El exigente calendario y los problemas físicos que arrastran varias jugadoras agravan la delicada situación del equipo

 

El Cortegada perdió el sábado ante el Barakaldo en un irregular partido. El técnico Rubén Domínguez achaca el pobre rendimiento de su equipo a los diferentes problemas físicos y enfermedades que asolaron a gran parte de la plantilla a principios de la semana, lo que se unió a la humedad que apareció en el pabellón jueves y viernes, impidiendo al equipo entrenar en condiciones óptimas sobre la pista resbaladiza.

Andrea Ríos arrastra un problema de tendinitis en un brazo, aseguran desde el club que esta lesión está condicionando su juego. Preocupa el estado físico de Patricia Vicente, que lleva varias semanas con problemas en una rodilla y espera someterse a una resonancia esta misma semana.

El Cortegada ha caído a la antepenúltima posición y tendrá que pelear por la permanencia esta temporada, ya que aventaja en dos victorias al ADBA, que es penúltimo, y no ha podido ganar hasta la fecha a ninguno de los nueve primeros clasificados. El técnico espera recuperar a las jugadoras que arrastran problemas físicos para la visita el sábado a la pista de Ibaizabal, que está luchando por entrar en los puestos de fase de ascenso. El calendario a partir de ahora es bastante exigente. Durante el próximo mes y medio el equipo vilagarciano se enfrentará de manera consecutiva ante seis de los siete primeros por el siguiente orden: Ibaizabal, Alcobendas, Ferrol, Canoe, Leganés y Celta. No parecen los mejores rivales para sumar victorias, pero el equipo tratará de pelear por los partidos y mejorar su imagen.

diariodearousa.com