49-43), con Los Guindos apretando bastante. Tras un intercambio de canastas de calidad, el equipo malagueño mandaba al final del tercer cuarto (56-52), tras anotar 31 puntos (seis triples) en 10 minutos explosivos. Ahí cambió el paradigma de un partido que el Unicaja supo gestionar bien en los minutos finales para amarrar una victoria que hubo que masticar.

J.M. Olías
malagahoy.es
foto: Unicaja B. Fotopress