Marta Canella obtuvo el domingo el oro en el Europeo de baloncesto 3x3 en los jardines del Trocadero de París y tras eliminar a Francia en semifinales y superar a Alemina en la final

 

París, la ciudad del amor. Los paseos a la orillas del Sena, los Campos Eliseos con aroma de Tour de Francia y lujo. La Torre Eiffel iluminada al atardecer o las declaraciones de fidelidad en su cima con la ciudad a los pies. Un lugar perfecto para reencontrarse un poco con el amor, en este caso, con la pasión por el baloncesto tras un verano con el corazón -deportivo- roto. Así pudo vivirlo Marta Canella el pasado domingo, al conquistar el Campeonato de Europa en los jardines del Trocadero. “Todavía estoy sin palabras. Necesito verlo con perspectiva más adelante. Algo increíble, mi mayor logro y satisfacción a nivel deportivo. Es un gran, grandísimo momento en un gran fin de semana. Nos sentimos muy realizadas porque nos logramos quitar esa espinita con la que empezamos el verano al quedarnos a las puertas de los Juegos Olímpicos. Solo había una manera de sacarla y creo que lo hicimos bien, por la puerta grande”, relata la baionesa.

En ocasiones, el deporte da ciertas opciones de revancha. Una especie de segunda oportunidad y la tuvo la del Val Miñor porque en mayo se quedó fuera de los Juegos de Tokio al perder con Japón un partido que parecía controlado. Un varapalo. “Así es el deporte, unas veces ganas y otras, pierdes y aprendes”, describe. Y lo hicieron rápido porque conquistaron el primer Europeo sénior de 3x3 para España. “Para nosotras, el gran rival a batir en Europa siempre ha sido Francia. Este equipo, sin mí, con otra jugadora ya fue plata en el anterior Europeo y perdió contra ellas. Y siempre tuvimos la sensación de que era imbatible. España le plantaba cara, pero sin llegar a ese punto de poder ganarle. Y en la semifinal llegó ese momento. Era ahora o nunca. Ellas comenzaron el partido sensacionales, haciendo lo que pensamos que iban a realizar y lo ejecutaron. Pero reaccionamos con un parcial muy bueno tras un tiempo muerto. Cambiamos los planes y firmamos un 14-3 en tres minutos y medio que nos permitió ganar el partido cerrando el marcador a 21. Algo espectacular”, describe, todavía con emoción, Marta Canella.

Y llegó el partido definitivo, el duelo contra Alemania (16-12). “No habíamos llegado hasta ahí para quedarnos a las puertas y ante Alemania hicimos otro buen partido, igual sin el brillo del de Francia. Más serio”, relata la jugadora de Baiona. Y, con el triunfo, se hizo con el Campeonato de Europa, que compensa, en parte, el sinsabor olímpico. “Nada se puede comparar con ir a unos Juegos Olímpicos, es lo que sueña todo deportista. Si te quedas a las puertas de eso y ganas la siguiente cita importante, como este Europeo, sabe un poco mejor. Ganamos en frente de la Torre Eiffel, con miles de personas y muchos familiares viéndonos. Fue un subidón muy grande y creo que un título merecido y trabajado”, describe Marta Canella. Por eso, en el horizonte, aunque todavía lejano, confiesa que “ahora tenemos la mentalización de saber que podemos y que París se nos da bien. Ya hay esa motivación de poder estar en 2024 en los próximos Juegos”.

No obstante, llegar a ellos requiere un camino largo. En el plano colectivo, que se clasifique España y, en el personal, poder seguir en la selección española. “Debes seguir trabajando día a día y te tienen que convocar. Cuando me llamen, estaré dispuesta a venir para darlo todo. Me encantaría estar en los Juegos de París. Este grupo ha funcionado muy bien y veremos dentro de un año cómo estamos todas. Este ciclo es más corto de lo habitual, pero no dejan de ser tres años”, describe la jugadora baionesa.

Antes, regresa la liga, que empieza en dos semanas. Eso sí, para siempre quedará un torneo parisino especial, por el título y por el contexto. “Montaron en el Trocadero delante de la Torre Eiffel. El torneo duró cuatro días y, al llegar, siempre me paraba unos segundos para pensar: estoy aquí jugando en el corazón de París. Y llegaba la noche y se iluminaba todo, fue muy bonito", relata Canella en su felicidad de amor y baloncesto. Vida.

Jorge Castro
atlantico.net
foto FIBA