Las viguesas superan a un Ibaizabal que todavía no conocía la derrota - Un gran tercer cuarto fue clave en el triunfo final

 

 

Importante victoria la lograda ayer tarde por el Celta Zorka Recalvi ante uno de los rivales directos en la lucha por una de las primeras cuatro plaza, el Ibaizabal. Un triunfo que tiene un doble valor, pues además del beneficio en la clasificación, el efecto mental tiene mucha más importancia y las jugadoras se han dado cuenta de que le pueden ganar a cualquiera.

El sábado pasado, el equipo entrenado por Cristina Cantero marcó el camino que debe seguir para conseguir algo importante en esta competición. La derrota fue un golpe duro y había que saber cómo respondería el partido ante otro partido importante como el de ayer tarde.

Y la verdad es que el equipo vigués no falló. Cantero había incidido en marcar el comienzo del partido ante Azkoitia como el camino a seguir y las viguesas comenzaron con la misma intensidad. Los primeros minutos fueron intensos, con intercambios de canastas en ambos lados, y sin que ninguno de los dos equipos consiguiera imponer su juego.

Marita Davydova volvió a ser clave en el juego interior del equipo vigués. La moscovita logró atrapar catorce rebotes, cinco de ellos ofensivos, consiguiendo más de la mitad de las jugadoras vascas. Ainhoa Lacorzana y Celia García volvieron a mostrar su mejor cara, uniéndose en esta ocasión al trío Maja Stamenkovic, que volvió a ser la jugadora que ilusionó en el arranque del campeonato. Un trabajo de equipo que tuvo su recompensa al final del encuentro.

La igualdad se mantuvo durante los siguientes diez minutos de juego. El equipo vigués mantenía su dominio en el juego interior, pero no era capaz de reducir la mínima desventaja que reflejaba el marcador. Al descanso, el Ibaizabal ganaba por tres puntos de diferencia ante un buen Celta Zorka Recalvi al que únicamente le faltaba un poco más de consistencia para inclinar la balanza de su lado.

El paso por el vestuario fue aprovechado por la entrenadora céltica para volver a centrar a sus jugadoras. El comienzo del tercer cuarto siempre le dio problemas al equipo célticos por la falta de continuidad en el juego, y la de ayer era una prueba importante.

El parón le vino mejor al equipo vigués, que consiguió ajustar la defensa para impedir los lanzamientos cómodos de las jugadoras vascas, recuperando el balón para salir en velocidad. Así, el partido dio un giro y fueron las célticas las que se pusieron por delante en el marcador tras ganar el cuarto por doce puntos de ventaja.

El trabajo estaba bien encaminado, y el único problema podía ser un nuevo bache en juego del equipo. Un problema que apareció en los últimos diez minutos de juego, cuando parecía que Ibazabal podía reaccionar. Fueron momentos de duda en el equipo vigués, pero en esta ocasión las jugadoras entrenadas por Cristina Cantero supieron recuperarse y cerrar el partido para llegar a los minutos finales sin agobios en el marcador.

Siete puntos de diferencia que también son importantes pensando en el partido de la segunda vuelta, en donde cuentan todos los aspectos ante posibles empates. El equipo vuelve el domingo al pabellón de Navia, para enfrentarse, a partir de las 12:30 al Barakaldo.

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