Las placentinas no quisieron depender de terceros y, tras ganar en Lanzarote, pelearán por subir a la máxima categoría

 

Se agotan los adjetivos para calificar la temporada del Extremadura Miralvalle Plasencia. Pero como siguen empeñadas en romper registros y en alcanzar hitos, no cabe otra que tirar de ingenio. El equipo placentino, en el año de su debut en la Liga Femenina 2 y tras asegurar su presencia en la próxima Liga Femenina 2 Pro, disputará la fase de ascenso a la Liga Femenina 1tras ganar en la última jornada en la cancha del Magectias (63-77) y certificar el cuarto puesto de la liga regular. No hubo que esperar, por tanto, a una derrota del Azpeitia en la pista del Ibaizabal, algo que finalmente se produjo. Estará en Leganés del 8 al 10 de abril. El Miralvalle quiso depender de sí mismo y eso que no lo tenía fácil. Más allá de que el Magectias no se jugara nada, la expedición colegial volvió a viajar en cuadro a causa de las bajas de Andrea Cueva y Tia Weledji. Y enfrente tenía a un equipo que había ganado cinco de sus últimos siete partidos.

La salida a pista fue buena a pesar de que el Magectias se llegó a poner cinco arriba (15-10). A las cuatro 'titulares' (Stacia, Princess, Alicia y Sofía) no les pesó la responsabilidad y empezaron a tirar del carro sin complejos. Sin embargo, cuando mejor estaban las extremeñas, llegó el susto de Stacia Robertson tras una fea caída. Se tuvo que ir al banquillo con 19-23 y todos se temieron lo peor.
Todos respiraron aliviados cuando la pívot norteamericana regresó a la cancha tres minutos y medio después. Lo hizo visiblemente mermada y con libertad para no correr para defender. El resto del equipo le guardó las espaldas. Y de qué forma. Con 53-55 se llegó a los últimos diez minutos y ahí se demostró quién tenía más ganas de ganar. Las de Raúl Pérez, incluso, se permitieron el lujo de no tener que sufrir en la recta fina

 

Juan Carlos Ramos
hoy.es