España comienza mañana el camino a la misión más complicada a la que se ha enfrentado en su historia. Con el Eurobasket, en el que defiende corona y que se celebra en nuestro país, como primera parada y los Juegos Olímpicos como colofón, Lucas Mondelo busca cerrar su década prodigiosa con algo inédito en la historia: ocho veranos seguidos saboreando metal.

 

Comienza la concetración de cara al verano más complicado que se recuerda con un Eurobasket y unos Juegos en apenas mes y medio. ¿Cómo lo afronta?
Con mucha ilusión por empezar y muchas ganas de juntarnos. Pero claro estamos bajo estas circunstancias que afectan a toda la sociedad, de la cual el deporte no es más que un reflejo, que hacen que estemos pasando todos por un momento de estrés muy importante por el tema del Covid. Llevamos un año emocionalmente muy estresante para todos, incluidas las jugadoras. Las chicas, además, acaban de terminar la liga, y casi no van a tener descanso ni mental ni físico, lo que se añade a todo el tema del Covid. Y en el horizonte dos campeonatos del peso de un Europeo y de unos Juegos, algo que nunca ha pasado. Esto por un lado da ilusión y dices 'Guau. Pero por otro dices 'Buf, cuánto se nos viene encima y qué lejos queda todo'. Yo creo que las cargas físicas y tácticas lo vamos a llevar bien. Me preocupa la carga mental. Vamos a tener que estar muy atentos a dar más descansos y controlar muy bien el trabajo de cabeza. Es lo que hay. Yo creo que la ilusión, las ganas y el compromiso que tienen todas las jugadoras por estar y por ganar y por jugar en casa van a poder sobre todos estos hándicaps que están ahí y que no podemos negar. Yo quiero que empiece ya todo, pero teniendo claro que tenemos que controlar esas cabezas.

Después de siete años seguidos sumando éxitos y medallas, ¿cuál es el nivel de exigencia para este equipo?
Mira, siete medallas seguidas son un aval tremendo pero es algo que también pesa en la mochila, aunque mejor que pese por medallas que por piedras. También es cierto que ganar dos medallas oro en dos Europeos seguidos es algo tremendamente complicado y la prueba es que el último país que lo logró ya no existe que es la Unión Soviética. Así que fácil, fácil, no debe ser. Nosotros no sólo hemos ganado en Europa. Hemos ganado metal en Juegos y Mundiales y cuando ya no pase eso se le dará la justa medida. ¿El nivel de responsabilidad? Máximo siempre. Primero porque llevamos la camiseta de España, segundo porque somos los actuales campeones y tercero porque jugamos en casa en el caso del Europeo. Tenemos que llegar en las mejores condiciones a los cuartos de final y ganar ese partido, porque ese encuentro es el del miedo y luego ya te da paso a los partidos de la alegría.

Vamos hasta los Juegos, ¿se puede ganar a Estados Unidos?
Estados Unidos siempre viene con las 12 mejores. En masculino hace tiempo que no pasa eso. Además la diferencia entre chicas es más grande a día de hoy. Pero cada día estamos más cerca y algún día será. El primero que le quiere ganar soy yo. Hay deportes como el tenis de mesa o el baloncesto, porque yo creo que si en másculino van los 12 mejores tampoco se le ganaría, es muy duro batir a China o a Estados Unidos respectivamente. Pero en baloncesto estamos un poco más cerca de lograrlo. Si se hiciera una selección entre toda Europa, esa final habría que jugarla

Una pregunta obligada a alguien que ha vivido la última temporada en Japón: ¿cómo está el país para albergar unos Juegos Olímpicos? ¿Hay miedo a la suspensión?
Yo trabajo en el Toyota Antelopes. El equipo no es que lo esponsorice Toyota, es que el dueño del equipo es Toyota. La antorcha está recorriendo Japón y Toyota es partner de los Juegos y nos está transmitiendo muchas ganas y mucho optimismo por los Juegos con todos los peros que vamos a tener en estos Juegos: no va a haber público extranjero, muchos controles, convivencia en burbuja, sin salir de la Villa Olímpica... Es lo que hay. Lo que pasa es que aquí la gente al principio estaba muy entusiasmada y ahora está más callada, pero bueno, en principio lo que nos dicen es que los Juegos se van a disputar. A mi es lo que me dice Toyota. Yo lo que sé es que Toyota me dice que hay Juegos, el presidente del COE me dice que hay Juegos y la antorcha está recorriendo Japón. Eso es todo lo que sé. Hasta ahí puedo leer.

El otro día Amaya Valdemoro, en una entrevista con El Mundo, aseguró que su generación "teníamos garra y muchas narices, pero estas sinvergüenzas lo tienen todo. La misma garra y, encima, son altas, guapas y buenas". ¿Qué parte de culpa tiene Lucas Mondelo en esto?
Una gran parte de culpa... de tener suerte. Es estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Tanto mis ayudantes como yo habremos colaborado en algo, seguro. Este será mi décimo verano y hemos conseguido siete medallas consecutivas y ojalá este año se pueda sumar la octava. Yo creo que en estos 10 años todos los entrenadores hemos aportado y quiero decir que esas jugadoras también han evolucionado tanto en la selección como en sus clubes, jugando no sólo en España sino también en grandes equipos europeos jugando por los grandes títulos. La suma de todo esto y el peso de jugar partidos importantes y con minutos clave en esos encuentros han hecho que esas jugadoras hayan tenido esa evolución. Dentro de todo esto que explico yo he aportado mi parte. De todas maneras, antes también había jugadoras. En los 90 se ganó una medalla con grandes jugadoras. Existía Betty Cebrián, Wony Geuer, Blanca Ares... una serie de jugadoras muy buenas e importantes y yo creo que desde esa época hasta ahora se han ido pasando generaciones y hemos estado ganando medallas desde 2001. Eso sí, desde 2013 llevamos siete años seguidos ganando metales. Eso no había pasado nunca salvo con la Unión Soviética. Pero España realmente lleva desde 2001 en los puestos altos. Desde la generación que nombraba anteriormente pasando a la generación de Amaya, Montañana, Marta Fernández, Cindy Lima, Lucy Pascua, Elisa Aguilar... Era una generación brutal.

¿Y hasta cuándo va a durar el éxito en el baloncesto español femenino?
Yo creo que vamos a competir siempre, porque igual que se renovó el equipo de 2012 a 2013 y de 2013 a 2014, luego hubo pequeños cambios, pero básicamente se mantuvieron las patas de la mesa. Ahora este verano y el que viene se vuelve a reactivar la renovación como pasó hace nueve años. Lo bueno es que las jugadoras que entran son educadas por las que ya están y eso nos ayuda a que tengamos un estilo y una forma de ser y de jugar que pasa de generación en generación. Eso es muy importante. Las generaciones que van entrando y que han ido preparándose, tocando la selección ahora les toca dar ese paso adelante. Algunas ya vienen tirando la puerta abajo desde hace un par de años y creo que hay selección para rato. Al menos para competir. Luego ganar siete medallas seguidas muy normal y muy habitual no es porque no lo ha hecho nadie. Fácil no debe ser. Lo que sí te digo es que nos vienen en todas las posiciones jugadoras de una calidad alta y nos va a permitir seguir compitiendo.

Entre esas jugadoras que nombra le tengo que preguntar por un nombre propio que se ha convertido en la gran sensación de la temporada en el basket español: Raquel Carrera
Es una jugadora que ha ganado una Eurocup metiendo dos tiros libres con el tiempo ya cumplido. Con 19 años tener esa responsabilidad y que no te tiemble el pulso no es nada fácil. Luego volvió a repetir en un partido de la final de la Liga Femenina Endesa. Pues eso. Yo pedía y pido que me cuiden a Carrera, que no nos pasemos no sea que la saturemos, que es muy joven. La verdad es que estoy viendo es que su mayor aval no es su capacidad defensiva u ofensiva, donde todavía tiene margen de mejora y eso es bueno. Su mayor aval es su cabeza. La tiene muy bien amueblada. Es una jugadora muy inteligente, que juega muy bien el pick, algo de lo que nosotros nos aprovechamos porque tenemos bases y escoltas muy buenas para ese juego. Además es grande y tiene envergadura. Pero lo fundamental es que está muy bien amueblada. Es una jugadora que ya es presente y que tiene un gran futuro por delante si todos vamos paso a paso con ella. Lo que me tranquiliza es que está muy bien de cabeza para la edad que tiene.

Raquel es el futuro de un equipo que ha perdido momentáneamente a dos jugadoras que han sido referentes como son Laura Nicholls y Marta Xargay.
Estas dos jugadoras han sido historia muy importante dentro de la selección española y son dos jugadoras que si vuelven y vuelven a estar a su nivel siempre tendrán las puertas abiertas. Son dos casos parecidos pero diferentes. Nicholls lo ha explicado muy bien. Ha llegado a un nivel de saturación por toda la suma de cosas que hay y se ha tomado un respiro y nosotros tenemos que respetar su decisión. Si ella vuelve a jugar al baloncesto y vuelve a su nivel, ojalá, tendrá las puertas abiertas. Por supuesto. Marta Xargay hace un año que no juega. No es que dejara de venir a la selección. Es que dejó de jugar al baloncesto. Un matiz importante. Ahora ha vuelto a jugar un partido de 11 minutos y ahora hay que esperar a ver la evolución de las cosas para ver qué pasa, si ficha por un equipo de la WNBA o si en septiembre ficha por algún equipo español y sigue o si ha sido una cosa puntual. Lo que sí quiero decir es que si ella vuelve a jugar al baloncesto y vuelve a su nivel, igual que he dicho con Nicholls, tiene las puertas abiertas de la selección. Son dos jugadoras muy importantes en la consecución de medallas que ha tenido esta generación. Son patas de esta mesa.

A quien no se le cierran nunca las puertas porque ella no quiere cerrarlas es a Laia Palau
Laia Palau ya dijo en el 2017 que a lo mejor lo dejaba y yo siempre he dicho lo mismo. Y se lo he dicho a ella: "A ti no te voy a jubilar nunca. Te vas a ir tú. Cuando tú quieras". Es lo mínimo que se puede hacer con esta jugadora que lo ha sido y sigue siendo todo en esta selección. Es la gran capitana y seguimos viendo el nivel de juego que tiene, siendo la jugadora con más asistencias en Europa de toda la historia. Y sienta cátedra cuando juega. Además es un buen pase para las que vienen detrás como son Maite Cazorla, Cristina Ouviña o Silvia.

Haciendo un paralelismo con la figura de Laia Palau, ¿entiende que se haya esperado a una figura como Pau Gasol para estar en los Juegos?
Por supuesto. Pau Gasol es una figura brutal del baloncesto español que traspasa el ámbito del deporte de la canasta. Lo lógico es que si se podía esperar por él para ver si podía apuntarse al carro se hiciera. Pau merece una despedida a su nivel, con unos Juegos y si puede ser con una medalla.

Uno de los nombres propios del último año en el entorno de la selección ha sido el de Anna Cruz. ¿Le sorprendió todo lo ocurrido?
Dos puntualizaciones. A mi no me ha nombrado nunca y nunca ha explicado nada concreto. El momento de la retirada de una jugadora que ha sido tan importante para la selección española y en los equipos que ha estado (yo la he tenido en Olesa, en Kursk tres años y en la selección nueve) no es fácil. Ha sido una jugadora muy importante en mi carrera y en la carrera del baloncesto español. Eso que vaya por delante. Ella arrastra desde hace varios años problemas físicos en la rodilla y eso es duro para un jugador de su nivel. A mi me consta que ha peleado mucho contra esto. Ha trabajado muchísmo contra ello y el momento en que un jugador decide retirarse del baloncesto o de la selección, es un momento difícil y hay que tomarlo con el máximo respeto hacia ese jugador porque es una decisión complicada. Sobre todo en su caso porque todavía tiene mucho baloncesto en su cabeza.

Lucas Mondelo lleva 10 temporadas en la selección y ha firmado su continuidad hasta 2024. ¿Es España el equipo de su vida?
Me pone en un compromiso. Eres malo [Risas]. Yo he estado en muchos clubes. He estado en España, en China, en Rusia, en Japón... En todos hay una parte de mi corazón y del éxito y del aspecto vital. Pero claro, lo que une a todos esos equipos es que enmedio, cada verano, había selección. España es con la que he recorrido más camino. Empecé en las selecciones de formación en 2008 y salté en 2012 a la absoluta. Por tanto estamos hablando de que llevo en selecciones españolas 14 años. Cada verano, en estos 10 veranos que llevo con la absoluta, ha habido China, Rusia, España, títulos... ¿Pero qué ha habido en común? La selección. Es el equipo de mi vida. Además los triunfos con la selección te sirven de escaparate. Ayuda. Y mucho. La selección es el nexo de unión de esta década prodigiosa.

¿Tiene fecha de vuelta al baloncesto español?
A mi me hace mucha ilusión. Primero porque estás en casa. Pero ahora mismo no tengo sitio. Hay muy buenos entrenadores y muy buenos proyectos. Ahora mismo la Liga Endesa va hacia arriba. Lleva varios años subiendo escalones de nivel, de proyecto deportivo y económico. Y la prueba está como te decía antes en que hay dos equipos españoles esta temporada en finales europeas. Claro que es apasionante y motivante, pero a mi me queda un año más de contrato y estoy muy bien aquí en Japón, pero claro que me gustaría volver. Para eso tiene que darse la circunstancia y la oportunidad. Algún día volveré, pero también depende de que algún club me diga algo. Los proyectos que hay ahora mismo en España están muy bien cubiertos.

¿Valoraría la posibilidad de entrenar en un equipo masculino?
Si el proyecto deportivo me gusta es un reto, claro que sí. Baloncesto es baloncesto. Siempre lo he dicho, yo soy entrenador de baloncesto. Puedo gustar más o menos, se puede estar más o menos de acuerdo conmigo, eso va en el sueldo y en el cargo. Hay que asumirlo. Pero soy entrenador de baloncesto, no soy entrenador de género. Baloncesto es baloncesto.

Guillermo García
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