El GEiEG Uni, el equipo más joven y bajo de la Liga Femenina 2, ha completado un debut muy por encima de las expectativas y se ha ganado el derecho a repetir la experiencia el próximo curso

 

Cuando la temporada pasada el primer equipo del GEiEG Uni dio el salto a la Liga Femenina 2 no todo el mundo tenía claro que tendría suficiente nivel y experiencia para competir en una categoría de gran exigencia física y con clubes de estructura y jugadoras profesionales. Los principales refuerzos, además, eran las jugadoras que hacían el salto directo de la categoría junior en la sénior, como Julia Soler, Laia Moya y Fatou Cissé, del equipo subcampeón de España, y la barcelonesa Laura Méndez. Cuando la FEB suspendió la liga hace unas semanas el equipo, con un balance de 9-12, ya había sellado una permanencia que unos meses antes se intuía mucho más complicada.

"Ciertamente nos adentrábamos en una zona desconocida, una categoría que nos hacía mucho respeto, pero las jugadoras han superado todas las expectativas", señala el entrenador del equipo, Juan Pablo Torralba. "Lo que más me ha gustado -hay agregar es que no hemos perdido la cara en ningún partido, incluso contra los equipos top que aspiran a jugar en la Liga Femenina." Si obviamos el Siglo XXI, equipo que siempre juega con una selección de las mejores jugadoras juniors del Estado, el GEiEG ha sido con diferencia el más joven de la categoría. Nueve de las once jugadoras que ha utilizado habitualmente Torralba tienen entre 19 y 21 años. El equipo, además, afrontar la liga con el equipo más bajo del campeonato, un dato que hacía prever graves problemas en el juego interior. Ni una cosa ni la otra, sin embargo, acabó siendo una dificultad, sino una motivación extra.

"Sabíamos que partíamos con esta desventaja, pero la hemos suplido de sobres con las ganas con las que todas las jugadoras han ido a buscar los rebotes", relata Torralba. Esto se ha traducido en dos estadísticas clave: segundo equipo con más rebotes del grupo y primero en rebotes ofensivos. "Nuestra idea ha sido la misma desde el primer día, correr y correr y desgastar rivales que sabíamos que jugaban con rotaciones mucho más cortas que la nuestra."

La mayoría de las jugadoras del equipo han jugado entre 15 y 25 minutos por partido. "Esto nos ha permitido mantener un ritmo de intensidad que otros rivales no tienen", precisa el técnico. Cissé, clave en el equipo junior del 2019, dejó el equipo en la parte final de la temporada en busca de más minutos en Sant Adrià. El equipo, con todo, resistió sin ella.

Llamando en Fontajau

Para Julia Soler y Laia Moya, las dos jugadoras de la cantera gerundense más brillantes de esta generación, la temporada ha sido un curso de formación acelerado para tratar de dar el salto o tener más minutos en el primer equipo, que el próximo curso tendrá, además, menos jugadoras profesionales. "Para una junior dar el salto a una categoría como ésta es difícil y creo que una segunda temporada con nosotros los puede ir muy bien, sobre todo en cuanto a experiencia", dice el técnico, que cuenta con todas las jugadoras de este curso para la próxima temporada. "Justo esta semana estamos hablando con todas para ver como lo tienen y el objetivo, tanto del GEiEG como del Uni, es mantener el vínculo porque es un proyecto que da frutos, pero es pronto para garantizar en qué categoría jugaremos la temporada próximo. "

Lluís Simon
foto: J. Sabater
lesportiudecatalunya.cat
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