El equipo acusó el desgaste físico y mental del partido del sábado y le costó superar al colista - A cuatro minutos para el final del encuentro, perdían por un punto

 

El Celta Zorka Recalvi dio ayer otro ejemplo de la línea progresiva que mantiene desde el inicio de la temporada. Posiblemente en la primera vuelta, la victoria se hubiera escapado en un final tan apretado como el de ayer por la mañana ante el Magectias canario. Sin embargo, en esta ocasión el equipo supo jugar los minutos finales del partido con presión sobre la pista y en el marcador, y eso es un signo inequívoco que las jugadoras entrenadas por Cristina Cantero llegan en un buen momento a la parte más importante de la temporada.

A pesar de medirse al colista de la competición, el partido de ayer ante el Magectias no le hacía gracia prácticamente a nadie, sobre todo tras la exhibición del primer cuarto en el partido del sábado. La falta de tensión de las viguesas se reflejó en un dato que lo dice todo, y es que la primera canasta el juego del Celta Zorka Recalvi llegó en el minuto nueve del primer cuarto, con un parcial de 2-10 en el marcador. Todo ellos con un 18% de acierto en tiros de dos puntos, dos de once intentos, cinco pérdidas y cuatro personales cometidas, todas ellas a partir del sexto minuto de juego.

Lo positivo estuvo, una vez más, en la defensa. Si no llega a ser que también consiguieron ahogar a las canarias, la historia final podría haber sido totalmente diferente. Lo curioso es que, a pesar del mal juego ofensivo, el equipo vigués finalizó el primer cuarto con tan solo tres puntos de desventaja.

Hubo hasta susto, pues a cuatro minutos para la conclusión del cuarto, Motley pisó mal y se tiró al suelo echándose las manos al tobillo. Si ya había poco ruido en el pabellón de Navia, los siguientes segundos fueron aterradores esperándose lo peor, aunque por fortuna todo se quedó en un susto, convirtiéndose al final en una de las jugadoras decisivas del partido.

Ofensivamente la situación no cambió demasiado en el segundo cuarto. El equipo céltico continuaba trabajando bien en defensa, provocando que esta vez fueran las canarias las que perdieran más balones, mientras que en ataque continuaban con su particular calvario. Cada vez que conseguían cuatro puntos de ventaja, daban un nuevo paso atrás y las canarias recortaban, aunque redujeron las pérdidas de balón y pudieron seleccionar mejor el tiro. Al descanso, 26-23 que, sin lugar a dudas, era lo mejor.

Más de lo mismo

Poco arregló Cristina Cantero en el tiempo de descanso. Las canarias comenzaban a creer en su juego, y si el Celta Zorka Recalvi lo hacía bien en defensa, ellas hacían lo mismo, aumentando la intensidad defensiva. Al mal juego de uno y otro equipo se el arbitraje, que sin tener un papel determinante en el desarrollo del juego, desconcertó a uno y otro equipo. La árbitro auxiliar se inhibió del partido, teniendo que encargarse el principal de su zona y la de su compañera, con lo que el desastre fue mayúsculo, al castigar unas acciones sí y otro no, en función de que lado fuera la jugada.

Los dos equipos decidieron abstraerse de este condicionante externo y centrarse en el partido, ya que tal y como se estaba desarrollando llegaría igualado a los minutos finales y podía pasar absolutamente de todo.

La gallega Regina Gómez se convirtió en una pesadilla en el tercer cuarto. Asumió los galones en el equipo canario, y finalizaba las jugadas cuando el balón quemaba, consiguiendo que su equipo llegara al final del tercer cuarto con tan solo un punto de desventaja, 39-38.

Los últimos diez minutos de juego mantuvieron el mismo guión de la media hora anterior. El Celta Zorka Recalvi se mantenía al frente del marcador, pero nunca superaba los dos puntos de ventaja. El punto de inflexión del partido llegó a dos minutos para el final, cuando Marita Davydova pone el 48-45 en el marcador y el técnico canario pide un tiempo muerto. Cantero ordena presionar más en defensa, consiguiendo recuperar varios balones para sentenciar el partido y llevarse la victoria.

Liga Femenina 2 PRO

La victoria de ayer coloca al Celta Zorka Recalvi como uno de los equipos que la próxima temporada militará en la nueva Liga Femenina 2 Pro si no consigue el ascenso a la máxima categoría. Era el primer objetivo y ya está conseguido. Ahora, las viguesas buscan la segunda plaza que ocupa el Osés, equipo que dentro de quince días visita Navia, esperemos que ya con público

 

Raúl Rodrïguez
farodevigo.es
foto: Celta Baloncesto