Tres jugadoras confirmadas y las tres, placentinas. La última en engrosar el nuevo proyecto del Miralvalle en la Liga Challenge es Natalia Pizarro, que seguirá siendo una pieza importante en el juego interior del primer equipo.

 

La pívot colegial, de 20 años y 1,86, ha pasado por todas las categorías del club y la temporada pasada jugó 23 partidos oficiales en LF2 entre liga regular y fase de ascenso, con una media de 7 minutos por encuentro.

«Tengo muchas ganas de seguir trabajando y mejorando en el club de mi ciudad. Es una gran alegría pertenecer a la familia del Miralvalle», asegura Pizarro, que se suma a la renovación de Alicia Morales y al fichaje de María Romero.

J.C. Ramos
hoy.es