almeriaUna semana después de acabar la temporada, Paco Rueda hace balance de lo que ha supuesto el histórico debut del Syngenta CB Almería en la Liga Femenina-2, en un año en el que, a pesar del descenso de categoría, afirma, “el club ha crecido mucho” y ha sentado las bases para poder seguir optando a seguir en la liga.

“Realmente, excepto en lo meramente deportivo, hemos crecido mucho en organización, economía, márketing… Creo que el club ha crecido mucho; la única pega es que en el tema deportivo hemos llegado tarde a la competición”, ha comentado el entrenador del equipo almeriense.

Sobre la temporada, “empezamos bien en los dos primeros partidos de fuera, pero en casa nos pudieron los nervios de jugar ante nuestro público, de querer hacerlo muy bien, y aquí no éramos competitivos. Eso se fue acrecentando y en la primera vuelta jugamos mejor fuera de lo que lo hicimos en casa”, reconoce el técnico.

También influyó que “la diferencia de competición de la que veníamos era mucho más grande de lo que en principio habíamos pensado y nos ha costado adaptarnos; las jugadoras son más físicas y más grandes y nosotros teníamos una laguna muy importante en el juego interior, no teníamos ninguna jugadora grande grande como hemos visto que todos los equipos tienen, no ya una, sino dos o tres”. Esa circunstancia, “era un lastre que veníamos arrastrando y nos suponía muchas pérdidas en rebote defensivo, en algunos casos por no cerrar bien el rebote y en otros por inferioridad física, no podíamos competir con jugadoras que nos sacaban 12 o 13 centímetros de altura y 20 kilos de peso, y hasta que no llegó Tish no tuvimos ese equilibrio para poder competir”.

Para Rueda, “la diferencia del equipo entre la primera y la segunda vuelta ha sido muy notable” ya que “en la segunda vuelta hemos competido todos los partidos, excepto el de Murcia”, destacando que “de cinco partidos de casa hemos ganado cuatro”. El mejor momento de la temporada, según el técnico, fue “la primera victoria aquí frente a Alcobendas, que entonces era co-líder; ese partido fue la culminación de muchos meses de trabajo y nos dio ilusión de que podíamos seguir peleando por poder mantener la categoría”.

También grata fue la “sorpresa” de jugar en un Pabellón Moisés Ruiz abarrotado de público. “Llevo muchos años en el baloncesto como entrenador, aficionado, jugador o directivo y si a mí hace unos años me hubieran planteado que en Almería un equipo femenino podía meter 1.000 personas en un pabellón, lo veía difícil, y sin embargo se ha producido”. Las guerreras rojillas enganchan al espectador, “no ya este año, sino que en las semifinales de hace dos años, o en la final del año pasado, en el Pabellón de La Juventud, también venían más de 600 personas. El equipo ha ido arrastrando al público por su forma de pelear, de luchar, de no dar un balón por perdido y este año ha sido la culminación”.

El técnico ha explicado que “éramos un equipo de Primera Nacional jugando una liga profesional y a base de trabajo y disciplina hemos llegado a ser a final de temporada un equipo de Liga Femenina-2 y hemos competido como tal”.

Por eso, Paco Rueda cree que el bloque de jugadoras almerienses puede tener futuro en esta categoría. “Quizás Elena Rueda, por cuestiones de edad y problemas físicos, no estaría ahí si el equipo sale en Liga Femenina-2, pero las demás son jóvenes y tienen muchas ganas e ilusión, y con un papel más o menos preponderante, el grupo de jugadoras tiene sus minutos en esta liga”. Para el entrenador almeriense, “sería interesante que este grupo pudiera seguir compitiendo en la categoría, porque han trabajado mucho y una temporada más sería diferente; se empezaría con otro nivel y otra intensidad y se podría hacer un equipo competitivo con la base de jugadoras de aquí”.

De tener que regresar a 1ª Nacional, “las jugadoras no son las mismas de entonces, ahora son jugadoras de Liga Femenina-2. Si mantienen el nivel de juego y de intensidad va a ser un equipo que va a competir a un nivel muy alto, con muchas opciones de ser campeón y subir de nuevo”, recordando que “la mitad del equipo ha jugado la liga universitaria contra otra universidad donde casi todas sus jugadoras son de Nacional y se vio la diferencia entre un equipo y otro, que en el marcador se reflejó en 30 puntos, simplemente por todo lo que han crecido esta temporada”.

Paco Rueda explica que ahora “tenemos que analizar y decidir si queremos optar a continuar en la categoría” puesto que “hay rumores de una posible ampliación en Liga Femenina y Liga Femenina-2 y existen posibilidades”. El técnico cree que “podríamos apostar por seguir en Liga Femenina-2 y evidentemente el año de experiencia que llevamos a nuestras espaldas nos hace saber qué puntos serían los que hay que reforzar. Con el equipo base, reforzando centímetros y kilos por dentro y una jugadora con experiencia en dirección se podría hacer un equipo competitivo”.

 

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