«El partido fue muy duro, sobre todo en la primera parte, con muchas situaciones de mucho contacto y ninguna canasta fácil», valoró el técnico del Baxi, Lino López. El técnico explicó tras el encuentro cómo sufrió su equipo, sobre todo en la primera parte.

«Nos sobrepasaron muchas veces en situaciones de presión para jugar con ventaja y en ataque nunca estuvimos cómodas jugando. Cada vez que metíamos un balón interior siempre había muchas ayudas, y al no tener tampoco mucho acierto en el tiro exterior estuvimos muy trabadas. Nos vimos superadas en la primera línea de presión en situaciones de uno contra uno, y eso nos hizo estar siempre a remolque», incidió. Sin embargo, el encuentro cambió tras el descanso. «Estuvimos mucho mejor. Nos anotaron 7 puntos en el tercer cuarto, 2 en dos minutos. Ahí fuimos capaces de ponernos al nivel de ellas en dureza y pudimos romper el partido», desgranó López.

La clave para la remontada fue la capacidad que muestra este Baxi de no bajar nunca el ritmo y creer en su trabajo. «Todas las jugadoras están muy implicadas, se sienten importantes y saben el trabajo que tienen que hacer. Da igual el momento del partido en el que salgan, y eso es fundamental. A lo mejor en la primera parte alguna jugadora no estuvo bien pero en la segunda fue capaz de reaccionar y mantener esa línea de intensidad. Eso es lo que nos hace muchas veces romper los partidos. La exigencia es máxima en cada minuto y al final fuimos capaces de romper el partido», explicó.

¿La receta para encarar el ir detrás por el marcador? «Seguir trabajando». «El equipo siguió creyendo en lo que hacía, buscando las ventajas, haciendo tiros liberados, presionando todo el partido... El equipo necesita mantener su ritmo, da igual que vayas arriba ganando de veinte o perdiendo», insistió Lino López.

Lo peor de la tarde fue el golpe que sufrió Julieta Mungo. «En una penetración en la defensa se llevó un codazo y fue justo encima del ojo, y se le puso como una patata. Muchas veces ahí se produce una brecha y hay que dar puntos, pero al no producirse la inflamación le cerró el ojo», explicó.

El derbi comenzó con un gesto muy especial del club hacia su pivot Jenna Allen, lesionada en el último encuentro de la primera vuelta. Las jugadoras saltaron al parqué con camisetas de apoyo y le dedicaron la presentación y el corro inicial. Todo bajo una manta de aplausos de la afición. «Es una baja importantísima a nivel deportivo y personal. Que una jugadora americana cale tan hondo en la afición, en el equipo y en el club habla mucho y bien de su calidad humana y su trabajo. Aquí en Ferrol hemos vivido con jugadores como Anicet Lavodrama o Nate Davis y creo que Jenna es un ejemplo en ese sentido. Es un ejemplo de humildad y trabajo y se merece ese recibimiento tan calurosos y mucho más. La echamos en falta cada día. El 31 hicimos un entrenamiento físico y ella estaba ahí helada, con una manta, y todo el tiempo animando a las compañeras», agradeció el técnico.

 

Carla Elías
foto: César Toimil
lavozdegalicia.es